Portugal empieza la campaña para unas legislativas de resultado incierto

 El líder del Partido Social Democrático de Portugal y primer ministro, Pedro Passos Coelho, saluda a unos simpatizantes durante un mitin en Malveira el 20 de septiembre de 2015.

El líder del Partido Social Democrático de Portugal y primer ministro, Pedro Passos Coelho, saluda a unos simpatizantes durante un mitin en Malveira el 20 de septiembre de 2015.

La campaña para las elecciones legislativas fue oficialmente lanzada este domingo en Portugal, a dos semanas de unos comicios que auguran un duelo de resultado incierto entre la coalición de derecha saliente y la oposición socialista.

Tras cuatro años de austeridad, los partidos tradicionales siguen siendo predominantes, en ausencia de un fuerte movimiento de protesta como los que existen en Grecia o España. Pero ni la izquierda ni la derecha parecen capaces de obtener una mayoría absoluta.

Según un sondeo publicado el viernes, el Partido Socialista (PS), de Antonio Costa, tiene una ligera ventaja en votos (35,5% contra 34%), Pero la alianza entre el partido socialdemócrata (PSD, centroderecha) y el CDS (derecha) obtendría un mayor número de diputados.

Lo único casi seguro es que, gane quien gane el 4 de octubre, ninguna de las dos fuerzas parece capaz de obtener mayoría absoluta en el parlamento.

Un año y medio después de la salida de Portugal de su plan de rescate internacional, la posibilidad de un gobierno minoritario, dependiente de acuerdos parlamentarios aleatorios con los partidos de oposición, suscita preocupación.

“Dada la enorme deuda de Portugal”, que se acerca al 130% del PIB, “el país no puede permitirse tener un ejecutivo débil y desalentar a los inversores” comentó a la AFP David Schnautz, analista de Commerzbank.

– En busca de aliados –

Lo mismo opina el presidente de la República, el conservador Anibal Cavaco Silva. “Portugal no puede darse el lujo de añadir querellas políticas a los problemas económicos y sociales”, afirma. Cuando convocó las elecciones a finales de julio, Cavaco no escondió su preferencia por una gran coalición derecha-izquierda, la única manera, según él, de lograr “un gobierno sólido, estable y duradero”.

Pero ni el actual primer ministro, Pedro Passos Coelho, ni Antonio Costa parecen de momento dispuestos a formar un gobierno común, como la gran coalición dirigida de 1983 a 1985 por el socialista Mario Soares. “Una gran coalición sólo es imaginable en una situación extrema, como en el caso de una invasión marciana”, ironizó Costa.

Sin embargo, ambos campos carecen de aliados potenciales en el tablero político. “En caso de victoria de los partidos en el gobierno, no hay posible recurso en la derecha. Y si gana el PS, se hace difícil imaginar una coalición con el Partido Comunista”, comenta el politólogo Antonio Costa Pinto.

El Partido Comunista y el Bloque de Izquierda podrían obtener en total el 15% de los votos, pero tienen posiciones muy alejadas de los socialistas en cuanto a la gestión de la deuda pública o de la pertenencia de Portugal a la zona euro.

De momento, el gobierno de coalición puede presumir de que después de tres años de tutela extranjera, la economía portuguesa ha observado una tímida recuperación, acompañada de un retroceso del desempleo.

El socialista Costa presenta en las legislativas un programa económico moderado y promete evitar cualquier tipo de excesos en gasto público.

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