La petrolera BP renuncia a un controvertido proyecto en Australia

Bob Dudley, director ejecutivo de la petrolera británica BP, el 11 de octubre de 2016 en el Congreso Mundial de Energía en Estambul, Turquía.

Bob Dudley, director ejecutivo de la petrolera británica BP, el 11 de octubre de 2016 en el Congreso Mundial de Energía en Estambul, Turquía.

El gigante petrolero británico BP renunció el martes a su controvertido proyecto de perforación en la gran bahía australiana, una victoria para los defensores del medioambiente seis años después de la catástrofe ecológica del Golfo de México.

La ‘major’ quería perforar cuatro pozos de exploración a profundidades que iban hasta 2.500 metros frente a las costas del Estado de Australia meridional, para saber si podían extraerse cantidades explotables de gas o petróleo.

Pero su proyecto fue varias veces rechazado por la Nosepma, la autoridad oficial australiana competente, por no respetar los criterios medioambientales requeridos.

Las organizaciones ecológicas estaban abiertamente contra este proyecto debido a la riqueza de la fauna y de la flota en la Gran bahía. Y no cesaban de recordar la responsabilidad del gigante petrolero británico en la enorme marea negra provocada por la explosión de su plataforma Deepwater Horizon en el Golfo de México.

Fueron necesarios entonces 87 días para detener la fuga del pozo de petróleo ubicado a 1.500 metros bajo el nivel del mar. La marea negra se extendió sobre una superficie equivalente a la de Virginia, contaminando las playas de cinco estados norteamericanos.

SORPRESA

Para gran sorpresa general, BP anunció el martes el abandono de este proyecto australiano.

“Hemos estudiado minuciosamente nuestro proyecto de exploración en la Gran bahía australiana pero, en el contexto externo actual, solamente lanzamos exploraciones en regiones pioneras si son competitivas y conformes a nuestros objetivos estratégicos” declara en un comunicado la directora ejecutiva de BP para la exploración y la producción en Australia, Claire Fitzpatrick.

“Tras una profunda reflexión, creemos que tal no es el caso de nuestro proyecto en la Gran bahía” agrega.

La ONG Wilderness Society exhortó de inmediato a los competidores de BP, como el estadounidense Chevron o el australiano Santos, a que también dejen en paz a la Gran bahía.

Se trata de una zona donde dan a luz las ballenas australes, y que alberga un santuario para el gran tiburón blanco, el león de mar australiano, el albatros o el águila pescadora.

“Si BP, pese a toda su experiencia, no sabe presentar un plan de perforación aceptable para la Nosepma, las demás compañías que exploran la Gran bahía harían perder el dinero a sus accionistas si prosiguen con esta quimera” declaró el director nacional de la Wilderness Society, Lyndon Schneiders.

Greenpeace, por su lado, consideró que BP no debió nunca contemplar una perforación en “semejante naturaleza virgen”.

61.000 MILLONES DE DÓLARES

“Este anuncio será especialmente celebrado por las comunidades que viven en el litoral de la Gran bahía australiana, como las personas que trabajan en el turismo, los ostricultores y los pescadores que dependen de su subsistencia”, declaró Nathaniel Pelle, de Greenpeace Australia.

La factura de la catástrofe de Deepwater Horizon, que causó la muerte de 11 personas y provocó la fuga de 507 millones de litros de petróleo en el mar, supone una factura para BP que se eleva hasta ahora a más de 61.000 millones de dólares.

Esta gigantesca suma incluye las sumas pagadas para limpiar las costas, para hacer frente a las multas impuestas por las diversas autoridades estadounidenses y para indemnizar a empresas y particulares víctimas de la peor catástrofe medioambiental de la historia de Estados Unidos.

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