El centro-derecha luso aprueba el modelo de recapitalización del Novo Banco

Novo BancoLa inédita fórmula de penalizar a los grandes inversores para recapitalizar el portugués Novo Banco, escisión del colapsado Banco Espírito Santo (BES), fue hoy aprobada por el principal partido opositor, el centro-derechista PSD.

“Es una decisión que protege a los contribuyentes”, declaró a los medios el diputado del PSD António Leitão Amaro, quien contrapuso que esta decisión del Gobierno socialista y del banco regulador contrasta con la adoptada para el banco Banif, en el que los portugueses tendrán que soportar un coste de más de 2.000 millones de euros.

En una medida inédita, el Banco de Portugal (BdP) acabó de determinar la recolocación de casi 2.000 millones de euros de deuda del Novo Banco para el BES (hoy “banco malo”), una decisión que sirve para limpiar el balance de la entidad y dejar a sus acreedores con pocas probabilidades de recuperar su inversión.

El objetivo es que el Novo Banco, que ya recibió una inyección pública de 4.900 millones de euros cuando se creó en agosto de 2014, pueda cumplir con las nuevas normativas de solvencia europeas, que había suspendido el pasado noviembre en el escenario más adverso.

La izquierda marxista y comunista, que respaldan en el Parlamento al gobernante Partido Socialista, criticaron esta medida y demandaron que se estudie la nacionalización del banco.

El Bloque de Izquierda, aliado en la UE del partido Syriza griego y el Podemos español, lamentó que el Ejecutivo se someta al pie de la letra a las instrucciones de la UE, organismo al que censura por presionar a las autoridades lusas para que vendan el Novo Banco.

“En vez de usar el tiempo que tiene para un riguroso análisis coste-beneficio de las opciones de un Novo Banco bajo el control público, el Gobierno se subordina a las urgencias europeas, que, en realidad, representan un secuestro de la democracia en lo que se refiere a la adopción de elecciones fundamentales”, señaló en un comunicado el Bloque.

El Partido Comunista de Portugal, menos crítico que el Bloque, consideró “positivo” que no sean los contribuyentes los que sufraguen la recapitalización y pidió que se mantenga “bajo el control público” para que se ponga al servicio tanto de la economía portuguesa como de las familias.

No se ha divulgado la identidad de los inversores afectados por esta medida, aunque por su calidad de ser “institucionales” se trata de grandes fondos de inversión, fondos de pensiones, instituciones financieras y otros grandes inversores.

“Por esta retransmisión, el Novo Banco dejó de ser el deudor responsable por las referidas emisiones de obligaciones, que pasan a integrar el balance del BES”, ha explicado el BdP, que detalló que son emisiones que vencen en 2016, 2017, 2018, 2019 y 2024.

El Novo Banco, el tercer mayor banco portugués en volumen de activos, ya fue recapitalizado en el momento de su creación, en agosto de 2014, con un préstamo estatal de 3.900 millones de euros y otros 1.000 millones procedentes del sistema financiero nacional.

Tras un primer intento de venderlo sin éxito, el Banco de Portugal tiene previsto relanzar su venta próximamente.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada