Seis proyectos españoles han recibido ya unos 600 millones de financiación del BEI por el ‘Plan Juncker

El vicepresidente del BEI advierte de que “la mayor parte” de los proyectos de los que se habla en prensa “no son viables”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (4i, al fondo), durante la reunión que ha mantenido con el presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Werner Hoye (3i),  en el Palacio de la Moncloa. ARCHIVO.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (4i, al fondo), durante la reunión que ha mantenido con el presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Werner Hoye (3i), en el Palacio de la Moncloa. ARCHIVO.

Seis proyectos españoles han recibido ya unos 600 millones de euros de financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI) en el marco del llamado ‘Plan Juncker’, unos fondos gracias a los cuales se movilizarán aproximadamente 2.300 millones de euros.

Así lo ha explicado a los medios el director de la oficina del BEI en España, Alberto Barragón, tras asistir al encuentro financiero ‘El rol del Banco Europeo de Inversiones en el Plan Juncker’, organizado por la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) y en el que ha intervenido el vicepresidente del BEI, Román Escolano.

Desde que el Plan Europeo de Inversiones promovido por el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean Claude Juncker, echara a andar en julio de 2015 ya han recibido el visto bueno medio centenar de iniciativas, la primera de las cuales fue española. En nuestro país, en estos diez meses largos seis proyectos han sido ya aprobados y existe otra veintena de operaciones en la última fase de convalidación.

En concreto, los seis proyectos aprobados son uno farmacéutico de Grifols (Madrid: 13138883.MA -noticias) , uno de renovables de Abengoa (Londres: 0NUI.Lnoticias) , uno de distribución de gas de Redexis, uno para la renovación de flota de Balearia, otro del nuevo Fondo de Accesibilidad Portuaria y uno más para aportar dinero al Instituto de Crédito Oficial (ICO) para llevar a cabo proyectos de infraestructuras.

11.000 MILLONES MOVILIZADOS.

En este sentido, Román Escolano ha señalado también que en todo el ámbito comunitario se han aprobado ya 57 proyectos con los que se esperan movilizar 11.000 millones de euros, lo que supone el 25% del total de fondos que se estima se generarán con la aplicación del Plan Juncker.

Una evolución “satisfactoria”, a juicio del vicepresidente del BEI, que indica que 2016 y 2017 serán los dos años de mayor actividad, con la vista puesta en que en 2020 el Banco Europeo de Inversiones haya cubierto aproximadamente un tercio de los 800.000 millones de euros menos de inversiones que existen actualmente en la UE si se compara con el año 2007.

No obstante, Escolano ha hecho hincapié en que esos 315.000 millones de euros no se concederán como préstamos a fondo perdido o subvenciones, como ha sucedido hasta ahora con otros programas como los Fondos Estructurales, sino que se aplicará un “cambio de paradigma” por el cual la CE garantizará como primera pérdida hasta 16.000 millones de euros, a los que se sumarán 5.000 millones del presupuesto del Grupo BEI, para conseguir captar en los mercados internacionales unos 61.000 millones de euros.

Ese dinero servirá para financiar proyectos “de todo tipo” tanto en términos de sector –transporte, energía, I+D, medio ambiente, renovables, etc.– como de instrumentos de financiación o nivel de riesgo, asumiendo tanto plazos como niveles de riesgo mucho más elevados que los que habitualmente aceptan las entidades financieras. Las pymes tendrán reservados unos 75.000 millones de euros, un 25% de los fondos totales.

ECONÓMICAMENTE VIABLES.

Los únicos requisitos, ha subrayado el vicepresidente del BEI, es que se trata de operaciones “comercialmente firmes y económica y técnicamente viables”, que sean capaces por tanto de atraer financiación privada para multiplicar por cinco esa inversión pública inicial, algo que “no debería ser imposible” dada la gran liquidez actual de los mercados.

“No es un programa tradicionalmente keynessiano de apoyar cualquier tipo de proyecto. Como el objetivo es movilizar capital privado los proyectos deben ser viables”, ha insistido Escolano, reconociendo a renglón seguido que “la mayor parte de los proyectos sobre los que se lee en los medios no son viables” porque “no tienen rentabilidad económica aunque puedan ser socialmente importantes”.

En cualquier caso, el que fuera presidente del ICO español ha destacado que el BEI sigue manteniendo su filosofía original de servir de instrumento para la cohesión europea, dado que ni en su programación ordinaria ni en la aplicación del Plan Juncker establece cuotas o techos de préstamo por países.

RESULTADOS 2015.

Además, ha destacado las buenas condiciones de financiación que consigue en los mercados gracias a su calificación crediticia AAA, y ha recordado que el año pasado el BEI concedió 85.000 millones de euros en préstamos, de los que 12.000 millones de euros beneficiaron a España –415 millones sólo del Plan Juncker–, que por duodécimo año consecutivo fue el país más ‘agraciado’ con estas operaciones.

De hecho, tal y como ha recordado el director general de la CECA, José María Méndez, el BEI ha invertido 61.000 millones de euros en la economía española en los últimos seis años. Además, ha destacado el “importante” efecto que el Plan Juncker tendrá para las pymes y ha resaltado la importancia de que haya españoles en cargos de decisión de instituciones como el BEI en este momento de “encrucijada” para Europa.

Por su parte, el presidente de la AEB, José María Roldán, ha recordado la creciente participación de las entidades bancarias españolas en las iniciativas del BEI, y ha afirmado que el Plan Juncker es “una de las pocas iniciativas positivas, constructivas, europeas” que existen en este momento.

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