VW gana un mes para presentar una solución a los motores diésel trucados

Si VW no se presenta ante su juzgado el 21 de abril con una solución al problema, podría empezar a mediados de año el juicio

El lgotipo del fabricante alemán de automóviles Volkswagen, cubierto de una capa protectora en Hanover, centro de Alemania.

El lgotipo del fabricante alemán de automóviles Volkswagen, cubierto de una capa protectora en Hanover, centro de Alemania.

Volkswagen consiguió hoy retrasar un mes la presentación a un juez estadounidense de la solución para los cerca de 600.000 vehículos que circulan en EEUU con motores diésel trucados para ocultar sus emisiones reales.

 

El pasado 25 de febrero, el juez de distrito de San Francisco (EEUU) Charles Breyer dio de plazo hasta hoy para que el fabricante alemán presentase ante su tribunal, que supervisa todas las acciones contra la marca, una respuesta clara sobre qué remedio establecerá para solucionar el escándalo.

 

Entonces, Breyer afirmó que VW había tenido seis meses, desde que el escándalo estalló en septiembre de 2015, con la revelación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos de que el fabricante utilizaba un software ilegal para ocultar emisiones, para decidir una solución.

 

Pero, hoy, Breyer reconoció que los directivos de Volkswagen y las autoridades estadounidenses están enzarzados en arduas negociaciones y que éstas están progresando, aunque lentamente, por lo que decidió ampliar hasta el 21 de abril el plazo para que VW dé la solución.

 

En una vista celebrada hoy en San Francisco, el fabricante alemán y el Departamento de Justicia dijeron a Breyer que mantienen intensas negociaciones para llegar a un acuerdo con el que remediar el problema, según informaron medios locales.

 

Por su parte, VW dijo en un comunicado que “está comprometida a resolver la investigación de los reguladores de Estados Unidos sobre la cuestión de las emisiones de diésel tan rápido como sea posible e implementar una solución para los vehículos afectados”.

 

“Seguimos avanzando y estamos cooperando totalmente con los esfuerzos emprendidos por el juez Breyer, trabajando con el director (Robert) Mueller, para establecer una resolución rápida y justa al litigio civil en Estados Unidos”, añadió el comunicado.

 

En enero, Breyer designó al exdirector del FBI Robert Mueller como mediador entre el Grupo Volkswagen y centenares de clientes que han presentado demandas contra la compañía automovilística por el fraude de los motores diésel.

 

A pesar de que Breyer reconoció en la vista el avance en las negociaciones, el juez también dejó claro que, si VW no se presenta ante su juzgado el próximo 21 de abril con una solución al problema, podría empezar a mediados de año el juicio contra la empresa por el fraude y la violación de las normativas estadounidenses.

 

El pasado 12 de enero, las autoridades estadounidenses ya rechazaron un plan inicial de VW para reparar los motores diésel trucados.

 

Según filtraciones publicadas en los últimos días, VW y las autoridades estadounidenses están en medio de intensas negociaciones centradas en la creación por parte de VW de dos fondos de compensación.

 

Uno de ellos sería a nivel federal y el otro para el estado de California, cuyas autoridades medioambientales descubrieron el trucaje de los motores.

 

El acuerdo entre VW y Washington es fundamental para detener la demanda que el Departamento de Justicia presentó el pasado 4 de enero por violar las leyes medioambientales del país y que le podría costar a la empresa decenas de miles de millones de dólares en multas.

 

De momento, VW ha contratado al abogado Kenneth Feinberg, especializado en programas de compensación como el establecido por General Motors (GM) para solucionar las demandas por el defecto del sistema de ignición de millones de vehículos.

 

Feinberg está preparando el diseño y la administración de “un programa independiente de resolución de demandas” para compensar a los propietarios de los alrededor de 580.000 vehículos en Estados Unidos que circulan con los motores trucados.

 

El escándalo, que ha provocado graves pérdidas económicas a VW en todo el mundo y la salida de numerosos altos ejecutivos de la compañía, se descubrió el 18 de septiembre de 2015.

 

EPA y las autoridades medioambientales de California (CARB) anunciaron ese día que VW instaló un software ilegal en sus vehículos equipados con motores diésel de 2 litros para detectar cuando estaban siendo sometidos a inspecciones y alterar las emisiones reales.

 

Las autoridades descubrieron gracias al trabajo de investigadores universitarios que, sin el software, los vehículos de VW emiten óxidos de nitrógeno, un producto cancerígeno, en cantidades varias veces superiores a las permitidas por la legislación estadounidense.

 

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