La publicación de radares móviles, entre la aceptación y el “sinsentido” para automóvilistas y víctimas

Organizaciones como la Asociación de Víctimas de Accidentes de Tráfico (DIA), la plataforma Stop Accidentes, RACE o Automovilistas Europeos Asociados (AEA) difieren acerca de si es un acierto o no que la Dirección General de Tráfico (DGT) publique, como tiene previsto este jueves, la ubicación de los tramos donde sitúa los radares móviles.

 

Así, para el presidente de DIA, la decisión es un “sinsentido” porque considera que la función de los radares es, precisamente, “estar ocultos en tramos donde se sabe que la gente excede la velocidad”.

 

“No tiene ningún sentido que haya radares móviles porque están haciendo las mismas funciones -ha explicado- Los radares fijos se ponen en zonas peligrosas para evitar que se exceda la velocidad”.

 

Por ello, cree que va a tener un efecto “contraproducente” desde el punto de vista de la seguridad vial, pese a que en un inicio apoyaron la medida. “Los radares móviles tienen otra función, que es hacer que nadie pueda esperar correr en cualquier sitio con total impunidad, sino que haya vigilancia que no sea esperada”.

 

A su juicio, “no tiene ningún sentido” poner los radares en zonas señalizadas y destinar guardias a colocarlos. “Para eso que pongan radares fijos y les destinen a ayudar a los conductores de otra manera”, ha manifestado.

 

En cambio, la presidenta de la plataforma Stop Accidentes, Ana Novella, ha indicado que desde la organización “no lo ven mal” y cree que ayudará a que “la gente luego no vaya con la cantinela de que los radares están para recaudar”. “Así no hay excusa posible para la gente que va a la velocidad que no debe”, ha señalado.

 

Igualmente, el portavoz de RACE, Antonio Lucas, ha calificado la decisión como un “avance”, aunque ha subrayado que lo que ven como “una buena idea” será “poner los radares donde realmente se produce la siniestralidad”.

 

“El conductor cuando detecta que en ese tramo puede estar uno de esos radares va a extremar la precaución, por lo que no solamente va a extremar la precaución no solamente en el lugar exacto sino en todo el tramo”, ha indicado.

 

En todo caso, ha señalado que existen otras variables en las zonas de alta siniestralidad como pueden ser el estado de la calzada, y ha pedido a la DGT que valore si en esos tramos donde se sitúan los radares no es necesaria también “una inversión en la mejora de la carretera”.

 

Asimismo, ha propuesto que, al igual que se plantea reducir la tarifa de las autopistas de camiones y furgonetas, se plantee reducir el IVA para turismos y motocicletas, dado que, según ha explicado, la mayor parte de los accidentes no se producen en los trayectos largos sino en las carreteras secundarias entre poblaciones.

 

FUNCIÓN DE “ANESTESIA”

 

A su vez, el presidente de AEA, Mario Arnaldo, ha valorado “muy positivamente” la decisión de Tráfico, aunque sospecha que la decisión tiene una función de “anestesia” frente a las denuncias del uso de los radares móviles con afán recaudatorio.

 

“Tengo que seguir acusando a la DGT de seguir utilizándolos como elemento de recaudación –ha lamentado Arnaldo– Este anuncio es simplemente anestésico. Lo que pediríamos es que en el uso de los radares tenga transparencia total, para evitar cualquier valoración subjetiva”.

 

En su opinión, la decisión de publicar los tramos podría sustituirse por “un anuncio semanal” de donde van a estar los radares para conocer “si están operativos o no” en lugar de dar a conocer donde podrían estar activos o no.

 

Además, ha hecho hincapié en la necesidad de que, en todo caso, los radares se sitúen en los tramos de carretera de mayor peligrosidad, para que cumplan la función de prevenir accidentes. En este sentido, ha hecho alusión a un estudio realizado por la organización que indicaba que, de los 160 tramos con mayor índice de siniestralidad de las carreteras españolas, “solamente siete tienen radar”.

 

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