La recuperación del trigo gallego favorecerá la Indicación Geográfica Protegida Pan Gallego

Entre los resultados obtenidos destaca el registro de dos variedades de trigo autóctono, Callobre y Caaveiro

Variedad de trigo Callobre.

Variedad de trigo Callobre.

El Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM), dependiente de la Consellería de Medio Rural, lleva trabajando desde 1996 en la recuperación del trigo gallego, con la intención de disponer de una producción importante, estable y organizada de una o más variedades de trigo autóctono, con garantía de autenticidad varietal, con las que abordar la fabricación de un pan gallego de alta calidad.

 

La reciente publicación de la resolución de la Dirección General de Ganadería, Agricultura e Industrias Agroalimentarias por la que se da publicidad a la solicitud de inscripción en el registro comunitario de la Indicación Geográfica Protegida Pan Gallego, viene a mostrar la consecución de dicho objetivo demandado.

 

Así, durante el período 1997-2015, se establecieron varios convenios de colaboración que dieron lugar a seis proyectos de investigación. Entre los resultados obtenidos destaca el registro de dos variedades de trigo autóctono, Callobre y Caaveiro, en el “Registro de Variedades Vegetales” del Ministerio de Agricultura y la creación de un Banco de Germoplasma de cereales de invierno con 195 accesiones de trigo gallego, con el objetivo de asegurar la conservación del patrimonio genético mediante la recogida de ecotipos locales de trigo en 128 ayuntamientos de Galicia desde 2003 a 2009.

 

También se elaboró una encuesta entre 193 panaderos para recoger información sobre la fabricación del pan gallego, que sirvió de base para establecer el pliego de condiciones de la Indicación Geográfica Protegida “Pan Gallego”. El Banco de Germoplasma sirvió al CIAM para hacer una caracterización agromorfolóxica de la mitad de las accesións de trigo y una caracterización electroforética de los 195 ecotipos autóctonos de trigo, para conocer la calidad del grado de los ecotipos autóctonos.

 

En el último proyecto se hicieron las primeras pruebas panaderas, para determinar la calidad y aptitud de algunas harinas autóctonas para fabricar pan y se comenzó con un trabajo de mejora genética para conseguir trigos autóctonos de talla baja, con la finalidad de incrementar su rendimiento y evitar el encamado.

 

Con este trabajo, realizado por el CIAM, se cumplen varios objetivos del departamento que dirige Ángeles Vázquez, entre los que destaca cuidar y valorizar el patrimonio genético autóctono, contribuir a preservar una forma artesana de hacer el pan de calidad gallego, al mismo tiempo que se fomenta el cultivo de tierras agrícolas hoy en día abandonadas.

 

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