Tres décadas de superdeportivos aparcan en el museo Autoworld de Bruselas

Un Lamborghini Countach, uno de los automóviles más veloces de los últimos años, en la exposición Autoworld que se celebra en Bruselas hasta el próximo 23 de octubre.

Un Lamborghini Countach, uno de los automóviles más veloces de los últimos años, en la exposición Autoworld que se celebra en Bruselas hasta el próximo 23 de octubre.

El automóvil más veloz fabricado entre los años 2005 y 2014, el “safety car” utilizado en la Fórmula 1 durante la temporada 2010 o uno de los superdeportivos más célebres de los años ochenta se exhiben hasta el próximo 23 de octubre en el Autoworld de Bruselas para celebrar el 30 aniversario del museo.

Bajo el título “30 Years of Supercars…in the Spotlight” (30 años de superdeportivos…en el punto de mira), el centro repasa la evolución en el automovilismo de lujo desde 1986 hasta nuestros días mediante una docena de vehículos.

“Hemos intentado reunir los coches más míticos, especiales, exóticos y rápidos, los vehículos que batieron récords en su época”, explicó a Efe el director de Autoworld, Sébastien de Baere.

Así, en el museo se pueden contemplar el Bugatti Veyron EB 16.4, que fue el coche más rápido del mundo entre 2005 y 2014 gracias a sus 431 kilómetros por hora, y el McLaren P1, uno de los automóviles más potentes fabricados en la actualidad con sus 350 kilómetros por hora.

De hecho, en una prueba realizada el pasado año en el circuito británico de Silverstone, el McLaren superó en velocidad a los otros dos principales superdeportivos híbridos del mercado, el Porsche 918 y el Ferrari LaFerrari.

Aun así, la rapidez no es el único aspecto destacado en la muestra, pues el diseño también ocupa un lugar predominante.

En ese sentido, sobresale el Lamborghini Countach, fabricado entre 1974 y 1990, con un cuerpo angular ancho y bajo formado casi en su totalidad por paneles trapezoidales planos.

Tampoco conviene olvidar las puertas de ala de gaviota y el interior inspirado en la aeronáutica del Mercedes-Benz SLS AMG, empleado como coche de seguridad durante la temporada 2010 de Fórmula 1.

Un bugatti Veyron, uno de los automóviles más veloces de los últimos años, en la exposición Autoworld que se celebra en Bruselas hasta el próximo 23 de octubre.

Un bugatti Veyron, uno de los automóviles más veloces de los últimos años, en la exposición Autoworld que se celebra en Bruselas hasta el próximo 23 de octubre.

Junto a estos cuatro vehículos, el Autoworld ha logrado exponer superdeportivos Audi, Aston Martin, Alfa Romeo, Nissan, Honda, Porsche, Chrysler y Maserati.

“Durante los últimos cinco años, hemos creado una buena relación con las marcas y los coleccionistas privados”, argumentó de Baere sobre el modo de acceder a los automóviles incluidos en la muestra.

Pese a la red de contactos creada en el pasado quinquenio, el director de Autoworld reconoció que le habría gustado incluir en la exhibición un Pagani, una de las marcas más exclusivas del mundo, aunque manifestó su confianza en lograrlo durante los próximos años.

Dado el elevado coste de transportar vehículos desde América, la mayoría de préstamos provienen de Europa, sobre todo, de propietarios belgas, italianos, alemanes y británicos.

Aunque en esta ocasión no se han exhibido automóviles procedentes de España, el director del museo confirmó que en otras muestras sí se han incluido vehículos llegados desde el país meridional.

“Es increíble y apasionante constatar, a menudo, las colecciones que poseen ciudadanos anónimos cuando nos abren las puertas de sus garajes”, comentó de Baere sobre las posesiones de algunos particulares.

En ese sentido, aseguró que durante los últimos años cada vez más aficionados al automovilismo invierten en coches fabricados de forma limitada debido a que su valor “aumenta con el tiempo”.

“Son esos coches que, desgraciadamente, no vemos demasiado en las carreteras porque sus propietarios temen estropearlos”, precisó de Baere.

Más allá de la exposición sobre superdeportivos, para celebrar sus 30 años, el museo también ha habilitado la “Media Room”, un espacio en el que los visitantes pueden repasar a través de documentales las tres últimas décadas del automovilismo, así como la historia de Autoworld y del edificio en que se aloja.

En pleno Parque del Cincuentenario, el recinto ya acogió en 1902 el primer Salón del Automóvil, del Motociclo y de los Deportes.

Más de un siglo después, el espacio sigue evolucionando. En efecto, de Baere prevé la pronta renovación de la entrada del museo, además de reorganizar la colección permanente para dar mayor visibilidad a los vehículos más recientes.

Mientras se preparan esos cambios, los visitantes siguen llenando el museo, ya sean aficionados al automovilismo, grupos escolares o turistas españoles.

“Los españoles aman los coches, y lo he podido comprobar en las estadísticas de visitas, donde siempre figuran entre las diez primeras nacionalidades”, recalcó de Baere.

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