Ministros y expertos de 36 países debaten cómo reforzar el sistema financiero

El ministro español de Economía en funciones, Luis de Guindos (c), asiste al seminario sobre arquitectura financiera internacional "de Nankin a París", en París, Francia, hoy. Ministros y gobernadores de bancos centrales y representantes económicos de 36 países hablan en París con responsables del Fondo Monetario Internacional (FMI), de la Comisión Europea y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de la arquitectura financiera internacional.

El ministro español de Economía en funciones, Luis de Guindos (c), asiste al seminario sobre arquitectura financiera internacional “de Nankin a París”, en París, Francia, hoy. Ministros y gobernadores de bancos centrales y representantes económicos de 36 países hablan en París con responsables del Fondo Monetario Internacional (FMI), de la Comisión Europea y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de la arquitectura financiera internacional.

Ministros, gobernadores de bancos centrales y expertos de 36 países debatieron hoy en París, a puerta cerrada, con responsables de organizaciones internacionales, cómo reforzar el sistema financiero ante las amenazas que afloran tras la última crisis y con el nuevo papel de China como potencia económica.

“Avanzamos inexorablemente hacia un mundo multimonetario” en el que la coordinación “será más necesaria”, destacó el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, que hizo de anfitrión de este seminario, que continúa el trabajo sobre la nueva arquitectura financiera internacional lanzada por la presidencia china del G20.

En una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por la directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, y el gobernador del Banco del Pueblo de China, Zhou Xiaochuan, Sapin consideró “un éxito” la reunión por la presencia de 24 ministros y por “la riqueza de las intervenciones”.

Sobre el contenido de esas intervenciones, el ministro francés se mostró parco, después de haber advertido de que todo se había querido hacer “en un marco restringido” y sin comunicado final.

Se limitó a enunciar la razón de ser y los objetivos últimos: “Desde 2008 hemos progresado colectivamente en el conocimiento de los flujos de capitales” pero “no debe ser minimizado (…) el trabajo que nos queda”, sobre todo por el carácter “excesivo” de algunos flujos de capitales, que son susceptibles de generar inestabilidad.

“Tenemos todavía muchos progresos por hacer” -argumentó- porque “la información es muy parcelaria”, en particular por la gran volatilidad de los flujos financieros que pasan por paraísos fiscales, por el “sector bancario paralelo” y por los productos derivados.

Sapin consideró que aunque “hay que privilegiar la libre circulación de capitales”, requiere instituciones adecuadas, mecanismos de supervisión y, en última instancia, “pueden ser útiles medidas de control de capitales”.

Lagarde, en una línea paralela, dijo que “el sistema monetario internacional es ahora más sólido que cuando la crisis golpeó en 2010 (…) pero la comunidad internacional” hace frente a nuevos desafíos.

En especial, citó “el recrudecimiento de los riesgos internacionales”, el aumento de los flujos de capitales y las consecuencias que tienen en una serie de países las políticas que se llevan a cabo en otros.

A ese respecto, lo ilustró señalando que un cambio en la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos acarrea consecuencias en los tipos de interés y en los flujos financieros en particular en otras economías emergentes.

“Hay que asegurarse de que el sistema funciona de forma coherente, coordinada y para todos”, explicó la directora del FMI, después de hacer hincapié en que hay países que no disponen de “redes de seguridad” como las que cubren a aquellos que tienen reservas de divisas o mecanismos de protección como en la zona euro.

Lagarde aludió al papel más relevante que está destinada a tener China por su peso económico, y a la entrada de su moneda, el yuan, en los llamados Derechos Especiales de Giro (SDR en inglés), un activo de reserva internacional cuyo valor se basa en una cesta de cuatro monedas (en la actualidad, el dólar, el euro, el yen y la libra esterlina).

Y añadió que “se puede soñar” con que en el futuro algunas transacciones puedan hacerse en SDR para una mayor estabilidad.

También reiteró su mensaje de que las reformas económicas anunciadas por el primer ministro chino para la reestructuración de diversos sectores le parecen “a la vez necesarias e imperativas” y se mostró convencida de que “se van a llevar a cabo”.

Igualmente avisó de que “como China ahora tiene un papel considerable” en la economía, su comunicación económica debe ser “muy precisa” para “evitar especulaciones”.

El gobernador del Banco de China consideró que hay que favorecer una mayor coordinación internacional frente a las crisis y aseguró que su país contribuye activamente en las iniciativas para lograrlo, además de subrayar que el objetivo es un crecimiento global sólido.

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