El papa dedicará una especial atención a las familias y jóvenes en su visita a Cuba

Amanecer en el malecón de La Habana. Todo está listo para la visita del Papa.

Amanecer en el malecón de La Habana. Todo está listo para la visita del Papa.

Los jóvenes y las familias estarán entre los principales intereses del papa Francisco durante su visita de cuatro días a Cuba, una nación cada vez más envejecida y con una juventud que en la actualidad afronta los retos de una sociedad que ya ha comenzado a cambiar.

En La Habana, primera parada de su viaje, mantendrá el domingo 20 de septiembre un encuentro con jóvenes cubanos; mientras que en Santiago de Cuba, el último día de la visita, el martes 22, lo hará con representantes familias católicas de la isla.

Francisco, el primer Pontífice latinoamericano y el tercero que visitará la isla caribeña -a la llegará hoy-, encontrará un país que podría convertirse para 2030 en uno de los más envejecidos de América, cuando, según pronósticos oficiales, los mayores de 60 años representarán el 30 % de la población.

Esta situación, unida al complejo escenario económico y social cubano, ha provocado que hoy se hable en Cuba de varios modelos de familia, donde se debilita el viejo orden patriarcal, con un rol de la mujer más consolidado dentro del hogar, se incrementa la convivencia entre generaciones y continúa incidiendo la migración.

“Ya no puede hablarse de un solo modelo típico de familia cubana, sino de familias en plural”, afirmó durante una entrevista a la radio cubana la jefa del Grupo de Estudios de Familia del Centro cubano de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, Rosa Campoalegre.

La nueva dinámica, advirtió la especialista, muestra modelos emergentes, con relaciones más participativas y donde lo tradicional (padre, madre e hijos) se “va desdibujando” hacia la “monoparentalidad” y la “convivencia intergeneracional” debido a que cada vez más personas deben hacerse cargo de sus parientes ancianos.

Según el último censo de población de Cuba (2012) en un 9 % de los hogares cubanos convivían al menos tres generaciones, cifra que se estima ha crecido y continuará en ascenso debido al déficit de viviendas, uno de los problemas más acuciantes de la población cubana.

En un mensaje por vídeo dirigido el pasado jueves a los cubanos, a pocas horas de su llegada, el papa Francisco elogió el ánimo con que los habitantes de la isla afrontan las dificultades de cada día y el amor con que se ayudan, al tiempo que aseguró llegará “para compartir la fe y la esperanza”.

Ese mismo día conversó por videoconferencia con diez estudiantes de Cuba y Estados Unidos, a donde viajará después de su visita a la isla, y quienes le trasmitieron sus ganas de recibirle.

A la juventud -el 26 % de los cubanos- dedicará saludos el papa durante su estancia en la nación caribeña, ahora marcada por el reciente restablecimiento de las relaciones con EE. UU. y por el auge de nuevos sectores emergentes, amparados por las reformas económicas impulsadas por el presidente Raúl Castro.

Esta situación ha hecho que muchos jóvenes cubanos comiencen a vislumbrar diferentes expectativas de futuro en la isla, que a raíz del deshielo con EE. UU. se ha convertido de pronto en un destino deseado para empresas y grupos inversores internacionales, y donde cada vez se encuentran más oportunidades de trabajo en el todavía incipiente sector privado.

Según datos oficiales, a fines de 2014 más de 1,5 millones de jóvenes trabajaba en el sector privado o “cuentapropista”, una de las principales reformas del presidente Castro para “actualizar” el modelo económico socialista cubano y compensar la supresión de unos 500.000 empleos estatales prevista entre 2011 y 2015.

Bautizados como los “Hijos del Periodo Especial”, como se le conoce a la profunda crisis vivida en Cuba en la década de 1990 tras la caída del bloque socialista de Europa del Este, la mayoría de los jóvenes cubanos tiene entre 20 y 24 años, y son vistos como un sector “a educar” por la envejecida dirección del país.

Líderes del Partido Comunista de Cuba (PCC, partido único) han pedido a las nuevas generaciones no dejarse “deslumbrar por el consumismo y las cosas bonitas” y utilizar las tecnologías para “defender” lo “alcanzado por la Revolución”, en un momento en que se han abierto varios puntos de acceso público a internet en la isla, que posee todavía uno de los índices de conectividad más bajos del mundo.

Francisco estará en la isla del 19 al 22 de septiembre, en una visita de gran simbolismo por el papel del pontífice en el proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, que después de más de cinco décadas de enemistad restablecieron sus relaciones diplomáticas el pasado 20 de julio. Yeny García

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada