La caída del crudo y los recelos sobre China tiñen de rojo las plazas de Asia

Tokio lideró hoy con un nuevo batacazo, del 3,71 %, otra jornada negra para las bolsas asiáticas, en la que además destacó el retroceso de Hong Kong, que cedió también más de un 3 % ante la persistente caída de precios del crudo y los continuos recelos sobre China.

La plaza nipona arrancó la jornada a rebufo del retroceso que sufrieron en la víspera los futuros de los barriles de Brent y Texas, que quedó a niveles de hace 13 años.

La cotización a la baja del crudo en varios mercados asiáticos de derivados amplió las pérdidas iniciales en Tokio y reforzó el mensaje del último informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE): la sobreoferta global se ha agudizado merced a la fuerte caída del consumo en el último trimestre.

Además, la idea de un barril más caro parece quedar descartada por el momento dado el mayor suministro previsto desde Teherán tras el levantamiento de sanciones por parte de Washington y la firme sospecha de que las reservas estadounidenses -cuyo volumen se conocerá mañana- han seguido aumentando.

Claro ejemplo de esta tendencia fue hoy el kilolitro de crudo de Dubai con vencimiento en junio que se cotizaba en el mercado de materias primas tokiota y que perdió al cierre de la sesión algo más de un 6 por ciento hasta quedar en los 19.740 yenes (154,51 euros).

Así, el selectivo Nikkei, que acabó la jornada en su nivel más bajo desde octubre de 2014, cosechó su décimo cierre en negativo de doce posibles en lo que va de 2016 y suma ya pérdidas acumuladas de casi un 18 por ciento desde el pasado 1 de diciembre, lo que lo etiqueta ya como “mercado bajista” según algunos analistas.

Por su parte, el índice Hang Seng cerró con una fuerte caída del 3,82 % que dejó al referencial de Hong Kong en su peor cota desde julio de 2012.

Al igual que en Tokio, condicionaron la sesión los precios del petróleo y la creciente intranquilidad en torno a la economía china después de que ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortara en dos décimas, hasta el 3,4 %, su previsión de crecimiento para el gigante asiático en 2016.

Los analistas señalan que los inversores evitarán ahora cualquier riesgo a la espera de que Pekín, que también hizo público en la víspera su peor dato de crecimiento en 25 años, pueda anunciar nuevos estímulos para acolchar el frenazo de la segunda economía mundial.

La idea de que puedan activarse medidas antes de la segunda semana de febrero, cuando los mercados cerrarán para celebrar el Año Nuevo chino, pudo contribuir por otra parte a suavizar las caídas que registraron hoy las bolsas de Shanghái y Shenzhen, que perdieron un 1,03 y un 1,28 %, respectivamente.

Algunos economistas apuntaron también a que la inyección de mas de 600.000 millones de yuanes (unos 83.500 millones de euros) anunciada por el Banco Popular de China para garantizar a corto plazo la liquidez de los bancos comerciales ayudó a calmar los ánimos en estas dos plazas que parecen seguir aún en caída libre.

Sin embargo, el resto de bolsas de la región siguió tónicas parecidas a las de Hong Kong y Tokio.

La de Singapur quedó en su peor nivel en más de cuatro años tras ceder un 2,6 por ciento, mientras que las de Seúl, Manila o Kuala Lumpur se dejaron un 2,34, un 1,20 y un 0,42 por ciento.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada