Cuando adelgazar es un lujo

Gruta de sal en el hotel Las Dunas de Estepona, que es la apuesta de la marca Naturhouse por el lujo. Es una novedosa cabina construida con placas de sal del Himalaya de cuyo techo sale humo salino que descongestiona y favorece el buen funcionamiento del aparato respiratorio.

Gruta de sal en el hotel Las Dunas de Estepona, que es la apuesta de la marca Naturhouse por el lujo. Es una novedosa cabina construida con placas de sal del Himalaya de cuyo techo sale humo salino que descongestiona y favorece el buen funcionamiento del aparato respiratorio.

Adelgazar comiendo cinco veces al día todo tipo de productos exquisitos elaborados por un chef con dos estrellas Michelín, en un hotel de cinco estrellas gran lujo junto al mar no es un sueño, al menos para los huéspedes de un hotel de Estepona, que es la apuesta de la marca Naturhouse por el lujo.

 

La empresa española Naturhouse está presente en cuarenta países; en España rara es la ciudad donde no exista uno de sus centros en los que ofrecen al cliente la posibilidad de perder peso y cambiar los hábitos alimenticios bajo la supervisión de expertos.

 

El Grupo Kiluba, propiedad de Félix Revuelta, ha trasladado esa filosofía al hotel de gran lujo Las Dunas, en el que ha invertido 40 millones de euros y que actualmente presenta 55 suites, con un spa de 3.000 metros cuadrados, en el que el cliente encuentra programas personalizados de adelgazamiento, rejuvenecimiento, antiestrés o antitabaco.

 

Para Sandra Huerga, directora de comunicación de Healthouse Las Dunas, la gran novedad de este hotel radica en que las dietas están elaboradas por el chef Andoni Luis Aduriz (dos estrellas Michelin del restaurante Mugaritz), quien “conjuga creatividad con alimentación nutritiva y dietética”.

 

Aduriz ha conseguido que hacer dieta sea todo un placer para el paladar después de investigar, de calcular cantidades y calorías, y sopesar la introducción de ingredientes sin descuidar la variedad, en colaboración con dietistas.

 

El restaurante del hotel sirve ocho menús distintos al día durante veintiún días, por lo que un cliente que disfrute del paquete más completo (21 días), no repetirá menú durante su estancia.

 

Verduras a la parrilla con yemas de erizo, ensalada de langosta y caviar, canelones de lino rellenos de rabo de toro, pompas de remolacha y frutos rojos son algunas de las propuestas del chef vasco que revelan cómo una dieta puede incluir todo tipo de alimentos, incluso los más exclusivos.

Flotarium seco en el hotel Las Dunas de Estepona, que es la apuesta de la marca Naturhouse por el lujo, simula el feto materno y donde una sesión de veinte minutos equivale a cinco horas de sueño.

Flotarium seco en el hotel Las Dunas de Estepona, que es la apuesta de la marca Naturhouse por el lujo, simula el feto materno y donde una sesión de veinte minutos equivale a cinco horas de sueño.

En Las Dunas no hay secretos, ni productos ocultos para conseguir adelgazar; es más, la cocina se comunica con el restaurante a través de puertas de cristal y el cliente puede entrar para ver cómo se preparan los menús del día.

 

“Nuestro éxito radica en la transparencia”, afirma Raúl Huerga, director del hotel.

 

El precio de los paquetes oscila desde los 150 a los 5.000 euros, dependiendo del tiempo de estancia, y no incluye la habitación.

 

Un equipo médico supervisa y controla exhaustivamente al huésped al que se realiza un diagnóstico detallado, incluidos análisis de sangre, orina, estudio de la composición corporal; tras lo que se le coloca una pulsera FitBit que monitoriza al paciente registrando el ejercicio físico que realiza y sus horas de sueño.

 

Los clientes de Las Dunas suelen perder una media de cuatro o cinco kilos a la semana y, lejos de sufrir o padecer, disfrutan de una estancia relajada de lujo pues, además de saciar su apetito (principal hándicap en las dietas) disfrutan de un spa con las últimas novedades.

 

Una de ellas es el único flotarium seco de Andalucía, que simula el feto materno y donde una sesión de veinte minutos equivale a cinco horas de sueño.

 

A la piscina de nado, el camino de sensaciones, las grutas calientes y frías se suma la gruta de sal, una novedosa cabina construida con placas de sal del Himalaya de cuyo techo sale humo salino que descongestiona y favorece el buen funcionamiento del aparato respiratorio.

 

El Grupo Kiluva pretende extender este modelo y se ha marcado como objetivo abrir al menos un establecimiento de lujo en cada uno de los países en los que opera.

 

Enclaves como la Costa Azul y Cerdeña parecen ser sus próximas metas, aunque reconocen que es difícil encontrar hoteles de las dimensiones adecuadas en zonas de playa.

 

Por el momento, Las Dunas se perfila como el hotel escuela de este modelo en el que adelgazar es un placer y un lujo.

 

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