Iván Gómez, gerente de Regina Viarum: “Tengo hambre de crecer, con cabeza y sin perder el norte de la calidad”

Las auditorias de Galicia Calidade “te hace ser mejor y más organizado y estructurado a la hora de trabajar en bodega”

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Iván Gomez ante la panorámica del viñedo en bancales con los Cañones del Sil al fondo.

De casta le viene al galgo… Iván Gómez es el director del Grupo HGA y gerente de la bodega Regina Viarum, en Doade, Sober, Lugo. Todo un legado vitivinícola de su padre para administrar.

En el año 2000 Horacio Gómez volvía de Sarria de visitar la planta de Fontecelta de su Grupo HGA. Y se le  ocurrió visitar con otras personas la Ribeira Sacra lucense y se enamoró de los bancales y de los cañones del Sil. Concluyó que podía hacer una pequeña bodega –solo de 50.000 litros pensaba entonces- allí, en la Ribeira Sacra y en la subzona de Amandi. Él venía del mundo de la Distribución de bebidas de todo tipo y aquello de tener una bodega propia le ilusionaba y más en ese paraje idílico. Hoy tierras en la Red Natura y con iniciativa de convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

Como rememora ahora Iván Gómez, su hijo, aquello fue “un proyecto que nació de corazón y con pasión”.  Y así se empezó a gestar Regina Viarum hoy con 4.000 metros cuadrados de edificación -2.000 dedicados a bodega-, un edificio para eventos y una producción cercana a las 300.000 botellas.

Enseguida Iván fue cogiendo el mando en Regina Viarum ya que al director de Fontecelta se le hacía imposible atender a todo.

Esta es para Iván su 12ª vendimia. “Son días duros. De estar al pie del cañón”, nunca mejor dicho sobre los Cañones del Sil. El seguimiento de la vendimia es exhaustivo por parte de Iván. Habla hasta de “palpar” para que no se escape detalle. “Cualquier pequeño detalle hace que un depósito se transforme en mejor o peor, aún con la misma calidad de uva”. Por lo tanto, ¡ojo avizor!

Y estamos hablando de viticultura heroica porque las vides están en bancales. Aquellas terrazas romanas que se han reconstruido y que no tienen automatización posible para trabajar el viñedo. Excepto unos monorraíles para transportar las cajas que instalaron en algunas fincas. Son zonas de roca madre sobre pizarra donde las vides enraízan a mucha profundidad y hace que los vinos de esos terruños sean muy minerales.

Iván presenta a Grupo ES. las elaboraciones de Regina Viarum. Frente a los tintos que son mayoritarios un Godello cien por cien, fermentado y elaborado en depósitos troncocónicos, con 6 meses sobre lías y en barrica de 300 litros para evitar el exceso de madera.

De los tintos destaca primero el Regina Viarum, cien por cien Mencía, con fermentación también en depósitos troncocónicos. “Un vino con estructura, con cuerpo, de graduación importante que no deja a nadie indiferente”, dice.

Luego pasa al Regina Expresión hecho con uvas de los mejores pagos de vino de Amandi.  De más graduación y untuosidad, que pasa entre 9 y 10 meses en barricas troncocónicas de madera. “Expresión es un vino que necesita aireación y más adecuado para la degustación”.

En la bodega también se hace un Regina Viarum ecológico. “El primer tinto ecológico, elaborado en barrica durante 6 meses” La producción es de entre 4.000 y 6.000 botellas, dependiendo del año. “El toque de fermentación sorprende”, anuncia Iván Gómez.

Y con gran satisfacción presenta Finca Capitana, un vino de pago que se empezó a elaborar hace dos años. Es justo de una finca encima del embarcadero de catamaranes. Se trata de un tempranillo cien por cien “único en Galicia” –subraya- con 18 o 20 meses en barrica del que se hacen 2.000 botellas. “Un Tempranillo con reminiscencias al propio terruño o ‘terroir’ que aporta cierta acidez” y en el que la uva destaca por la mineralidad que aporta el suelo de Ribeira Sacra, subzona de Amandi.

Regina Viarum tiene todos sus vinos bajo la certificación de Galicia Calidade. Como explica el gerente, lo venían buscando hace años y desde hace dos han conseguido este sello de garantía. No sólo por pertenecer a esta marca y por las sinergias comerciales que se derivan sino porque “te hace ser mejor y más organizado y estructurado a la hora de trabajar en bodega”.

La bodega Regina Viarum apuesta también por el enoturismo. Al año reciben más de 10.000 visitantes lo que hace de Regina Viarum una de las más visitadas, con tres personas de lunes a domingo para atender a los turistas. Las rutas de los catamaranes y el tren turístico favorecen la afluencia de visitantes a la bodega del Grupo HGA.

Como otras bodegas de la DO Ribeira Sacra, Regina Viarum no puede competir en volumen de producción, dice, y han de hacerlo en calidad e imagen sirviéndose también del enoturismo.

Si de algún premio, de los muchos recibidos en estos más de 15 años, se muestra satisfecho Iván Gómez es del Baco de Oro al mejor tinto de España que recibió su Regina Viarum. “Era la primera vez que un tinto gallego tenía este premio de la Asociación de enólogos de España”, dice descartando, claro, al tempranillo que es “otra guerra distinta”. Además su Regina Viarum fue también premiado como mejor vino de Galicia en 2014.

Iván ha aprendido de sus padres a trabajar desde muy joven. Hoy mismo lo hemos visto subido a una carretilla manejando los palés como un empleado más en esta vendimia. “Esto me hace tener los pies en la tierra y el paso firme”, concluye. Y completa: “Con hambre de crecer”.

El vino, claro, lo es todo en su vida. Es objetivo de la empresa familiar… “Es lo que sé hacer…; para lo que me he formado…” y,  añade: “Queda todavía mucho recorrido…; sorprender más con mejores elaboraciones…; sin bajar nunca la guardia…”.

Los retos de Regina Viarum son crecer en sus exportaciones. “Cada vez ir a más”, formula. Y destaca cómo hace nada empezaron a exportar por primer vez a Suecia. También lo hacen a Dinamarca, Alemania y EEUU, aunque los volúmenes son pequeños.

La receta la tiene muy pensada: “con cabeza y sin perder el norte de la calidad”. Dice que mejor vender menos que elaborar un Regina Viarum de otra gama…

Otro reto es formar al viticultor que colabora con sus uvas, profesionalizarlo, porque a la postre “la calidad es para nosotros”.

Al empresariado le recomienda “ilusión, trabajo y riesgo” sin caer en el conformismo.

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