Ron Gilbert, los eSports y las experiencias educativas, protagonistas de la segunda jornada de Gamelab

La segunda jornada del Gamelab ha dado comienzo a las diez de la mañana para demostrar que segundas partes sí son buenas. Deportes electrónicos, aventuras y un mítico Ron Gilbert sobre el escenario, eran los planes de los asistentes a la feria ‘gourmet’ para este jueves.

“Soy Ron Gilbert, soy diseñador de juegos y estoy trabajando en Thimbleweed park”. Hay presentaciones que son innecesarias. La de Gilbert, por ejemplo, es una de ellas. Es el creador de Monkey Island, de Maniac Mansion. El culpable de marcar una era y de un videojuego con aires retro que aún sigue conquistando a los ‘gamers’. “Diseño juegos para mí. Creo que, como diseñador, tú eres tu mejor público. Tienes que diseñar algo que a ti te guste jugar”. Pero no siempre sabe resolver los puzles, como confiesa. A veces, incluso, ha recurrido a Internet para buscar la solución a alguna de sus propias creaciones, explica entre risas.

“Los videojuegos son más divertidos cuando se comparten los enigmas”, cuenta el padre de Monkey Island. Enigmas que él mismo crea y en los que tiene presente a terceros, como Twin Peaks o Stephen Kings. Enigmas simples, pero también el mejor guardado: ¿Cuál es el secreto de Monkey Island? Algo que sólo pocas personas saben y que Ron Gilbert no va a contar. “No lo escribo en un papel para que se desvele cuando me muera porque entonces incitaré a que me maten”, cuenta entre risas al público.

Ser fan de Gilbert es algo común. También lo es llevar una camiseta de Cristiano Ronaldo o Messi por la calle. Los héroes deportivos para niños y mayores son muchos. Pero pronto, puede ser, los héroes deportivos serán también de deportes electrónicos. Los eSports pretenden llegar a más de 300 millones de personas en todo el mundo durante el próximo año. “Tenemos un montón de herramientas y capacidad para llevar los deportes electrónicos al público en general”, explica el responsable de Activision Blizzard Media Networks, Mike Sepso.

Hacer que todos los jugadores sean estrellas es su misión, nos cuentan. “Nos hemos convertido en los principales narradores en los deportes electrónicos. Gracias, en parte, a asociaciones como la reciente con Facebook Live. “Las plataformas sociales reconocen también la importancia de los deportes electrónicos con un contenido fascinante que ayude a sus comunidades”, cuenta Sepso.

Retransmisiones que van más allá del propio espectáculo, pero que quieren llegar también a espectadores convencionales, convertir la experiencia de visionado en más interactiva, añadiendo analíticas que crean un entorno interactivo para los seguidores u opciones para impulsar la historia.

Raspberry Pi Foundation, una fundación pensada para llevar la programación a las escuelas y permitir hacer “cosas fantásticas a bajo coste”. David Braben es uno de los socios que forman parte de esta fundación y Gamelab ha premiado su compromiso otorgándole uno de los Premios nacionales del Videojuego en esta edición. Braben quería acabar con los recursos tan limitados de las escuelas, explica. “No permiten hacer cosas divertidas y decidimos trabajar en un hardware que acabase con as barreras”. Una apuesta por la innovación y por aprender cosas nuevas en la que Braben está inmerso.

Los juegos son también aliados de la enseñanza en todas las edades. Juegos que pueden enseñar ética, física, etc. “Cuando juegas, interactúas, hay elementos que te permiten prepararte para lo que te espera en la vida”, explica el fundador de Livingstone Foundation, Ian Livingstone. “El 75% de los niños que están en el colegio hoy van a desarrollar trabajos que no existen así que tenemos que enseñarles a pensar”.

Una generación diferente a la que enseñar diferente. Parte de ella es Jordan Casey, que sube al escenario de Gamelab como cualquier otro adolescente de su edad llega al instituto, pero con la capacidad de dar ejemplo. Casey empezó a programar a los nueve años y a los doce lanzó su primer juego como si fuese un experimento, pero se convirtió en uno de los más jugados en el país. Para llegar a ser como Casey se requiere un aprendizaje. Un aprendizaje en el que deberían involucrarse los centros de enseñanza apostando por la diversión. “Si dices a los niños que van a jugar a un juego para aprenderán, dirán que se aburren”, explica Livingston. “Los juegos pueden ser super simples y tener una buena experiencia”.

Los ‘gamers’ han cerrado la segunda jornada de Gamelab en Barcelona, entre juegos ‘indies’ por sus salas o pruebas de las nuevas tecnologías en la sala dedicada exclusivamente a Playstation. Un epicentro superado por los ‘gamers’ en la ciudad condal que ha permitido que continua el networking, la diversión y la posibilidad de conocer a sus ídolos, pedirle consejo, lucir sus camisetas.

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