Abengoa reconoce que la situación actual dificulta la venta de activos

Obras en el complejo Antel Arena, una de los trabajos llevados a cabo en Montevideo por la firma Teyma, propiedad de Abengoa.

Obras en el complejo Antel Arena, una de los trabajos llevados a cabo en Montevideo por la firma Teyma, propiedad de Abengoa.

Abengoa ha incluido en su plan de viabilidad industrial determinados “riesgos” entre los que señala que la situación actual de preconcurso de acreedores reduce el interés de los inversores para hacerse con los activos no estratégicos que tiene a la venta y que deben contribuir a sanear la compañía.

Abengoa remitió ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un plan de viabilidad industrial que cifra en 5.395 millones de euros el valor de la “nueva Abengoa” que salga del preconcurso y que vale “siete veces más en operación que en liquidación”.

El plan dibuja un modelo de negocio capaz de generar unos 1.000 millones de euros de caja entre 2007 y 2020, un impacto positivo derivado de desinversiones de activos no estratégicos de 473 millones en 2016-2017 y la salida de proyectos con altos requerimientos de efectivo, lo que reducirá sus necesidades de caja en 2.095 millones en el mismo periodo.

También plantea un ajuste de la base de costes de unos 200 millones en el horizonte de 2018.

Asimismo, prevé una línea de trabajo anual, en base a la cartera existente, de 1.750 millones para 2017, 1.800 millones para 2018 y 2.100 millones para 2020.

Una serie de variables que, no obstante, afrontan eventuales riesgos como esa dificultad para las desinversiones, unos costes de salida de proyectos mayores de los inicialmente previstos o falta de visibilidad sobre la financiación para las necesidades inmediatas de liquidez que puede llevar a retrasos o sobrecostes en proyectos.

En el plan de viabilidad industrial, Abengoa cifra en 826 millones de euros sus necesidades de liquidez para este año, a los que se sumarían 304 millones de euros para 2017. Junto a esto señala la necesidad de “garantías técnicas” para poder iniciar pedidos por 525 millones de euros.

Junto a los riesgos, la compañía destaca en la presentación las oportunidades y fortalezas de esta nueva Abengoa, centrada en la actividad de ingeniería y construcción, con el foco en un número menor de geografías y líneas de negocios y con fuertes controles financieros para los nuevos proyectos que se pongan en marcha, que deben crear valor con las mínimas necesidades de capital.

El plan, elaborado junto a Alvarez&Marsall, busca presentar una nueva compañía viable “saneada y rentable” para accionistas y acreedores frente a un proceso de liquidación que “supondría enormes pérdidas para todas las partes presentes en la negociación”.

Con este plan de viabilidad industrial, se abre una nueva fase en el proceso que evite el que sería el mayor concurso de acreedores de la historia de España.

Así, con el 28 de marzo como fecha tope, este plan servirá de base para que KPMG elabore una “solución global” y se inicien las negociaciones que permitan el saneamiento financiero, reduciendo la deuda a un tercio (de los 9.000 millones actuales a 3.000 millones) y permitiendo la viabilidad de la ingeniería andaluza.

En lo que se vislumbra como una negociación compleja se dibujan varias vías para reducir esos 6.000 millones de deuda: quitas (que la banca rechaza de entrada), capitalización de la deuda, préstamos participativos a largo plazo o una combinación de varias que, al final, terminará dando el control de esa nueva Abengoa a bancos y fondos.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada