Ángel Germade, director general de Terra do Gargalo: “Es mucho más difícil hacer un buen vino que un buen traje”

“El sello Galicia Calidade aporta un valor añadido de calidad en sitios donde no nos conocen como Denominación de Origen Monterrei”

En su despacho, Ángel Germade, al lado de los premios obtenidos por Terra do Gargalo.

En su despacho, Ángel Germade, al lado de los premios obtenidos por Terra do Gargalo.

En  la comarca de Verín, Monterrei es un lugar muy singular que da nombre a una pequeña Denominación de Origen de la que forman parte 23 bodegas y cosecheros. Un clima distinto al resto de Galicia ya que está situada en la cuenca del Duero que le da una especificidad a sus caldos. Terra do Gargalo, que nace en 1998, fue una de las tres bodegas fundadoras de la DO Monterrei.

Y todo fue un empeño del diseñador Roberto Verino que apostó fuerte por esta comarca. Conocedor de su fama vitivinícola de antaño quiso desarrollar un proyecto enraizado en la tradición. Quizá influenciado por su familia, porque sus abuelos también fueron viticultores en la Ribeira Sacra.

El nombre escogido –explica el director general de Terra do Gargalo, Ángel Germade (Sada, 1958)- no es fruto de la invención sino un topónimo. En las proximidades de la bodega pasa un “gargalo de agua”, un arroyo. Esto se refleja en su imagen corporativa con las letras rasgadas.

La edificación de la bodega, en su conjunto, no rompe con el entorno. Son cuatro cubos de granito orientados a los puntos cardinales. En la ladera del castillo de Monterrei, Terra do Gargalo no desentona en el paisaje. La edificación fue diseñada con una gran parte subterránea para albergar los depósitos de la bodega.

Gargalo es conocida, sobre todo, por sus vinos blancos. El año pasado con un Godello monovarietal obtuvo el premio al Mejor Vino de Galicia. También destaca, entre otros, el coupage de Treixadura (60%) y Albariño (40%). “Casi un 80% de nuestras ventas son de blanco”, resume Germade.

Los tintos los califica el director general de “asignatura pendiente”, aunque destaca un Mencía 2015 “fabuloso” y un coupage de Mencía y Araúxa “muy bueno”.

Y concluye: “Nuestro fuerte, hay que reconocerlo, son los blancos”.

Alrededor de 130.000 botellas salen de Terra do Gargalo anualmente. “El mercado natural es Galicia y España. Exportamos a Bélgica, Holanda, Australia y Japón, pero poca cantidad”.

Ángel Germade tiene muy claro que “Gargalo, una de las bodegas históricas de la DO Monterrei, quiere aportar calidad”. Incluso lo plantea como fortaleza para todas: “La DO tiene que ir por este camino”, sentencia. “No tenemos volumen para competir con otras Denominaciones de Origen. Pero, sí podemos competir en calidad. Esto es lo que Gargalo quiere abanderar en la DO”. Así, el objetivo, dice, “no es crecer en volumen sino aumentar la calidad en la medida de lo posible”.

Germade repite una frase que escucha a Verino con frecuencia: “Es mucho más difícil hacer un buen vino que un buen traje”. Con buen material y diseño se hace un vestido, pero el vino depende de otros factores como la climatología. El diseñador sigue día a día la vida de la bodega. “Es su proyecto; es su empresa”, recuerda su director general.

La mayoría de las marcas de Terra do Gargalo están bajo el sello de garantía de Galicia Calidade. “Galicia Calidade le aporta un valor añadido” que, explica, bien es cierto “ya tenemos por la DO Monterrei y por nuestras marcas. Pero Galicia como palabra añadida a calidad es una marca muy potente”.

Y redondea su razonamiento: “Creo que hay que seguir potenciándola y trabajando en este tema. Para nosotros aporta un valor añadido  de calidad en sitios donde no nos conocen como Denominación de Origen Monterrei”.

Ángel Germade trabajó con anterioridad en una importante bodega de España. “El vino profesionalmente es mi vida”, declara. Define el vino como “son amigos, conversación, compartir, armonizar con la comida…”. Por ello, cuando va a probar un vino en su casa llama a un amigo… Y remata: “El vino lo es todo menos negocio”, en alusión a los enormes gastos que genera una bodega…

De sus padres ha aprendido la honestidad y la disciplina, entendida como acabar bien las cosas, el orden… “Esto marcó mi trabajo desde que empecé muy joven”.

Al sector empresarial Germade le traslada un deseo, aumentar “la visión a largo plazo”. “Nos falta un poco de marketing del sentido común”, acuña esta expresión. Y añade: “La comunicación es fundamental pero hay que saber situar el producto y saber a quién lo dirigimos”. Y esto reconociendo que en los últimos años se avanzó muchísimo. “Tenemos producto, tenemos ganas, pero falta un plus de profesionalidad”, en su opinión.

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