La banca acreedora rebaja a 300 millones la necesidad de liquidez de Abengoa y le exige garantías

Una planta solar de Abengoa en Arizona.

Una planta solar de Abengoa en Arizona.

La banca acreedora de Abengoa ha rebajado a unos 300 millones de euros la necesidad de liquidez por 450 millones solicitada por Abengoa hasta marzo y ha pedido garantías a la empresa antes de concederle esta asistencia financiera, indicaron a Europa Press en fuentes participantes en las negociaciones.

Los bancos tienen la percepción de que, si no existen garantías suficientes por parte de Abengoa, la liquidez de emergencia quedará “enterrada” y sin opciones de recuperación.

Si la empresa acaba en concurso de acreedores, esta deuda no resultará privilegiada en el reembolso y corre el riesgo de quedar impagada, indican las fuentes, antes de citar este motivo como la causa por la que se exigen las garantías.

Otra fuente también participante en el proceso señala que los bancos manejan una cifra de necesidad de liquidez distinta a los 450 millones solicitados por la empresa.

En concreto, las entidades calculan que la empresa necesita entre 70 y 80 millones de euros mensuales hasta marzo, de modo que la asistencia financiera rondaría los 300 millones de euros.

Los bancos, KPMG y Abengoa, representada por la firma Álvarez & Marsal, mantendrán este miércoles una reunión acerca de las garantías para la concesión de la liquidez, al tiempo que trabajan en la definición de un mapa de la deuda de la empresa.

MAPA DE LA DEUDA.

Fuentes de Abengoa indicaron a Europa Press que, tras la reunión de trabajo del pasado viernes con los principales bancos y KPMG, la compañía sigue trabajando “intensamente” para completar en detalle el mapa de la deuda y el mapa bancario, según se estableció en dicha reunión. KPMG emitirá su informe a la banca en la primera parte de esta semana.

Como parte del actual proceso y de la “intensa labor de ajuste de la compañía”, Abengoa firmó el pasado viernes, a instancias de la banca, un contrato con Alvarez & Marsal, para avanzar en el plan de reestructuración y viabilidad, además del nuevo plan estratégico ya anunciado, con el objeto de mantener el valor de la compañía y su actividad, señalan las fuentes.

EL G7 DE LOS BANCOS.

La semana pasada, la banca acreedora de Abengoa celebró su primera reunión, en la que acordó crear un ‘G7′ para liderar la negociación en el preconcurso de la compañía, que estará formado por los cincos bancos españoles principales acreedores de la compañía -Banco Santander, CaixaBank, Bankia, Banco Sabadell y Banco Popular-, HSBC y Calyon.

Abengoa había solicitado formalmente una semana antes ante un juzgado de Sevilla el preconcurso de acreedores, con el que dispondrá de un plazo de cuatro meses para negociar una solución con sus acreedores.

MIÉRCOLES CON LA BANCA

Abengoa se reunirá este miércoles día 9 con los bancos y la consultora KPMG, que actúa como asesora en el proceso de preconcurso, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ofrezca a la compañía la liquidez y estabilidad que necesita.

Según han indicado a Efe fuentes del grupo, este encuentro está dirigido “a alcanzar un acuerdo sobre la situación de liquidez y dotar a la compañía de la estabilidad necesaria para su futuro”.

Desde la pasada semana, KPMG trabaja con Abengoa en la elaboración de un estudio detallado de la deuda de la compañía de energías renovables que sirva de guía en el proceso de reestructuración y, especialmente, en el desbloqueo de la liquidez que la empresa andaluza necesita de forma inmediata.

En ese sentido, Abengoa ha señalado hoy que “sigue trabajando intensamente para completar en detalle el mapa de la deuda y el mapa bancario”, al tiempo que ha asegurado que KPMG “emitirá su informe a la banca en la primera parte de esta semana”, antes de lo previsto.

El pasado viernes, la compañía se reunió con sus acreedores para abordar su reestructuración, un encuentro en el que pidió una línea de liquidez de 450 millones de euros para los cuatro meses del preconcurso y se ofreció a colaborar para dar acceso a todas sus cuentas.

Ese mismo día, Abengoa firmó, a petición de la banca, un contrato con la consultora Álvarez & Marsal “para avanzar en el plan de reestructuración y viabilidad”, así como de su nuevo plan estratégico “con el objeto de mantener el valor de la compañía y su actividad”.

Este contrato se enmarca en la “intensa labor de ajuste de la compañía”, que ya ha emprendido una reducción de plantilla y no descarta eventuales paradas de proyectos.

Abengoa presentó el pasado 25 de noviembre el preconcurso de acreedores ante su elevado nivel de endeudamiento, ya que suma una deuda financiera de más de 9.000 millones de euros y unos pagos pendientes a proveedores por casi 5.000 millones.

El problema más urgente de la compañía es lograr liquidez para pagar a empleados y proveedores, una cuestión que depende de la banca, quien ha vinculado el desbloqueo a la obtención de un mapa detallado de la deuda que podría estar terminado esta misma semana.

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