Más de trescientas mil personas acuden a la Misa en la Plaza de la Revolución de La Habana

Más de trescientas mil personas han asistido este domingo a la misa presidida por el Papa Francisco en la Plaza de la Revolución, según han confirmado los organizadores y muchos medios internacionales han confirmado, en un ambiente de alegría y de emoción.

En su mayoría, se trataba de cubanos católicos venidos de parroquias de todo el país, aunque también había católicos cubanos que viven en Estados Unidos y norteamericanos llegados principalmente de Miami, Filadelfia y San Francisco, entre otros. A ellos, hay que sumar miles de cubanos no católicos que han podido asistir animados por sus centros de trabajo. De hecho, el gobierno cubano ha facilitado su presencia poniendo autobuses directos desde sus propios puestos de trabajo.

Entre los concelebrantes, se encontraban todo el episcopado cubano, numerosos obispos de centro América, como el Cardenal de Haití, y de Norteamérica, como el Cardenal Sean O’Malley de Chicago. En representación de España han viajado mons. Juan del Río, arzobispo castrense, y el secretario de la Conferencia Episcopal Española, mons. José María Gil Tamayo.

El Papa ha impartido la Primera Comunión a cinco jóvenes cubanos (tres niñas y dos niños) y que vestían de blanco para la ocasión.

La homilía ha sido pronunciada por el Papa desde el ambón y de pie y no desde la sede principal en el presbiterio, con el objetivo de mostrar cercanía en su exposición.

En sus palabras, el Papa Francisco ha criticado el servicio que se sirve de las personas para su propio beneficio .”Hay un servicio que sirve; pero debemos cuidarnos del otro servicio, de la tentación del servicio que se sirve de los demás. Hay una forma de ejercer el servicio que tiene como interés el beneficiar a los míos, en nombre de lo nuestro. Ese servicio siempre deja a los tuyos por fuera, generando una dinámica de exclusión”, ha asegurado.

El Pontífice ha asegurado que el verdadero significado del concepto servicio no debe confundirse con el servilismo ni con las ideologías. “El servicio no apunta a una actitud de servilismo, por el contrario, pone en el centro de la cuestión al hermano: el servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su proximidad y hasta en algunos casos la padece y busca su promoción. Por eso nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas”, ha asegurado.

A las ocho de la mañana, el Santo Padre ha salido de la Nunciatura y se ha trasladado a la Plaza de la Revolución para participar en la Eucaristía. Después ha atravesado varios sectores de la Plaza en ‘papamóvil’ para saludar a los cientos de miles fieles que le han recibido con mucha alegría y cantando canciones. Tras el paseo por la plaza, ha ingresado en la Sacristía donde se ha encontrado con representantes de otras confesiones cristianas presentes en Cuba.

Francisco ha querido poner el acento en la importancia del servicio al prójimo para la construcción de una sociedad más justa. “La invitación al servicio posee una peculiaridad a la que debemos estar atentos. Servir significa, en gran parte, cuidar la fragilidad. Cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo”, ha agregado.

Además, se ha dirigido a todos y a los cristianos en concreto les ha señalado que “ser cristiano entraña servir la dignidad de sus hermanos, luchar por la dignidad de sus hermanos y vivir para la dignidad de sus hermanos. “Por eso, el cristiano es invitado siempre a dejar de lado sus búsquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta a los más frágiles”, ha destacado.

Francisco se ha referido a todo el pueblo cubano, “un pueblo que tiene gusto por la fiesta, por la amistad, por las cosas bellas”, y le ha animado a que “cuiden la vocación” de “estar con los brazos abiertos” y en concreto les ha instado a que “cuiden y sirvan, de modo especial, la fragilidad de sus hermanos. “No los descuiden por proyectos que puedan resultar seductores, pero que se desentienden del rostro del que está a su lado”, ha recalcado.

Al finalizar, el Papa ha parafraseado una frase atribuida a la Madre Teresa de Calcuta “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”. Precisamente, en el frontal del edificio del Museo Nacional de Cuba que sirve como retablo de fondo del altar, hay una gran pancarta con imágenes de la Madre Teresa y el lema de la visita: “Misionero de la Misericordia”.

FAVORECER LAS RELACIONES CON EEUU

El cardenal arzobispo de La Habana, Jaime Ortega ha dirigido unas palabras a Francisco, al que ha agradecido “haber favorecido el proceso de renovación en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos que tanto beneficiará a nuestro pueblo”.

El cardenal de La Habana ha remarcado que la llamada a la paz del Papa Francisco es necesaria para alcanzar “la anhelada reconciliación” entre todos los cubanos, los que viven en Cuba o fuera de Cuba. “Sólo el amor y el perdón entre todos nosotros será un medio válido para una verdadera y pacífica renovación de nuestra nación cubana”, ha dicho.

La paz en Colombia

Previamente al rezo del ángelus, Francisco ha pedido por la paz en Colombia y ha agradecido al presidente de Cuba, Raúl Castro, su cooperación e implicación personal en este proceso de paz. “Que la sangre vertida por miles de inocentes sostenga todos los esfuerzos para una definitiva reconciliación”, ha agregado.

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