La industria del motor alemana afirma que el escándalo de VW es un caso aislado

Fotografía de septiembre de 2015 donde se ven vehículos Volkswagen importados en el puerto de Pyeongtaek en Corea del Sur.

Fotografía de septiembre de 2015 donde se ven vehículos Volkswagen importados en el puerto de Pyeongtaek en Corea del Sur.

La Asociación de la Industria Automovilística (VDA) alemana defendió hoy que el escándalo de la manipulación de las emisiones de Volkswagen es un hecho aislado y no hay más fabricantes locales que hayan recurrido a estas prácticas.

El presidente de la VDA, Matthias Wissmann, aseguró en la conferencia de prensa anual de su organización que el resto de fabricantes alemanes le han confiado que no han recurrido a programas informáticos para reducir artificialmente los resultados en las pruebas medioambientales.

“El intento de extender a todo el sector del motor la manipulación no va a tener vía libre”, aseguró Wissmann, queriendo limitar los daños colaterales que puede tener para el sector automotriz germano el caso de su mayor fabricante.

El presidente de la VDA fue no obstante contundente con la actuación de Volkswagen, que tachó de “ilegal” y “totalmente inaceptable”, además de considerarla “un abuso que ha costado confianza”.

Asimismo, Wissmann negó tajantemente que la VDA, como “lobby” del sector del motor en Alemania, haya sido de alguna forma cómplice pasivo en el escándalo Volkswagen.

“Es falso que la VDA haya ejercido algún tipo de influencia negativa sobre la KBA”, dijo en referencia a la Oficina Federal de Vehículos a Motor, bajo sospecha en Alemania por no haber detectado el fraude de Volkswagen, que lo descubrió su homóloga estadounidense, la Agencia de Protección medioambiental (EPA).

Wissmann agregó que su organización “en ningún momento trato de maquillar algún resultado” en las pruebas de emisiones de CO2 y que, de hecho, abogó por cambiar los test que se realizan en Europa a los automóviles para que se parezcan más a las condiciones reales de conducción.

Por el momento, pese a la entidad del escándalo, la VDA no tiene constancia de que las ventas de Volkswagen se hayan resentido de forma notable y confió en que, pese a que puedan sufrir un retroceso como prevé la propia compañía, que se recupere a medio plazo.

La clave es aclarar “consecuentemente y de forma transparente” lo sucedido y ponerle solución, argumentó Wissmann.

Volkswagen ha reconocido que instaló en unos 9,5 millones de vehículos con motores diésel un software que detecta cuando el automóvil está en un banco de pruebas y ajusta las emisiones del gases contaminante NOx para cumplir con los máximos legales.

Posteriormente la EPA ha realizado nuevas denuncias contra Volkswagen que el fabricante alemán ha negado.

Además, la empresa germana ha indicado que unos 800.000 de sus vehículos (diésel y también gasolina) presentan datos de emisiones de CO2 por encima de los máximos.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada