¿Qué le espera a Grecia tras el referéndum?

Unos mainfestantes ondean banderas de Grecia y la Unión Europea curante una concentración delante del parlamento griego, en Atenas, Grecia, el 30 de junio de 2015.

Unos mainfestantes ondean banderas de Grecia y la Unión Europea curante una concentración delante del parlamento griego, en Atenas, Grecia, el 30 de junio de 2015.

El plan del primer ministro griego, Alexis Tsipras, de celebrar el domingo un referéndum sobre las exigencias de austeridad de sus acreedores ha motivado la ruptura de las negociaciones con ellos, ha forzado a Grecia a cerrar los bancos y ha puesto en duda su futuro dentro del euro.

 

El resultado de la votación sigue siendo poco claro mientras la campaña se pone seria. Pero tanto si los griegos eligen “Sí” o “No”, se enfrentan a un nuevo periodo de incertidumbre y de agitación política.

 

A continuación, los principales escenarios probables tras la votación:

 

GANA EL “SÍ” A LOS TÉRMINOS DEL RESCATE

 

El Gobierno de izquierda de Grecia ha instado abiertamente a que los griegos voten “No”. Sería un suicidio político para Tsipras implementar un programa que ha calificado repetidamente de “humillación” para su país y al que se ha opuesto vehementemente.

 

Tsipras ha dejado entrever que dimitiría en caso de que el resultado fuera “Sí”, al decir a los griegos por televisión esta semana: “Si el pueblo griego quiere tener un primer ministro humillado, hay muchos de ellos ahí fuera. No seré uno de ellos”.

 

Si Tsipras dimite, el país esperaría unas elecciones anticipadas – siendo septiembre un momento probable.

 

Pero dado que Atenas se enfrenta a unos grandes desembolsos para repagar deuda este mes y está en un pico de la crisis financiera que le ha forzado a cerrar los bancos, el presidente probablemente pida a la formación un Gobierno provisional de varios partidos, de “unidad nacional”, para que continúen con las conversaciones con los acreedores y mantengan a Grecia a flote hasta que se celebren comicios.

 

Conformar tal gobierno no sería fácil. Los partidos a favor del euro como el centrista To Potami, el de centroizquierda PASOK y el conservador Nueva Democracia han señalado su disposición a formar parte de ese Ejecutivo. Pero juntos sólo tienen 106 escaños de los 300 del Parlamento.

 

Es supondría que Syriza y su socio minoritario de coalición – el partido de derecha Griegos Independientes – tendría que apoyar o unirse a ese Gobierno para que funcione. Ese Gobierno probablemente estaría liderado por un tecnócrata. El ex primer ministro Costas Karamanlis realizó una poco frecuente aparición instando a los griegos a votar “Sí”, extendiendo los rumores de que él podría ser uno de los candidatos.

 

Un gobierno de unidad nacional no sería el primero en Atenas. La última vez que Grecia flirteó con un referéndum – en 2011, cuando el ex primer ministro George Papandreou buscó uno antes de abandonar la idea y dimitir- un Ejecutivo tecnócrata respaldado por los principales partidos lo sustituyó hasta que se celebraron elecciones al año siguiente.

 

Algunos responsables de Syriza dicen que en caso de un voto por el “Sí”, el propio Tsipras podría optar por quedarse y tratar de mantener la negociación con los acreedores bajo la premisa de que el país vaya a las urnas cuando se estabilicen las finanzas del país en septiembre.

 

Los responsables de la zona euro han hablado abiertamente a favor de un voto por el “Sí”. La canciller Angela Merkel ha señalado que estaría preparada para negociar un tercer paquete de rescate para Grecia, aunque los responsables alemanes son escépticos sobre si podría haber un nuevo Gobierno favorable al rescate y han negociado un tercer paquete para el 20 de julio, cuando vence un pago clave de deuda al Banco Central Europeo.

 

SE VOTA “NO”

 

Los responsables del Gobierno griego dicen que un voto mayoritario de “No” fortalecería la posición negociadora de Grecia respecto a sus acreedores, una perspectiva que los dirigentes de la zona euro, incluido el jefe de los ministros de Finanzas de la zona euro, Jeroen Dijsselbloem, han negado tajantemente.

 

El Gobierno de Tsipras ha dicho que retomaría inmediatamente las conversaciones con los acreedores. Pero los responsables europeos creen que sería muy difícil acordar un nuevo rescate porque el “No” sería interpretado como un rechazo del compromiso con los acreedores.

 

Los responsables de la zona euro han advertido de que un “No” apuntaría a un rechazo al euro y cerraría la puerta a una mayor ayuda de los acreedores, dejando al país en territorio ignoto y aislado dentro del bloque del euro.

 

Grecia probablemente termine sin pagar al BCE el 20 de julio y verá una profundización rápida de la crisis, con unos bancos que probablemente no abrirán por la incertidumbre. El BCE posiblemente siga congelando o estirando la financiación de emergencia a los bancos griegos, presionando más a Tsipras mientras trata de alcanzar un acuerdo en medio de un descalabro bancario.

 

A cambio, eso podría forzar a Tsipras a dimitir para allanar el camino a un gobierno de unidad nacional. El Ejecutivo también podría optar por emitir una moneda paralela o pagarés para capear la crisis – lo que pondría efectivamente en marcha una salida de Grecia del euro o “Grexit”.

 

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