Antonio Troncoso, anfitrión en pazo Barreiro de la celebración del 94 aniversario de la Legión: ”Al final la civilización la defiende un pelotón de soldados”

Antonio Troncoso de Castro, legionario de Honor y anfitrión en Pazo Barreiro del 94 aniversario de la fundación de la Legión. Copyright © Grupo ES., 2014.

Antonio Troncoso de Castro, legionario de Honor y anfitrión en Pazo Barreiro del 94 aniversario de la fundación de la Legión. Copyright © Grupo ES., 2014.

Antonio Troncoso de Castro, Coronel auditor del Cuerpo Jurídico Militar y ex Fiscal del Tribunal Supremo, brindará sus instalaciones de Pazo Barreiro, en Vilar de Crecente, Pontevedra, para que la Hermandad Provincial de Antiguos Caballeros Legionarios celebre el 94 aniversario de la Fundación de la Legión el próximo 20 de septiembre. Grupo Es. le entrevista en Pazo Barreiro, su propiedad, que administra y dirige, su segunda residencia pues en realidad vive en Madrid.

 

En referencia a lo que va a tener lugar replica que la más autorizada para explicarlo sería la Hermandad Provincial de Antiguos Caballeros Legionarios que preside Pedro Hernández Bono y resta importancia a su papel de anfitrión: “El marco es lo de menos”, afirma Antonio Troncoso. “Lo importante son los actos. Comenzarán con una lección (magistral) que voy a impartir sobre lo que significó la defensa del río Deva o antiguamente llamado Mourentan, en la línea de la comarca de A Paradanta contra los franceses. A continuación habrá un izado de banderas. Una recepción a las autoridades que vienen, sobre todo a nuestros invitados y amigos portugueses (de la Liga dos Combatentes). Una misa en honor y recuerdo de todos los muertos por la Legión. Un xantar-xuntanza de todos los asistentes, seguido de un rato de convivencia donde los antiguos legionarios –en mi caso soy legionario de honor- recordarán vivencias de su época militar”.

 

Troncoso explica la vinculación con este cuerpo del ejército español. “Yo, como jurídico-miliar, mi primer destino fue precisamente la auditoria del ejército del Norte de África. ¡Oh, paradoja de la vida! Mi servicio fue de auditor en aquella guarnición en la que había dos tercios de legionarios. Y mi última actuación, en la vida jurisdiccional, precisamente fue con unas actuaciones ante la Legión. Por lo tanto, va a ser un día entrañable, de recuerdo, de exaltación de los valores que la Legión encarna como todo el Ejército y de añoranza para todos los que tuvimos la honrosa profesión de militar”.

"(...) destacaría, primero, claro, el amor a la Patria y al servicio.  El amor a la Patria se da, lógicamente, en todos los militares profesionales, pero, quizá, en la Legión con un tono muy específico. En segundo lugar, un sentido de la disciplina sobresaliente. Disciplina va unida siempre a esfuerzo". Copyright © Grupo ES., 2014.

“(…) destacaría, primero, claro, el amor a la Patria y al servicio. El amor a la Patria se da, lógicamente, en todos los militares profesionales, pero, quizá, en la Legión con un tono muy específico. En segundo lugar, un sentido de la disciplina sobresaliente. Disciplina va unida siempre a esfuerzo”. Copyright © Grupo ES., 2014.

De Antonio Troncoso de Castro, además de anfitrión en este acto, se percibe su afecto hacia este cuerpo. “Mi primer destino fue Ceuta, precisamente en el aniversario de la fundación de la Legión, el 20 de septiembre de 1963”. Esto lo ve ahora Troncoso como “Una premonición”. Después como jurídico militar tuve mucha relación con los legionarios durante los 6 años que estuve en la Auditoría del Ejército del Aire en el Norte de África. Éste tenía competencia sobre Ceuta y Melilla y abarcaba unos 40.000 hombres. También viví el repliegue de los Tercios de la zona de Marruecos a las dos plazas de soberanía. Y, pasados los años, destinado en Sevilla, en la Auditoría de Guerra de la Segunda Región Militar, mis últimos Consejos de Guerra, como auditor, fueron precisamente en la Legión. Pero al margen de esto, en una guarnición como era Ceuta, la convivencia de tipo miliar y cultural, social e histórica era muy grande… Y en mi caso a lo largo de casi 12 años de contacto con las plazas de Ceuta y Melilla, fue muy grande, y también con la Legión. Así que después de incorporarme a Madrid, me designaron Legionario de Honor por parte de la Asociación Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios”.

 

Para hablar de los valores que encarna la Legión, Antonio Troncoso describe antes la época en que vivimos. “En esta época, donde el oportunismo, la manipulación, la doble personalidad están de moda, son la moneda de cambio, yo de la Legión destacaría –de la que tengo cierto conocimiento y no precisamente a través de los desfiles y del sábado legionario y de actos marciales, sino de un conocimiento interno… por mi condición de jurídico-miliar…-, destacaría, primero, claro, el amor a la Patria y al servicio. El amor a la Patria se da, lógicamente, en todos los militares profesionales, pero, quizá, en la Legión con un tono muy específico. En segundo lugar, un sentido de la disciplina sobresaliente. Disciplina va unida siempre a esfuerzo. No cabe duda de que la Legión, como una fuerza y un espíritu especial, muestra en el servicio una actitud de esfuerzo, de singular sacrificio que no lo tienen los demás cuerpos del Ejército. Y después, sobre todo, un sentido del honor y de la honradez ante el servicio que está acrisolado. Puedo comentar una anécdota. En mis años de jurídico-militar, cuando un legionario comparecía procesado y acusado ante un consejo de guerra, bien por deserción, bien por abuso de autoridad, por desobediencia, por negligencia… o por cualquiera de las figuras que se contemplaban en el ya derogado Código de Justicia Militar del año 45, era muy difícil y casi extraño que ese legionario mintiera. Aceptaban la responsabilidad con una franqueza, con una honradez… Nunca eludían sus responsabilidades: ¿Usted, desertó? Sí; ¿Usted, le pegó a un cabo…? Sí… Por eso, administrar justicia, aunque parezca paradójico, a fuerzas legionarias y en consejo de guerra compuesto, casi siempre, por uno o dos vocales que tenían que ser legionarios, era una garantía de mejor administrar Justicia que en otras unidades”.

“La Legión como el Ejército es una institución positiva. Como decía el filósofo alemán Spengler, y nadie a destruido esa expresión, ‘al final la civilización la defiende un pelotón de soldados’. Ahora lo estamos viendo… Esa defensa de la sociedad y de sus valores se la encargan a una institución que son las Fuerzas Armadas.  Son una estructura de unidad, de agrupamiento, de esfuerzo común, de búsqueda de metas positivas;  de conquistar valores para la sociedad\". Copyright © Grupo ES., 2014.

“La Legión como el Ejército es una institución positiva. Como decía el filósofo alemán Spengler, y nadie a destruido esa expresión, ‘al final la civilización la defiende un pelotón de soldados’. Ahora lo estamos viendo… Esa defensa de la sociedad y de sus valores se la encargan a una institución que son las Fuerzas Armadas. Son una estructura de unidad, de agrupamiento, de esfuerzo común, de búsqueda de metas positivas; de conquistar valores para la sociedad\”. Copyright © Grupo ES., 2014.

Troncoso habla de este cuerpo, el de los Legionarios, en la actualidad. “Mantiene estos valores. Esto demuestra la fortaleza institucional, histórica y moral de sus componentes. Pero, en la actualidad, muy descafeinados. Porque tras la gran transformación que sufrió España últimamente, que tiene muchos aspectos positivos aunque otros muy negativos, uno de ellos fue el intento de suprimir esta fuerza militar de choque, de primera línea, de entrega, de lealtad acrisolada a la Patria, por este afán de hacer borrón y cuenta nueva de todo lo que nos ha precedido. Y yo, cuando voy…, ahora no, por mi edad, pero he viajado mucho y he estado en contacto con todos los ejércitos más importantes de prácticamente todo el mundo y con los cuerpos jurídicos también del extranjero, todos estos ejércitos presumen de tener unidades históricas y de élite que han sido la gloria y el ejemplo donde se han visto los demás ejércitos. Y en España, como sabe, se llegó a firmar el decreto de disolución de la Legión. Es parte de ese proyecto que hay de desnacionalización de España, de destrucción de las instituciones y el episodio de destruir la Legión no es nada más que una anécdota. Porque existe el intento de supresión de otros valores que han configurado la personalidad de España. La destrucción del sentimiento religioso y católico en España; la destrucción del sentido de la unidad de España; la destrucción del valor del romanticismo y de la lealtad y de cierto prurito de entrega… eso se está dinamitando, no solo desde las instituciones oficiales sino desde la escuela, los medios de comunicación… España en este momento es objeto de un proceso de destrucción no solamente económica-moral sino patriótica-espiritual muy grande”.

 

Para este legionario de honor, una reunión de los veteranos legionarios es importante. “Todo lo que sea unión; todo lo que sea recordar una época positiva de la vida –porque la época de servicio militar era positiva, mucho más positiva que negativa-… Una de las mayores torpezas, desde el punto de vista nacional y de la estructura de la nación, fue suprimir el servicio militar. Habría quizá que darle otra proyección…, haberlo organizado de otra forma…, pero la supresión, nunca. Y eso se lo reconoce cualquier paisano de más de 50 años y que haya estado en el Ejército… Ante esta supresión del servicio militar, todas estas agrupaciones de antiguos legionarios, de antiguos soldados de infantería, de regulares, de antiguos combatientes, de guardias civiles, de antiguos policías… Todo contribuye: primero, a mantener vivos los valores positivos que existieron en estas instituciones. Y, en segundo lugar, a algún hermanamiento, a un sentido de la solidaridad… Y todo lo que sea hermanarse en valores positivos, siempre es auténtico e interesante para la sociedad”.

 

E insiste Troncoso en la misma idea, cuando se le pide un mensaje para el mundo empresarial: “La Legión como el Ejército es una institución positiva. Como decía el filósofo alemán Spengler, y nadie ha destruido esa expresión, ‘al final la civilización la defiende un pelotón de soldados’. Ahora lo estamos viendo… Esa defensa de la sociedad y de sus valores se la encargan a una institución que son las Fuerzas Armadas. Son una estructura de unidad, de agrupamiento, de esfuerzo común, de búsqueda de metas positivas; de conquistar valores para la sociedad. Y esa filosofía se traslada a cualquier etapa de la vida. Como sabe, yo, después de ser jurídico-militar, he sido seis años Fiscal del Tribunal Supremo y he podido apreciar grandes carencias que hay ahora en el poder judicial de España. Debido a esta desintegración moral de ideales, de sentimientos, de principios… Se traslada a la empresa, se traslada al mundo educacional, al mundo artístico…”.

 

Ésta ha sido una charla preludio de los actos del próximo día 20 de septiembre. El día está desapacible y lluvioso. Antonio Troncoso se despide mostrando su preocupación de que estas aguas tardías afecten a la uva antes de su cercana vendimia. ¡Esperemos que no!

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