Los fabricantes del mobiliario urbano usan la fotosíntesis para descontaminar la ciudad

ciclistaBancos, papeleras, fachadas y jardineras han comenzado a usarse como elementos descontaminantes que recogen las partículas nocivas de la atmósfera urbana y la transforman en sustancias menos perjudiciales para el medio ambiente, con un proceso que emula la fotosíntesis realizada por las plantas.

 

La nueva apuesta de los fabricantes del mobiliario urbano es implementar en las construcciones recubrimientos o pinturas que convierten las partículas contaminantes como el óxido de nitrógeno en nitratos o vapor de agua, unas sustancias que se eliminan fácilmente sin generar daños en el medio ambiente.

 

El proceso, han explicado diversos fabricantes, se asemeja al de la fotosíntesis que realizan las plantas, ya que utiliza la iluminación solar como catalizadora para iniciar una transformación de los agentes contaminantes en sustancias menos perjudiciales para el entorno.

 

Una empresa catalana ha sido la primera en crear un tipo de hormigón descontaminante que, aplicado a muebles urbanos, es capaz de disminuir la cantidad de sustancias gaseosas nocivas, ya sea el dióxido de nitrógeno (NO2) u otros compuestos como el benceno o el tolueno -dos clases de hidrocarburos-, entre otros.

 

“Este cemento es autolimpiante porque transforma las sustancias que ensucian las ciudades en gases o sales que no tienen ningún impacto para el medio ambiente”, ha explicado el director de la compañía, Germán Rubio.

 

A su vez, una de las pinturas fabricadas por la empresa guipuzcoana Beissier, transforma las partículas nocivas al entrar en contacto con la superficie, gracias a una reacción química que se logra con la exposición a la luz solar y que provoca una descomposición de los agentes contaminantes en vapor de agua.

 

El responsable de I+D de la empresa, Alejo Zamalloa, destaca que su producto “simula el efecto flor de loto, ya que la pintura recubre una superficie y la vuelve impermeable, por lo que no absorbe ni líquidos ni agentes contaminantes presentes en el entorno”.

Un ciclista pasea por Pozuelo ante la vista de las Cuatro Torres de Madrid, en la que se aprecia la nube de contaminación que cubre la ciudad.

Un ciclista pasea por Pozuelo ante la vista de las Cuatro Torres de Madrid, en la que se aprecia la nube de contaminación que cubre la ciudad.

Esta técnica de descontaminación ambiental urbana se aprovecha del efecto fotocatalítico que se consigue al aplicar en elementos de la construcción materiales como el dióxido de titanio.

 

Dicho elemento químico actúa eliminando del aire el NO2 y oxidándolo para transformarlo en nitratos (NO3), que se depositan en la superficie del mobiliario y posteriormente son eliminados por la lluvia o por los sistemas de limpieza usados en la ciudad.

 

Alcobendas es uno de los primeros ayuntamientos que está probando esta técnica aplicada en elementos urbanos como pavimentos, aceras y fachadas, en un proyecto que cuenta con la colaboración del Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y tecnológicas) y del Cedex (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas).

 

Las investigaciones, cuya finalización está prevista para el año 2016, podrán utilizarse para elaborar un marco de recomendaciones orientadas al uso y viabilidad de los materiales fotocatalíticos como agentes descontaminantes de la ciudad.

 

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