La ONU plantea invertir el 1 por ciento del PIB para lograr el saneamiento del agua

onuEl acceso y el saneamiento del agua, uno de los objetivos de desarrollo sostenible fijado por Naciones Unidas, puede alcanzarse en 2030 si los países en vías de desarrollo invierten en infraestructuras hídricas al menos un uno por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB).

Ésta es una de las conclusiones de la conferencia anual de la ONU “Agua y Desarrollo Sostenible. De la visión a la acción”, que se ha celebrado estos días en Zaragoza, a la que han asistido cerca de trescientas expertos, entre representantes de Naciones Unidas, de administraciones públicas, del mundo empresarial y de organizaciones no gubernamentales.

 

Una de las cuestiones que se ha repetido en las conferencias que se han celebrado durante tres días es que es “posible” conseguir los objetivos de desarrollo sostenible del agua fijados por la Asamblea General de la ONU para 2030.

 

Estas metas plantean el acceso universal a los servicios básicos de agua y saneamiento; mejorar la gestión integrada y la eficiencia del uso; eliminar los vertidos tóxicos y mejorar los ecosistemas y reducir el impacto de los desastres naturales, como la inundación y la sequía.

 

Sin embargo, para lograr estos objetivos se requiere financiación, en concreto que los países en vía de desarrollo inviertan al menos un 1 % de su producto interior bruto en infraestructuras hídricas, ha explicado a EFE la directora de la Oficina de Naciones Unidas para la Década del Agua, Josefina Maestu.

 

“No estamos hablando sólo de proyectos de servicios básicos, sino de gestión del recursos y de mejorar la calidad de las aguas”, ha señalado.

 

De hecho, hoy en día 770 millones de personas no tienen acceso a fuentes de agua potable, pero la cifra asciende cuando se habla de la calidad, ya que 2.500 millones de personas carecen de acceso a un saneamiento adecuado.

 

Por ello, el saneamiento del agua es el gran desafío para las áreas urbanizadas de muchos países pobres, porque no sólo repercute en el desarrollo económico de la región, sino que afecta gravemente a la población.

 

Se calcula que cerca de 35 millones de personas mueren prematuramente cada año a causa de enfermedades relacionadas con el agua, que son, además, la principal causa de mortalidad infantil en muchos países pobres, ha comentado Maestu.

 

“El problema va a ser el saneamiento, porque hay miles de personas sin acceso a saneamiento básico, no tienen letrinas y defecan al aire libre y esto es un desastre”, ha destacado.

 

Otra de las conclusiones de este foro es que, además de la financiación, la acción colectiva es “fundamental” para lograr el saneamiento del agua, esto es, la implicación de todos, desde gobiernos, empresas, trabajadores hasta la sociedad civil en su conjunto, ha apuntado Maestu.

 

De hecho, la ejecución de infraestructuras hídricas es la inversión que más beneficios genera en cada uno de los países, ya que su ausencia ralentiza e impide el desarrollo económico y el bienestar de su población, ha puntualizado.

Josefina Maestu, coordinadora de la Oficina del Decenio del Agua en Zaragoza, durante la clausura de la conferencia de la ONU "Agua y Desarrollo sostenible: de la visión a la acción".

Josefina Maestu, coordinadora de la Oficina del Decenio del Agua en Zaragoza, durante la clausura de la conferencia de la ONU “Agua y Desarrollo sostenible: de la visión a la acción”.

Otro de los mensajes que se han transmitido en este encuentro es la importancia de conservar los ecosistemas para disponer de agua de calidad y en cantidad para todos.

 

Hoy en día, sin embargo, casi el 80 % de las aguas residuales se vierten a la naturaleza sin depurar, una realidad que “no pasa tanto en Europa, pero sí en otros países”, ha concluido.

 

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