Crece el número de marcas protegidas en el mercado que forman los 28 países de la UE con denominaciones casi exclusivas

calle PreciadosEl aumento de las ventas cada vez que se aproxima la Navidad y el fin de año se refleja en el creciente número de marcas protegidas en el mercado que forman los 28 países de la UE con denominaciones casi exclusivas de este periodo tan comercial, que muchos califican de “consumista”.

Una parte cada vez más significativa de las miles de marcas que se registran ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI), con sede en Alicante desde hace dos décadas, se refieren a los artículos y productos específicos de estas fechas.

Por ejemplo, las que incorporan las palabras “turrón”, como las protegidas por el Consejo Regulador de este dulce característico de Jijona y Alicante.

También el “Gordo”, protegido por la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE), o términos como “Rebajas”, “Reyes Magos” y “Navidad”, registradas por la misma SELAE y por unos conocidos grandes almacenes con el lema “La Navidad es el mejor regalo”.

Según ha explicado el portavoz de la OAMI, Luis Berenguer, “la Navidad implica un crecimiento en el consumo y desde esta perspectiva en que el volumen de negocio va en aumento, durante todo el año se produce un mayor número de solicitudes para proteger estas marcas”.

La OAMI es la agencia europea encargada de la protección de la marca, el dibujo y el modelo comunitario en un mercado que forman los alrededor de 500 millones de consumidores.

Muchas de las marcas de los artículos comerciales estrechamente relacionados con el periodo navideño tienen una “fuerza distintiva” tal “que sobrepasan las fronteras del territorio español“, ante lo cual no cabe otro recurso que proteger la denominación si se quiere salvaguardar su uso.

La solicitud ante la OAMI requiere de un trámite cada vez más sencillo y que, con una tarifa básica de 900 euros, normalmente permite culminar el registro en el plazo de entre 5 y 6 meses, si no surge ninguna oposición.

Además de las marcas, dibujos y modelos, la OAMI protege otros aspectos intangibles como las melodías asociadas a determinados productos, algo que sabe bien la empresa “Almendra y Miel SA”, de Jijona (Alicante) que hace casi una década fue una de las pioneras en aprovecharse de las ventajas de la Euroagencia para proteger su pegadiza canción publicitaria de turrones “El Lobo” (“El Lobo, qué gran turrón…”) dentro del archivo sonoro comunitario.

Otras marcas típicamente navideñas no están registradas en todo el territorio europeo pero sí ante la oficina nacional española, una de las últimas “El bar de Antonio”, inscrita por la SELAE el pasado 10 de octubre en referencia al escenario del ya célebre anuncio del sorteo extraordinario de Lotería del próximo día 22.

Aspecto de la calle Preciados de Madrid.

Aspecto de la calle Preciados de Madrid.

Igual que otras como “Nochevieja”, la “vuelta al cole”, las “12 uvas de la suerte” y algunas que incluyen en las denominaciones la palabra “cabalgata”.

La OAMI, una de las principales euroagencias que depende de la Comisión (CE), cuenta con una plantilla cercana a los 1.500 eurofuncionarios y acaba de estrenar la ampliación de sus instalaciones en Alicante, tras una inversión de 40 millones de euros.

En sus más de dos décadas de trabajo, la OAMI ha recibido más de 1,3 millones de solicitudes de la marca comunitaria y 800.000 de dibujos y modelos por parte de empresas de 190 países de los cinco continentes.

Además, hace dos años asumió la sede del Observatorio Europeo de las Vulneraciones contra los Derechos de la Propiedad Intelectual para dotar a Bruselas de informes sobre las políticas adecuadas en la lucha contra la piratería y diseñar las bases de datos para afrontar este fenómeno que provoca desempleo y subida de impuestos en el mercado comunitario.

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