Asha Miró: “Los libros tienen que remover la conciencia de la gente”

La escritora y periodista de origen indio Asha Miró, con su libro, "Los cuatro viajeros en el acuario".

La escritora y periodista de origen indio Asha Miró, con su libro, “Los cuatro viajeros en el acuario”.

La escritora catalana de origen indio Asha Miró tiene claro que los libros deben “remover la conciencia”, por eso son también un arma para la “activista” que hay en ella desde que viajó por primera vez a su país natal y se dio de bruces con la realidad que le podría haber tocado vivir como mujer.

Adoptada por una familia española en los años 70 en un caso extraordinario para la época, Miró explica en una entrevista con Efe que fue abandonada por ser la segunda niña de un padre que no podía pagar otra dote matrimonial.

“Si no fuese mujer, no estaría aquí”, destacó la autora, que estos días ha vuelto a esa tierra dónde las féminas son vistas como una carga económica para participar en un evento del Instituto Cervantes de Nueva Delhi.

A pesar de que en los últimos años ha publicado un gran número de novelas y libros infantiles, Miró escogió para leer ante el público un fragmento de “La hija del Ganges”, aquella primera obra autobiográfica que en 2003 la catapultó a la fama y que continúa siendo la niña de sus ojos.

“En ‘La hija del Ganges’ cuento cómo después de 20 años vuelvo a mi país. Necesito volver a mi país para encontrar mis orígenes, mi identidad como mujer india, pero para mi fue como un shock”, dijo al recordar la primera vez que se enfrentó al “caos” del gigante asiático.

Reconoce que, si bien “desde pequeña” recurría a la escritura para expresar sus sentimientos, “nunca” había “imaginado” publicar un libro hasta que la “casualidad” la llevó a conocer a un editor que se interesó por su historia personal.

“Yo siempre escribo un diario y lo tenía guardado. Mi mamá también escribía uno (…) Cuando me propusieron escribir un libro junté los dos. Era como el viaje de ida con mi diario y el de vuelta con el de mi mamá”, detalló sobre su debut literario.

Quizás por eso esta mujer que lleva años dando charlas sobre adopción y ha participado en innumerables actos para fomentar la multiculturalidad, se define como “maestra” e insiste en que lo de escribir es solo para sus ratos libres.

No obstante, le brillan los ojos al describir ese “momento mágico” que cada día reserva de 5 a 7 de la mañana para sentarse frente a la hoja en blanco en la mesa del comedor, disfrutando junto a su gato del “silencio absoluto” antes de que su familia se ponga en pie.

El éxito de su primer libro fue tal que Miró acabó volviendo a la India para rodar un documental, un viaje que sin saberlo le iba a regalar mucho más que los momentos que darían vida a su segunda obra, “Las dos caras de la luna”.

“Haciendo el documental me dijeron las monjas que tenía una hermana y empezamos a buscarla. En el mismo documental sale el momento en que me encuentro con ella. Yo me olvidé de que estaban las cámaras, estaba totalmente flipando con mi hermana”, recuerda.

Descubrió que era tía abuela de varios niños y que una de ellos, Komal, estaba “muy enfermita”. Su hermana, que también se llama Asha, “esperanza”, le pidió que se hiciese cargo de la criatura.

“Tardé cuatro años en pensármelo y al final dije: me la llevo. (…) Fue como vivir con ella mi misma historia, porque llegó también con seis años, la misma edad que yo tenía”, explica Miró sobre la que hoy es su hija de 14 años.

Tras su segundo viaje “ya no había más que contar”, así que cerró su breve etapa autobiográfica y en 2007 se inició en el mundo de la novela con “Rastros de sándalo”, escrita a cuatro manos con Anna Soler-Pon.

Una parte de esta historia de “reencuentros” e “inmigración” entre la India, Barcelona y Etiopía, ha sido recientemente llevada al cine por la directora catalana María Ripoll y su versión en inglés se estrenará en la tierra natal de Miró el año próximo.

Sus incansables visitas cada amanecer a la mesa del comedor acaban de fructificar también en la historia de amor “Mihrimah entre el sol y la luna”, en la que se aventura por primera vez a escribir junto a su marido Pera.

Al preguntarle si en estos años nunca ha pensado en escribir otro libro autobiográfico, Miró sonríe con la confianza de quien tiene muy clara su respuesta.

“La tercera obra autobiográfica -dice- es la historia de Komal, de nuestra hija, pero eso lo tiene que hacer ella”.

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