Hillary, la favorita de los mercados, pero con condiciones

La candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, durante un mitin en la Catedral del Conocimiento de la Universidad de Pittsburgh, Pensilvania (EEUU), el 7 de noviembre de 2016.

La candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, durante un mitin en la Catedral del Conocimiento de la Universidad de Pittsburgh, Pensilvania (EEUU), el 7 de noviembre de 2016.

Hillary Clinton es la favorita de Wall Street en las elecciones de este martes en Estados Unidos, pero los inversores prefieren que el Congreso siga en manos republicanas para no pagar más impuestos.

“Rápidamente vimos que ella era la preferida de los mercados”, recuerda Gregori Volokhine, del Grupo Meeschaert, poniendo como ejemplo el cierre de Wall Street al alza cuando interpretó que la candidata demócrata había ganado el primero de sus debates ante el republicano Donald Trump.

La reapertura de una investigación del FBI por los controvertidos correos electrónicos de Clinton provocó hace dos semanas una caída de la bolsa, al temerse que comprometiese sus posibilidades de acceder a la Casa Blanca.

Las bolsas de todo el mundo respiraron aliviadas y tuvieron expresivas alzas el lunes después de que el FBI exonerase a Clinton de dicha investigación.

El magnate Donald Trump es visto por los inversores como un generador de incertidumbre. Su rechazo a los tratados de libre comercio, particularmente con China y México, lo han convertido en una figura nefasta para los mercados, que tradicionalmente se han inclinado por los republicanos.

Si gana Trump, “los mercados deberían bajar”, estima Michael Scanlon, de Manulife Asset Management, quien, sin embargo, indicó que ese efecto se iría luego mitigando.

“Una de las cosas a la que los inversores prestan atención es al control del Senado y la Cámara de Representantes”, dice Chris Low, de FTN Financial. Low indica, además, que los escaños de muchos republicanos están en juego este martes.

“Al mercado parece gustarle la idea de que Clinton sea elegida presidenta, pero con un Congreso que no le dé mandato político”, es decir, que la mayoría sea republicana, según Patrick O’Hare, de Briefing.

Los inversores temen que con un Congreso controlado por los demócratas, Clinton tendrá allanado el camino para aprobar nuevas regulaciones económicas y una política fiscal potencialmente gravosa para las empresas.

“Si Clinton logra aplicar su programa, habrá impuestos y gastos más elevados, y, en paralelo, una inclinación contraria al interés de las empresas”, recalcan los analistas de Berenberg.

En lo concerniente a Wall Street, resulta significativo el que “Clinton propone aumentos de impuestos significativos sobre los dividendos y las rentas del capital”, añaden.

BANCOS EN ALERTA

Para estar listos ante cualquier eventualidad, varios gigantes de la banca como JP Morgan, Citi o Crédit Suisse han confirmado que mantendrán abiertas sus salas de mercado durante la noche de la elección presidencial, tal como hicieron en junio, cuando los británicos votaron en referéndum por romper con la Unión Europea.

“JP Morgan tendrá operadores trabajando en la sala de mercado de Nueva York por la noche para apoyar a los equipos asiáticos en el manejo de potenciales picos en los volúmenes transaccionales”, cuenta Brian Marchiony, representante del banco.

El inicio del recuento coincidirá con la apertura de las bolsas asiáticas.

“El riesgo es que la volatilidad sea más alta cuando salgan los resultados”, dijo Erik Nelson, experto en mercado de divisas del banco Wells Fargo (Hanover: NWT.HAnoticias) .

Más allá de la reacción inicial ante los resultados, Wall Street precisará de tiempo para analizar el impacto del desenlace final de las elecciones.

Para inversores a largo plazo, “lo único que se puede intentar hacer es protegerse de temblores puntuales”, concluye Volokhine.

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