El Gobierno portugués mantendrá la reducción de funcionarios hasta 2019

El ministro de Finanzas, Mário Centeno, ofrece una rueda de prensa durante la presentación del borrador de los Presupuestos del Estado para 2016, en la sede del ministerio, en Lisboa, Portugal, hoy 22 de enero de 2016.

El ministro de Finanzas, Mário Centeno, ofrece una rueda de prensa durante la presentación del borrador de los Presupuestos del Estado para 2016, en la sede del ministerio, en Lisboa, Portugal, hoy 22 de enero de 2016.

El Gobierno portugués informó hoy de que continuará reduciendo el número de funcionarios de forma paulatina hasta 2019 como parte de las medidas de control presupuestario dirigidas a disminuir el déficit público.

El ministro de Finanzas, Mário Centeno, anunció la medida a la prensa tras una reunión del Gobierno en la que fue aprobado el Programa de Estabilidad 2016-2020, y afirmó que la estabilización del número de funcionarios sólo se alcanzará para 2020.

A finales de 2015, el cuerpo de funcionarios en la administración central, regional y local de Portugal se situaba en torno a los 650.000, lo que representa aproximadamente el 12 % de los puestos de trabajo en el país.

Desde 2011, el año en que Portugal firmó su rescate financiero, el número de empleados púbicos se ha reducido en unos 75.000 (10 %).

Según explicó Centeno, en 2017 se mantendrá la regla vigente en la actualidad: por cada dos trabajadores que abandonen la función pública, entrará apenas uno nuevo.

Esta proporción, según desveló el ministro cuando la medida fue incluida en el Presupuesto de 2016, supone una reducción de 10.000 funcionarios a lo largo del año y un ahorro público de 100 millones de euros.

En los años siguientes, aumentará el ritmo de sustituciones, con tres entradas por cada cuatro salidas en 2018 y cuatro entradas por cada cinco salidas en 2019.

El titular de Finanzas subrayó que la medida, que está asociada a las jubilaciones en la función pública, fue tomada por iniciativa del Gobierno debido a la necesidad de reducir el déficit y no como una exigencia de la Comisión Europea.

También en referencia a la función pública -uno de los sectores más castigados por la austeridad en los últimos años-, Centeno anunció que habrá incentivos a la productividad y que se van a descongelar los ascensos.

Según las metas incluidas en el Programa de Estabilidad, el Gobierno portugués espera cerrar 2017 con un déficit público del 1,4 %, lo que supone una reducción de ocho décimas respecto al dato de 2016, lo que se traduce en medidas por un valor de 1.400 millones de euros.

El documento también apunta a un estancamiento de la economía de Portugal, que volverá a crecer un 1,8 % en 2017, lejos del 3,1 % que recogía el programa de Gobierno presentado por el Partido Socialista antes de llegar al poder en noviembre.

Centeno admitió que el escenario previsto en el programa es “un ejercicio prudente, teniendo en cuenta el escenario internacional, al que la economía portuguesa es tan sensible”.

El Programa de Estabilidad -que debe reflejar cada año las medidas específicas que prevén adoptar los gobiernos para lograr sus objetivos económicos y fiscales- será debatido el próximo 27 de abril en el Parlamento, donde los socialistas esperan lograr el visto bueno de sus socios de la izquierda radical.

A continuación, el documento será enviado a las instituciones comunitarias para su análisis.

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