Brasil continúa en recesión con contracción del 3,8 % en el segundo trimestre

La recesión en Brasil, la mayor economía sudamericana, se prolongó en el segundo trimestre de este año, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) se contrajo un 3,8 % en comparación con el mismo período de 2015, informó hoy el Gobierno.

La recesión en Brasil, la mayor economía sudamericana, se prolongó en el segundo trimestre de este año, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) se contrajo un 3,8 % en comparación con el mismo período de 2015, informó hoy el Gobierno.

La recesión en Brasil, la mayor economía suramericana, se prolongó en el segundo trimestre de este año, cuando el producto interior bruto (PIB) se contrajo un 3,8 % en comparación con el mismo período de 2015, informaron hoy fuentes oficiales.

Respecto al primer trimestre de este año, la contracción fue del 0,6 %, según datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

La economía brasileña acumuló en el primer semestre de este año un crecimiento negativo del 4,9 % frente a los seis primeros meses de 2015, cuando el PIB cayó un 3,8 %, su peor resultado en 25 años.

Los números confirman que la actual recesión es la peor ya enfrentada por Brasil en varias décadas y que el país puede terminar 2016 con una nueva contracción económica, con lo que encadenaría dos años consecutivos de crecimiento negativo por primera vez desde la década de 1930.

La caída del PIB en el segundo trimestre frente al primero fue la sexta consecutiva en esta comparación desde que la economía registró una contracción del 1 % en los primeros tres meses de 2015.

Según los datos divulgados, la retracción del PIB en el segundo trimestre de 2016 frente al mismo período del año anterior estuvo lastrada por las caídas de la producción agropecuaria y de la industria, que presentaron resultados negativos de un 3,1 % y de un 3,0 %, respectivamente.

El sector servicios también presento una caída del 3,3 % en esa misma comparativa.

Por el lado de la demanda, la contracción fue provocada principalmente por la fuerte caída del consumo de las familias brasileñas, del 5,0 % frente al segundo trimestre del año pasado, debido al deterioro en indicadores como la inflación, el crédito, la tasa de empleo y la renta durante este período.

El consumo de las familias fue el principal motor de la economía brasileña por muchos años gracias a la reducción de la pobreza y al aumento del empleo y la renta, pero desde 2011 viene perdiendo fuelle.

El consumo del Gobierno también se redujo, un 2,2 % en la comparación con el período comprendido entre abril y junio del año pasado.

En el sector externo, las exportaciones de bienes y servicios tuvieron una expansión del 4,3 %, mientras que las importaciones cayeron un 10,6 %, en comparación con el segundo trimestre del año pasado, ambas influidas por la depreciación del real frente al dólar.

El resultado divulgado este miércoles va en la misma línea de las últimas previsiones de los analistas consultados por el Banco Central, que esperan para este año una contracción del 3,16 %.

La contracción este año podría ser aún peor si se tiene en cuenta que en los últimos 12 meses, hasta junio pasado, el PIB brasileño acumuló una retracción del 4,9 %, más de un punto porcentual por encima del resultado negativo del año pasado (-3,8 %).

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