Javier Sampayo, gerente de Pazo de Anzuxao: “Mi madre nos decía a mí y a mis hermanos: ‘Aguantad que esto es un futuro’

“La certificación de Galicia Calidade ayuda a la venta”

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Josefina mira con orgullo a su hijo Javier que con Pablo son la continuidad de Pazo de Anzuxao.

Pazo de Anzuxao es una moderna quesería a la que su gerente, Javier Sampayo, imprime un buen ritmo. La empresa la inició en 1969 su abuelo, Francisco, y su madre Josefina que sigue al pie del cañón. Ellos fueron los fundadores. Eran épocas también de problemática en el sector lácteo. Ahora Pablo, el hermano de Javier, se encarga de la distribución. Cuando los hijos eran jóvenes y soñaban con otros trabajos, Josefina les decía: “Aguantad que esto es un futuro”. Y como se ve no le faltaba razón.

Situada en la comarca Dezana, camino del Santuario de Nuestra Señora del Corpiño, Pazo de Anzuxao recibe muchas visitas de particulares y excursiones programadas que degustan sus quesos y, si se tercia, algunos acaban comprando el producto. Además, Javier les explica la empresa y les pone un vídeo explicativo de la quesería. No existen sábados ni domingos en Anzuxao, porque siempre están dispuestos a acoger al visitante.

El pazo que da nombre a la marca, Pazo de Anzuxao (1718), lo compró Francisco, su abuelo. Ahora Javier Sampayo conoce bien el negocio y sabe cómo hay que hacer las cosas. La empresa pasó por distintos momentos y todos sirvieron para aprender lo que hay que hacer y lo que no se debe hacer. Hubo un momento en el que se partió de cero porque la empresa la cerraron dos veces y eso marca y es experiencia que ahora previene.  En esta segunda generación Pazo de Anzuxao quiere mantener e incrementar lo conseguido hasta ahora.

Todos los quesos Pazo de Anzuxao son de leche de vaca. Están amparados bajo dos Consejos Reguladores el Arzúa-Ulloa, desde que en 2010 se amplió la Denominación a la comarca de Deza-Tabeirós, y la DOP Queixo Tetilla. Éstos además están bajo el sello de garantía de Galicia Calidade. Especial éxito está teniendo un queso semigraso (20/22% de grasa, frente al clásico de 42%) de Arzúa-Ulloa para aquellas personas con problemas de salud o que quieren cuidarse más. “No es el mismo sabor, pero hemos cogido el punto y el sabor se mantiene” asegura Javier.  También hacen un queso maduro, Señorío de Arzuxao, y requeixo desde hace dos años. En total cada mes salen de Pazo de Anzuxao 16.000 kilogramos de queso.

Conseguir el sello Galicia Calidade en sus productos “no fue tan complicado como parecía”. Además al estar también amparados en dos DOP, los requisitos para ellas son semejantes a los de Galicia Calidade. Para Javier, “la certificación de Galicia Calidade ayuda a la venta” y crea sinergias con otras empresas del mismo sello.

La red de distribución que coordina Pablo Sampayo, hermano de Javier, surgió por necesidad. Tras el descalabro tuvieron que hacerse con nuevos clientes y “no fue fácil. Fue una venta forzada”, explica Javier. Los problemas con proveedores, temas de salubridad … “problemas que arrastrábamos de la época de mi abuelo…”, dice, obligaron a que mi hermano Pablo en un Ford Escort empezara a recorrer las aldeas para vender quesos… “Es una venta muy lenta”, comenta Javier, pero no teníamos nada que perder. Y así, poco tiempo después, compraron la primera furgoneta de segunda mano, a continuación la segunda y a día de hoy cuentan con una flota de 10 vehículos  con sus correspondientes vendedores y uno más de comodín para cuando alguien no puede hacer su ruta. Javier dice que este tipo de distribución es “muy complicado y caro, repercutiendo en los costes”.

En otro orden de cosas, Javier no tiene una solución para el sector lácteo gallego. Él compra la leche a primeros compradores –no a los ganaderos- y la transforma.

Los retos para el futuro de Pazo de Anzuxao son “mantener la línea” que llevan y que tanto les ha costado alcanzar  y estar “muy seguros” de los nuevos pasos que den para vender.

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