El PE critica el “descafeinado” intercambio automático de acuerdos fiscales

Los europarlamentarios hoy durante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo

Los europarlamentarios hoy durante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo

La Eurocámara no respaldó hoy el acuerdo político alcanzado por los países miembros de la UE sobre el intercambio automático de información de acuerdos fiscales con multinacionales, al considerarlo demasiado “descafeinado”, pero apoyó el fin del secreto bancario para los comunitarios en Suiza.

El pleno del Parlamento Europeo (PE) adoptó hoy su opinión desfavorable sobre una futura directiva comunitaria pactada entre los países que exigirá el intercambio automático de información sobre los pactos tributarios transfronterizos y los acuerdos previos de precios de transferencia que se cierren, renueven o modifiquen con multinacionales a partir del 1 de enero de 2017.

El PE lamentó en un informe adoptado por 572 votos a favor, 90 en contra y 30 abstenciones, que los países hayan “perdido una oportunidad” para luchar contra la ingeniería fiscal en la Unión Europea (UE) y la competencia desleal, al restringir “excesivamente el alcance” de la directiva y aplicarla “sin efecto retroactivo”, salvo algunas excepciones.

Para los acuerdos emitidos antes el 1 de enero de 2017 los países pactaron el pasado 6 de octubre que se comparta únicamente la información sobre los acuerdos emitidos, renovados o enmendados entre 2012 y 2013 aún vigentes en 2014, así como los emitidos, renovados o enmendados entre 2014 y 2016, sean o no válidos aún.

Los Estados tendrán la posibilidad de excluir del intercambio de información los acuerdos con empresas con un volumen de negocio neto anual inferior a 40 millones de euros a nivel de grupo si éstos se emiten, modifican o prorrogan antes del 1 de abril de 2016, aunque esta exención no se aplicará a las compañías que realizan principalmente actividades financieras o de inversión.

El eurodiputado liberal alemán Michael Theurer, señaló hoy en una rueda de prensa que el que los ministros de Finanzas comunitarios hayan “descafeinado el intercambio automático de información es inaceptable”.

Sostuvo que la directiva tiene ahora “más agujeros que un queso suizo-neerlandés”, en un juego de palabra que además hace alusión a las ventajas fiscales ilegales concedidas por Holanda a Starbucks.

Precisamente hoy el PE respaldó el acuerdo entre la UE y Berna que hará más difícil a los ciudadanos comunitarios eludir impuestos mediante cuantas bancarias en Suiza, al intercambiar a partir de 2018 automáticamente información sobre las cuentas bancarias que los residentes de la UE tengan en el país helvético.

La Eurocámara lamenta en su informe sobre la directiva de los acuerdos fiscales que la CE tenga solo un “papel marginado”.

La CE podrá crear un directorio central seguro en el que se almacenará la información intercambiada y que estará a disposición de todos los países miembros, pero solo podrá acceder “en la medida en que sea necesario para el seguimiento de la aplicación correcta de la directiva”, según lo pactado por el Consejo de la UE.

El eurodiputado popular alemán Markus Ferber, quien presentó el informe en el pleno, subrayó que “si este es el texto final, los países han perdido una gran oportunidad de imponer más transparencia en el ámbito de la fiscalidad”.

A diferencia de lo que proponen los países, el PE aboga además por que la directiva se aplique a todos los acuerdos fiscales y no solo a los transfronterizos, dado que las medidas a nivel nacional pueden tener efecto más allá de las fronteras.

La propuesta de directiva será aprobada tras la opinión del PE en la próxima reunión de ministros de la UE el 10 de noviembre.

El PE creó a raíz del escándalo “LuxLeaks”, que destapó acuerdos fiscales pactados entre Luxemburgo y casi 340 multinacionales entre 2002 y 2010 que permitieron a las empresas rebajar drásticamente sus impuestos, una comisión especial que investiga los pactos tributarios secretos y que el lunes aprobó sus recomendaciones.

Entre ellas piden que se obligue a las grandes compañías europeas a declarar qué impuestos pagan en cada país en el que operan, incluidos los paraísos fiscales, así como su nivel de beneficios y los subsidios, y abogan por que se introduzca “cuanto antes” una base consolidada común del impuesto de sociedades en la UE.

Recientemente la comisión especial dio “una sola oportunidad más” a las multinacionales que hasta ahora han rechazado cooperar con los eurodiputados para que comparezcan el próximo 16 de noviembre.

Entre las multinacionales que sí han respondido a la invitación de la comisión especial figuran Airbus, BNP Paribas, SSE y Total, y ahora han accedido también Google, Facebook y HSBC.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada