La UE prepara a las empresas para las oportunidades que se abren en Irán

La UE prepara a las empresas comunitarias para aprovechar las oportunidades de inversión y de negocios que se abren en Irán tras levantar los Veintiocho todas las sanciones económicas y financieras contra la República Islámica, entre ellas las relativas al sector gasístico y petrolero.

Ha sido el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, el español Miguel Arias Cañete, el que dejó hoy patente el interés de la Unión Europea (UE) por entrar en el mercado energético iraní.

“El acuerdo histórico con Irán abre la puerta a una cooperación energética más estrecha. El trabajo está en curso y habrá pronto anuncios”, señaló en un mensaje de la red social Twitter, en la que sin embargo no dio más pistas sobre los planes que elabora.

Teherán, que comenzó a preparar el terreno hace meses a la espera de que llegara por fin el denominado “Día de la Implementación” del acuerdo nuclear, ya presentó en noviembre pasado el nuevo Contrato de Petróleo de Irán, en un evento al que asistieron un millar de representantes de 152 multinacionales de hidrocarburos de 45 países, entre ellas las europeas Shell, BP, Total, ENI, Repsol y Cepsa.

También el Servicio de Acción Exterior de la UE, consciente de que las empresas están ansiosas por iniciar o retomar negocios con Irán, actuó con rapidez para resolver todas las preguntas que pudiera tener el empresariado comunitario.

El mismo día en que en Viena el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmaba la entrada en vigor del acuerdo nuclear que dificulta que Irán desarrolle armas atómicas, la UE no solo levantó sus sanciones, sino que en cuestión de horas también emitió una nota informativa especialmente útil para las empresas.

A lo largo de 46 páginas explica a los operadores económicos las implicaciones de esta decisión y especifica las sanciones que quedaron anuladas el sábado.

El interés de la UE por dar todas las facilidades a las compañías europeas y promover un mercado de 500 millones de consumidores y un potente mercado interior no es de extrañar.

La República Islámica tendrá de golpe acceso a miles de millones de euros en activos descongelados en la UE y EEUU, y una necesidad urgente de modernizar su economía tras años de estrangulamiento por las sanciones internacionales de sus aspiraciones nucleares.

El FMI cree que “una producción petrolera más elevada, menores costes para el comercio, transacciones financieras y el acceso a los activos extranjeros, puede aumentar el PIB de Irán entre un 4 y 5,5 %” en los próximos dos años.

Y los iraníes no solo se centrarán en el sector energético, sino también en otros muchos campos que necesitan renovarse con ayuda de la inversión extranjera.

Así se abren oportunidades para los astilleros, el transporte marítimo y aéreo, el sector bancario y asegurador, el comercial, el tecnológico, la ingeniería, la formación profesional, la asistencia técnica y un sinfín de servicios y bienes.

Los Estados miembros de la UE no se han quedado de brazos cruzados esperando que llegue el día del levantamiento de las sanciones.

Delegaciones de ministros y empresarios de varios países miembros organizaron ya el año pasado viajes a Irán para tratar de asegurar contratos millonarios para sus respectivas economías.

También España se ha movido con rapidez con la visita de varios ministros en septiembre al país.

El turismo, el transporte aéreo, el ferrocarril, el metro, la automoción, la industria de los hidrocarburos y las energías renovables son buenas oportunidades de negocio para las empresas españolas en la República Islámica, mientras que Alemania puede ser fuerte en el ámbito automovilístico, la maquinaria y la química.

Pero España tendrá rivales fuertes y no solo europeos. También las multinacionales de EEUU, China y Rusia han iniciado ya la carrera para ser las primeras en adjudicarse un buen número de proyectos codiciados.

El primer anuncio de contratación de Irán se produjo el mismo sábado, en favor, eso sí, de un grupo europeo.

El consorcio europeo Airbus podrá vender a Teherán 114 aviones para reconstruir la estructura física de la aerolínea nacional “Iran Air”, en un país que necesitará unos 500 aviones nuevos para renovar una flota obsoleta.

Una tarea que será golosa sin duda también para las compañías aseguradoras.

En los próximos días y meses habrá más anuncios de este tipo y las empresas europeas estarán preparadas para entonces y tratarán de atrapar los contratos al vuelo.

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