Alemania prevé crecer este año un 1,8 %, una décima más de lo anunciado

En concreto, el Gobierno alemán prevé que el consumo privado avance en términos interanuales un 1,7 % este año y, tanto en 2017 como en 2018, un 1,3 %. El aumento del número de personas con empleo -y con mejores trabajos-, la subida de los salario y la moderación del incremento de los precios ha elevado la renta disponible y espoleado la demanda interna, argumentó el ministro. A este respecto, el Gobierno alemán espera que la creación de empleo mantenga su tendencia y la población con trabajo se incremente en términos netos en 515.000 personas en 2017 y en 420.000 en 2018, alcanzando entonces el récord de 44,3 millones de personas con empleo. El desempleo, por su parte, prolongará su caída en los siguientes ejercicios -a pesar de la masiva oleada de refugiados- y se reducirá en unas 30.000 personas en cada uno de los dos siguientes ejercicios, manteniéndose la tasa de paro por debajo del 6 %. La previsión del Ejecutivo cuenta con una "moderada" evolución de los precios de aquí a 2018, con un aumento del 0,4 % el año que viene y del 1,7 % el siguiente, acercándose a los objetivos a medio plazo del Banco Central Europeo (BCE). Las exportaciones, pilar tradicional de la economía alemana, crecerán este año un 2,3 % y un 2,1 % el que viene, según la estimación gubernamental, que avanza que en 2018 podrían repuntar hasta el 3,9 %. Las importaciones, sin embargo, crecerán con más fuerza que las exportaciones debido a la fortaleza de la demanda interna, lo que llevará a que el sector exterior tenga un "impulso neutro" sobre el PIB, según la estimación del Ministerio de Economía.

El ministro alemán de Economía, Sigmar Gabriel, interviene ayer durante una conferencia sobre el Día de la Industria Alemana en Berlín (Alemania).

El Gobierno alemán elevó hoy una décima su previsión de crecimiento para este año, hasta el 1,8 %, por el efecto de los esfuerzos para superar la crisis de los refugiados, el bajo precio del crudo y el tipo de cambio.

Además, Berlín estimó que el producto interior bruto (PIB) crecerá un 1,4 % el año que viene (una décima menos de lo que había estimado en su último pronóstico), un descenso en términos interanuales debido principalmente a un mayor número de días festivos, explicó en rueda de prensa el ministro de Economía, Sigmar Gabriel.

“El crecimiento de la economía alemana es sólido”, afirmó el ministro, que destacó que “el entorno económico exterior es muy complicado” y citó el enfriamiento en China y América Latina, así como la lenta recuperación en Europa.

Gabriel destacó que estas “buenas noticias” están en gran medida relacionadas con el comportamiento “especialmente positivo” del mercado laboral, que se mueve en máximos históricos de población empleada y en las menores tasas de desempleo desde la reunificación, hace 26 años.

“Las subidas salariales y las perceptibles subidas de las pensiones permiten, en un entorno de precios relativamente estables, el aumento del gasto en consumo y vivienda”, explicó el Ministerio de Economía en un comunicado.

En concreto, el Gobierno alemán prevé que el consumo privado avance en términos interanuales un 1,7 % este año y, tanto en 2017 como en 2018, un 1,3 %.

El aumento del número de personas con empleo -y con mejores trabajos-, la subida de los salario y la moderación del incremento de los precios ha elevado la renta disponible y espoleado la demanda interna, argumentó el ministro.

A este respecto, el Gobierno alemán espera que la creación de empleo mantenga su tendencia y la población con trabajo se incremente en términos netos en 515.000 personas en 2017 y en 420.000 en 2018, alcanzando entonces el récord de 44,3 millones de personas con empleo.

El desempleo, por su parte, prolongará su caída en los siguientes ejercicios -a pesar de la masiva oleada de refugiados- y se reducirá en unas 30.000 personas en cada uno de los dos siguientes ejercicios, manteniéndose la tasa de paro por debajo del 6 %.

La previsión del Ejecutivo cuenta con una “moderada” evolución de los precios de aquí a 2018, con un aumento del 0,4 % el año que viene y del 1,7 % el siguiente, acercándose a los objetivos a medio plazo del Banco Central Europeo (BCE).

Las exportaciones, pilar tradicional de la economía alemana, crecerán este año un 2,3 % y un 2,1 % el que viene, según la estimación gubernamental, que avanza que en 2018 podrían repuntar hasta el 3,9 %.

Las importaciones, sin embargo, crecerán con más fuerza que las exportaciones debido a la fortaleza de la demanda interna, lo que llevará a que el sector exterior tenga un “impulso neutro” sobre el PIB, según la estimación del Ministerio de Economía.

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