Reunión de la FED para elevar las tasas de interés tras siete años

La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, se pone las gafas durante una comparecencia ante un comité económico en el Capitolio, en Washington, el 3 de diciembre de 2015.

La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, se pone las gafas durante una comparecencia ante un comité económico en el Capitolio, en Washington, el 3 de diciembre de 2015.

La Reserva Federal (FED), el banco central de Estados Unidos, abre este martes una histórica reunión de dos días en la que se prevé que eleve las tasas de interés, que en los últimos siete años se han mantenido casi en cero para estimular la recuperación económica tras la crisis financiera.

Esta decisión, ampliamente insinuada por varios funcionarios de la FED, incluida su presidenta, Janet Yellen, significará dejar atrás una excepcional postura anticrisis en materia de política monetaria, encaminada a apuntalar la economía estadounidense tras la crisis financiera y la profunda recesión de 2008-2009.

Aunque no es seguro un incremento de las tasas -que no han subido en casi una década-, Yellen la insinuó claramente a comienzos de diciembre. Desde entonces, los datos económicos, incluyendo la creación de empleos y el gasto en consumo, han sido lo suficientemente fuertes como para que mantuviera la misma opinión.

El grupo de política económica de la FED, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), evaluará este martes y miércoles si la economía estadounidense está lo suficientemente fuerte como para incrementar la tasa de fondos federales desde 0-0,25% a un esperado 0,25-0,50%.

Esta tasa de referencia es una herramienta de corto plazo para los créditos interbancarios que influye en las tasas a través de todo el sistema financiero. Más importante aún, las expectativas sobre sus niveles futuros determina las tasas de interés a largo plazo sobre los préstamos para viviendas y vehículos, el financiamiento para empresas y Gobiernos extranjeros y los depósitos de los ahorradores.

La perspectiva del inicio de la campaña para elevar las tasas y reforzar la política monteria estadounidense después de años de dólares baratos ha provocado turbulencias en el sistema financiero mundial, perjudicando especialmente las economías de los mercados emergentes con gran exposición al dólar, debilitando sus monedas.

Esto ocurre mientras los principales bancos centrales en todas partes, incluidos China, Japón y la eurozona, están relajando la política monetaria para estimular el crecimiento.

“Calibrando la política”

Sin embargo, incluso con un incremento de 0,25 puntos, las tasas estadounidenses continuarán siendo extraordinariamente bajas, lejos de lo que la FED considera un nivel “normal”.

Yellen ha destacado que la FED continúa esperando un repunte del mercado laboral y un freno de la inflación, lo que significa que las tasas continuarán bajas para estimular un mayor crecimiento.

“La FED no está tratando de frenar una economía en rápido crecimiento ni amortiguar una inflación galopante”, dijo Sam Stovall, estratega de acciones de S&P Capital IQ. Un aumento es “un intento de recalibrar, no de frenar”, especificó.

La inflación extremadamente débil es una de las razones cruciales por las que algunos miembros del FOMC se han resistido a dar el paso, argumentando que es conveniente esperar hasta que haya un despegue.

Sin embargo, Yellen argumentó en un discurso el 2 de diciembre que, si la FED espera demasiado, “terminaremos teniendo que reforzar la política económica abruptamente para mantener la economía por haber errado el blanco en dos de nuestros objetivos”.

Con el primer aumento de tasas ya previsto, el gran interrogante es ¿qué ocurrirá después? Yellen ha dicho repetidamente que salir del nivel cero será el inicio de una serie de incrementos cuya rapidez dependerá de cómo reaccione la economía: lenta si hay debilidad y rápida si hay repunte.

Por estas razones, muchos ojos están puestos en lo que declaren la FED y Yellen y en los pronósticos sobre sus expectativas de crecimiento económico y los niveles esperados de las tasas de la FED hacia finales de 2016 y 2017.

“Hay una gran brecha entre las expectativas de los mercados financieros y las expectativas del Comité de la FED sobre el curso de las tasas”, dijo el Deutsche Bank en una nota a sus clientes. El Deutsche Bank indicó que los mercados esperan en promedio sólo dos incrementos el próximo año, mientras que en las proyecciones de la FED en septiembre se mencionaron cuatro aumentos para terminar en casi un 1,5%. Si la FED ratifica esta postura, se reforzaría el dólar, pero afectaría al mercado bursátil.

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