El alcoholismo es la enfermedad adictiva que menos se detecta y se trata, según Socidrogalcohol

Socidrogalcohol ha alertado de que el alcoholismo es la enfermedad adictiva que menos se detecta y se trata, a pesar de que favorece la aparición de un “gran número” de patologías crónicas, tales como la hipertensión o enfermedades del aparato digestivo.

“Teniendo en cuenta que el alcohol es considerada una sustancia tóxica capaz de contribuir a la aparición de múltiples enfermedades sistémicas, es necesario que los usuarios o pacientes reconozcan la toxicidad potencial del alcohol en los diferentes formatos que se consumen y gestionen adecuadamente”, ha comentado el presidente de la sociedad, Julio Bobes, con motivo de la celebración del Día sin Alcohol, el próximo sábado 15 de noviembre.

De hecho, el consumo de bebidas alcohólicas se sitúa entre las cinco primeras causas de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo, sin contar las consecuencias socioeconómicas del abuso del alcohol, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ello, la organización ha avisado de que, además, puede interferir en el normal funcionamiento del sistema inmune, incrementando la susceptibilidad hacia ciertas enfermedades infecciosas (VIH, neumonía, tuberculosis), así como aumentando la posibilidad de sufrir traumatismos (especialmente en hombres) y daños musculares.

De hecho, en España, el alcohol está detrás del 3,6 por ciento de los fallecimientos, y, de los 3,3 millones de muertes en el mundo atribuidas al alcohol en 2012, un tercio fueron fallecimientos a causa de enfermedades cardiovasculares y diabetes provocadas por el alcohol.

Sin embargo, Socidrogalcohol ha lamentado que, pese a estos datos, en España todavía haya una “escasa conciencia” sobre el riesgo que lleva asociado el consumo excesivo de alcohol. En concreto, según datos de la OMS, el consumo de riesgo se sitúa entre los 40-60 gramos de alcohol puro al día en el caso de los hombres, y en 20-40 gramos en las mujeres.

“El consumo de alcohol en España alcanza cifras muy importantes, al estar vinculado al entender lúdico de la cultura mediterránea, de ahí la permisividad y baja percepción del problema. Durante años los problemas relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas han estado en un segundo plano y se sigue pensando en el concepto vicio de los bebedores que pierden el control en lugar de en una enfermedad”, ha apostillado el vicepresidente de la sociedad, Francisco Pascual.

Infradiagnosticada y estigmatizante

Por tanto, el diagnóstico de la dependencia del alcohol, una enfermedad del sistema nervioso central, crónica, recurrente y con alta comorbilidad, continúa siendo un reto para los profesionales sanitarios, algo a lo que contribuye, en gran medida, al estigma asociado a este trastorno, que se oculta y se mantiene en la más estricta intimidad.

Y es que, la “mayoría” de las personas que presenta dependencia del alcohol no se ha sometido nunca a un tratamiento especializado, mientras que los que solicitan ayuda suelen hacerlo porque padecen otros trastornos médicos asociados.

“El alcoholismo es, entre todas las enfermedades adictivas, la que tiene una mejor respuesta al tratamiento, pero la gran mayoría de personas que sufre alcoholismo no ha seguido un tratamiento especializado”, ha comentado el miembro de la junta directiva de Socidrogalcohol, Josep Guardia Serecigni.

En comparación con otros trastornos de salud mental, el abuso y la dependencia del alcohol son los que presentan un vacío terapéutico más amplio, que suele expresarse como el porcentaje de individuos que requieren, pero no reciben, tratamiento.

Finalmente, los expertos han informado de que se calcula que si el 40 por ciento de pacientes con dependencia del alcohol en España siguieran tratamiento farmacológico, se podrían prevenir en un año el 2,2 por ciento de las muertes provocadas por este trastorno en mujeres y el 6,2 por ciento en hombres.

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