Rousseff inaugura la fábrica de Jeep y se compromete con el sector automovilístico

Fotografía cedida por Presidencia de Brasil de la mandataria Dilma Rousseff (4i) participando, este 28 de abril de 2015, en la inauguración de la fábrica Jeep, situada en la ciudad de Goiana (nordeste), donde garantizó que el ajuste fiscal defendido por el Gobierno no impedirá la expansión del sector automovilístico y su cadena, que representan el 5 % del PIB.

Fotografía cedida por Presidencia de Brasil de la mandataria Dilma Rousseff (4i) participando, este 28 de abril de 2015, en la inauguración de la fábrica Jeep, situada en la ciudad de Goiana (nordeste), donde garantizó que el ajuste fiscal defendido por el Gobierno no impedirá la expansión del sector automovilístico y su cadena, que representan el 5 % del PIB.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, participó este martes en la inauguración de la fábrica Jeep, situada en la ciudad de Goiana (nordeste), y garantizó que el ajuste fiscal defendido por el Gobierno no impedirá la expansión del sector automovilístico y su cadena, que representan el 5 % del PIB.

 

“Brasil va a continuar trabajando para crear un ambiente de negocio cada vez mas favorable para la industria, concretamente para la automovilística”, señaló Rousseff, quien reiteró que el ajuste fiscal defendido por el Gobierno es “coyuntural” y “necesario”.

 

La jefa de Estado subrayó que la planta de montaje de Jeep en Goiana, localidad situada en el estado de Pernambuco, simboliza el progreso industrial del nordeste brasileño, una de las regiones más pobres del gigante latinoamericano.

 

“El proyecto muestra la capacidad del pueblo nordestino. El 80 % de la mano de obra de la fábrica de Jeep es del nordeste”, comentó Rousseff, quien estuvo acompañada por el presidente mundial del grupo Fiat Chrysler Automobile (FCA), John Elkann.

 

Con una inversión de más de 7.000 millones de reales (unos 2.300 millones dólares), la fábrica brasileña de Jeep es el proyecto más ambicioso realizado por la multinacional hasta el momento, ya que, además de la planta de montaje, el polo automotriz cuenta con un parque de proveedores dentro del propio complejo.

 

El parque está compuesto por 16 empresas responsables de 17 líneas de productos estratégicos capaces de generar el 40 % de los componentes necesarios para la construcción del Jeep.

 

Como recordó la propia Rousseff, el proyecto comenzó a ser gestionado en 2010.

 

En la época la iniciativa fue abanderada entre el entonces gobernante de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva; el fallecido exgobernador de Pernambuco y excandidato presidencial Eduardo Campos, quien murió en un accidente aéreo en 2014, y el presidente de Fiat Chrysler para Latinoamérica, Cledorvino Belini.

 

Ahora, dos años y medio después del inicio de su construcción (septiembre de 2012), la fábrica será la primera lanzada por FCA tras la constitución del grupo, surgido en 2014 a raíz de la fusión entre la firma italiana Fiat y la estadounidense Chrysler.

 

“La unión de Fiat y Chrysler nos hizo ser mas fuertes y estuvimos listos para superar un nuevo desafío: hacer realidad en Pernambuco un gran proyecto de desarrollo industrial para ayudar a Jeep a crecer a un nivel jamás alcanzado”, subrayó Elkann.

 

El Polo Automotriz Jeep, con una capacidad instalada para producir 250.000 vehículos por año, emplea actualmente a 5.300 personas, aunque se espera que esta cifra aumente hasta 9.000 a finales de este año, según explicaron los directivos de la firma.

 

El primer vehículo producido en la fábrica de Goiana es el Jeep Renegade, el cual llegará a los concesionarios del país con más de un 70 % de contenido brasileño.

 

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