Lázaro Gándara: “Con la fiesta en Salvaterra, queremos popularizar los vinos espumosos de toda la DO Rías Baixas”

OLYMPUS DIGITAL CAMERA“En la 2ª Fiesta del vino espumoso en Salvaterra de Miño queremos popularizar estos vinos que no son patrimonio de una bodega. Impulsar su conocimiento desde la denominación de origen Rías Baixas ayudará más a su popularización”.

Quien así habla es el presidente del consejo rector de Bodegas Eidosela, de la DO Rías Baixas, y miembro-fundador de la Confraría do Viño do Condado do Tea e os Espumosos, Lázaro Gándara. Grupo ES. asistió esta semana al proceso de degüelle de la producción de espumosos de este año en la Bodega Eidosela.

En la actualidad de las 180 bodegas de la DO Rías Baixas tan sólo 8 elaboran vinos espumosos. Gándara adelanta que próximamente se unirán dos más. “Esto da idea de lo difícil que es hacer un espumoso”, concluye el presidente del consejo rector de Eidosela.

Precisamente esta bodega cooperativa fue pionera en la elaboración de un primer vino espumoso en la DO Rías Baixas. Tuvieron que luchar para conseguirlo ya que la legislación no lo contemplaba, hasta que en 2012, -“el 7 de noviembre”, recuerda perfectamente Gándara-  se hizo el primer degüelle –eliminación de las lías (restos de levaduras) depositadas en el cuello de la botella- de vino espumoso.

En esta trayectoria de espumosos,  Eidosela ha conseguido la Medalla de Oro (Citadelles  d’Or 2014), en Les Citadelles du vin.

Sus espumosos, ahora elaborando su cuarta añada,  son el Eidosela Burbujas del Atlántico Extra Brut y Brut Nature. Además, producen un vino espumoso rosado con uva tinta procedente de las variedades autóctonas Espadeiro y Caíño.

BODEGA

Eidosela nació en 2007, cuando todavía no tenían bodega propia. Al año siguiente pudieron elaborar el vino en su bodega de nueva planta que construyeron en  los terrenos comprados en la parroquia de Sela, en el ayuntamiento de Arbo.

En 2008 comercializaron su cosecha por primera vez. Hoy, alrededor de 60 cooperativistas forman parte de esta bodega de la DO Rías Baixas.

“Nacimos en un momento difícil. Habían proliferado multitud de bodegas en la DO Rías Baixas, se vivía un momento de crisis … Tuvimos que ingeniárnoslas para salir adelante.  Para sobrevivir, nuestra fórmula empresarial elaboró marcas propias y marcas blancas.  Hoy exportamos a EEUU, Australia, China, Japón, Europa central y Reino Unido”, explica Gándara.

Algunas de sus marcas son Eidosela Albariño y Eidosela Selección Barrica. También elaboran condados como  Arbastrum Condado do Tea.  “Los condados –una mezcla de 70% albariño, 20% treixadura y 10% loureira- se venden más para Galicia y para consumo nacional. En cambio, el albariño cien por cien se vende solo”, precisa.

ELABORAR UN ESPUMOSO

Hugo Rodrigues es el jefe de Producción de Bodegas Eidosela y explica a Grupo ES. cómo se elabora un espumoso. La vista coincide precisamente con la operación de degüelle que se está realizando esta semana en la bodega Eidosela.

Para un vino espumoso se selecciona uva albariña cien por cien, especialmente “bien madurada” con poca graduación porque en su segunda fermentación ya va a ganar en grados.

Para Rodrigues, el “punto crítico” de un espumoso está en su prensado. Hay que prensar poco la uva.

El vino espumoso permanecerá entonces unos 4 o 5 meses en depósito. Después viene la operación del ‘Tiraje’. Es el llenado de las botellas con el vino base, levaduras y azúcares para provocar la segunda fermentación en botella. Una vez realizado el tiraje y cerradas las botellas, éstas se colocan en los locales de crianza con unas condiciones de humedad, baja luminosidad  y temperatura especificas (no más de 14 grados). Entonces, las botellas reposan en posición horizontal (botella en rima). En esta fase tiene lugar una segunda fermentación y la toma de espuma con la posterior crianza sobre lías (residuos de las levaduras que han producido la fermentación).

La fase siguiente consiste en la eliminación de las lías depositadas en el cuello de la botella. Se llama ‘degüelle’ para que el vino quede brillante y sin restos de sedimentos. Esta operación puede realizarse manualmente –cosa poco frecuente- o de modo mecánico, congelando  previamente el cuello a -25 grados.  Se le añade, entonces, el licor de expedición. Éste es el “secreto de cada bodega”, afirma Hugo Rodrigues. Eidosela elabora dos tipos de vino espumoso, brut nature y extra brut. El licor de expedición determina el tipo de espumoso, de acuerdo con la cantidad de azúcar que contenga.

Todo el proceso de elaboración del espumoso, desde el tiraje hasta el degüelle, ambos incluidos, debe tener una duración mínima de 9 meses.

Finalmente, se tapa la botella con el corcho definitivo, se añaden el bozal, la cápsula, la etiqueta… Al mes está listo para salir al mercado.

Este año Eidosela prepara 30.000 botellas de vino espumoso. Su objetivo, todavía por alcanzar, es que el espumoso repose 24 meses, antes de salir al mercado. “La demanda que tenemos de espumosos  no nos ha permitido todavía conseguir esto”, afirma Hugo Rodrígues.

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