Draghi advierte a los Gobiernos que “la política monetaria no puede hacerlo todo”

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, comparece ante la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, hoy, donde dijo que la "expectativa" del BCE "para una recuperación moderada en la eurozona en el periodo 2015-2016 sigue vigente", pese a que en el "último verano la perspectiva económica se haya revisado a la baja".

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, comparece ante la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, hoy, donde dijo que la “expectativa” del BCE “para una recuperación moderada en la eurozona en el periodo 2015-2016 sigue vigente”, pese a que en el “último verano la perspectiva económica se haya revisado a la baja”.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, advirtió hoy a los Gobiernos de la eurozona de que, aunque la política monetaria desempeña su papel en la recuperación, es necesario que prosigan con sus reformas.

“La política monetaria ha hecho mucho, y si persisten las reformas estructurales puede hacer todavía mucho, pero no lo puede hacer todo”, dijo Draghi ante los eurodiputados de la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo (PE).

El presidente de la autoridad monetaria destacó la “urgencia” de la integración económica europea pendiente y la “importancia” de que persistan las reformas en los Estados.

“Aunque 2014 fue un año de grandes cambios económicos en la zona euro, lo conseguido hasta ahora no es suficiente”, advirtió.

Para el presidente del BCE, “hay que desplegar una política económica común para que las economías vuelvan al buen camino”.

“Es necesario y urgente adquirir compromisos a corto plazo de medidas concretas, poner en práctica el pacto de estabilidad y lanzar una estrategia de inversión”, añadió.

Destacó la importancia de “recuperar la confianza” en la zona euro y apuntó que para ello “es indispensable contar con una arquitectura política y económica que demuestre al mundo que podemos integrarnos cada vez más” económicamente.

Apuntó que la “expectativa” de la institución financiera “para una recuperación moderada en la eurozona en el periodo 2015-2016 sigue vigente” pese a que en el “último verano la perspectiva económica se haya revisado a la baja”.

Por otro lado, Draghi se felicitó porque los niveles de deuda soberana hayan bajado “hasta los niveles de 2012″, unas cifras que “generan mayor confianza de inversores”.

Menos satisfecho se mostró el presidente de la autoridad monetaria por que la política monetaria en la eurozona no termine de traducirse en las condiciones de crédito, “que siguen muy estrechas”.

A propósito del principal mandato del BCE, la estabilidad de precios, Draghi apuntó que sus perspectivas de inflación pasan por seguir en el 2 % o por debajo y que para garantizar ese mandato de estabilidad de precios hay unanimidad para emprender medidas no convencionales (incluida compra de bonos soberanos) si empeorara la situación.

Descartó asimismo que el BCE se plantee revisar al alza los objetivos de inflación por encima del 2 %.

Negó igualmente, por otro lado, que ciertas políticas monetarias de compra masiva de activos hagan que los Estados se relajen en sus reformas emprendidas con la crisis.

“Puede que haya conexión entre ahorro por tipo interés inferior y reticencia para gastar dinero público, pero creo que no hay pruebas de que los países hayan evitado llevar a cabo reformas laborales solo porque los tipos de interés fueran elevados”, explicó.

A propósito de las formas laborales, y en respuesta a una pregunta del eurodiputado Pablo Zalba (PP), Draghi apuntó que “las reformas estructurales del mercado laboral han dado beneficios”, y subrayó que “aunque aún sea pronto para ver la correlación, la hay”.

También Draghi fue preguntado por Ernest Urtasun (ICV) sobre la revelación de cartas entre el exministro de Finanzas irlandés Brian Lenihan y el presidente en 2010 del BCE, Jean-Claude Trichet, en las que el segundo advertiría al primero sobre la necesidad de aceptar un programa de reformas para asegurarse un rescate financiero.

El actual presidente de la autoridad monetaria evitó responder a la pregunta directa de si no se extralimitó el BCE en su mandato y señaló que fue el Gobierno irlandés el que tomó la decisión de demandar ayuda financiera.

El otro país del que se habló con nombre propio fue de Grecia, cuya deuda Draghi consideró que no es ni “adecuado” ni “necesario” que sea reestructurada.

Recuperación

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo hoy que la “expectativa” de la institución financiera “para una recuperación moderada en la eurozona en el periodo 2015-2016 sigue vigente”, pese a que en el “último verano la perspectiva económica se haya revisado a la baja”.

En una comparecencia hoy ante la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, Draghi advirtió de que “aunque 2014 fue un año de grandes cambios económicos en la zona euro, lo conseguido hasta ahora no es suficiente”.

Para el presidente del BCE, “hay que desplegar una política económica común para que las economías vuelvan al buen camino”.

Draghi apuntó que “es necesario y urgente adquirir compromisos a corto plazo de medidas concretas, poner en práctica el pacto de estabilidad y lanzar una estrategia de inversión”.

El presidente del BCE destacó la importancia de “recuperar la confianza” en la zona euro y apuntó que para ello “es indispensable contar con una arquitectura política y económica que demuestre al mundo que podemos integrarnos (económicamente) cada vez más”.

Draghi se felicitó porque los niveles de deuda soberana hayan bajado “hasta los niveles de 2012″, unas cifras que “generan mayor confianza de inversores”.

Menos satisfecho se mostró el presidente de la autoridad monetaria por que la política monetaria en la eurozona no termine de traducirse en una mejora de las condiciones de crédito, “que siguen muy estrechas”.

Negó el presidente del BCE que ciertas políticas monetarias de compra masiva de activos provoquen que los Estados se relajen en sus reformas emprendidas con la crisis.

“Puede que haya conexión entre ahorro por tipo interés inferior y reticencia para gastar dinero público, pero creo que no hay pruebas de que los países hayan evitado acometer reformas laborales solo porque los tipos de interés fueran elevados”, explicó.

A propósito de las reformas laborales, y en respuesta a una pregunta del eurodiputado Pablo Zalba (PP), Draghi dijo que “las reformas estructurales del mercado laboral han dado beneficios” y subrayó que “aunque aún sea pronto para ver la correlación, la hay”.

Medidas no convecionales

Las medidas de estímulo del Banco Central Europeo (BCE) están cobrando ritmo, pero si los actuales esfuerzos no son suficientes para acelerar la recuperación en la zona euro, la entidad está dispuesta a hacer más, lo que podría incluir la compra de bonos soberanos, afirmó su presidente Mario Draghi.

Draghi dijo el lunes que el impulso del crecimiento en la zona euro se debilitó durante el verano, si bien los pasos tomados en política monetaria por el BCE y las reformas de los países del bloque deberían generar una recuperación moderada el próximo año y en 2016.

“Estamos viendo indicadores tempranos de que nuestro paquete para facilitar el crédito está aportando beneficios tangibles”, dijo Draghi a los miembros del Parlamento Europeo, agregando que se necesita más tiempo para que las últimas medidas hagan efecto.

El BCE está inyectando más dinero en el sistema bancario para desbloquear el préstamos a los hogares y compañías, ofreciendo a los bancos nuevos créditos a largo plazo y comprando deuda privada titulizada.

Draghi afirmó que “el peor momento en el crédito parece haber quedado atrás”.

El economista jefe del BCE, Peter Praet, hizo comentarios similares con anterioridad este mismo lunes en Londres, diciendo que había señales débiles de que la dinámica del crédito en la zona euro había alcanzado un punto de inflexión.

No obstante, el panorama general sigue siendo sombrío.

La economía de la zona euro se ha visto lastrada durante meses por el lento crecimiento y la débil inflación, mientras los gobiernos implementan reformas para hacer más competitivas sus economías y aligerar el peso de su deuda.

La inflación anual en el bloque ha estado en lo que Draghi llama “la zona de peligro”, por debajo del 1 por ciento durante un año, alcanzando el 0,4 por ciento en octubre, bastante lejos de su objetivo a medio plazo algo inferior al 2 por ciento.

“Debemos seguir alerta ante posibles riesgos de bajada en nuestro panorama para la inflación, en particular con el telón de fondo del debilitamiento del impulso del crecimiento y la floja dinámica sostenida a nivel monetario y crediticio”, dijo Draghi.

Reiteró que el BCE está dispuesto a hacer más si la inflación sigue muy baja mucho tiempo, asegurando que el personal de la entidad está preparando el terreno para dar más pasos si es necesario, y que entre esas nuevas medidas se contempla la compra de bonos soberanos.

No obstante, la alternativa de imprimir dinero para comprar deuda soberana, algo conocido como alivio cuantitativo, se enfrenta a la fuerte oposición de Alemania.

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