La OPEP implica a otros productores en su política de reducción de oferta mundial de crudo

Se prevé que al menos Rusia confirme que dejará de producir 300.000 barriles al día, y que otros logren un acuerdo para retirar otro tanto del mercado

Vista general de la 169 conferencia ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en Viena, Austria. ARCHIVO.

Vista general de la 169 conferencia ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en Viena, Austria. ARCHIVO.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha invitado a otros productores no miembros a una reunión ministerial mañana en Viena, con el fin de que concreten su compromiso de reducir la oferta mundial de crudo.

En vísperas de esa cita poco habitual, a la que han sido invitados los ministros de cerca de una docena de productores independientes, no estaba hoy aún claro quién asistirá al encuentro “OPEP/No-OPEP”, ni cual será su resultado.

No obstante, se prevé que al menos Rusia confirme que dejará de producir 300.000 barriles al día, y que otros logren un acuerdo para retirar otro tanto del mercado.

“Se espera que la mayoría de los socios de la OPEP envíen a sus ministros de Petróleo y Energía” a la reunión convocada para las 10.00 hora local (09.00 GMT) del sábado en el secretariado de la organización, indicó a Efe una fuente cercana al grupo.

El objetivo es ultimar los detalles sobre un recorte de las extracciones de crudo del planeta, después de que la OPEP adoptara el pasado 30 de noviembre un acuerdo para reducir su producción conjunta en 1,2 millones de barriles diarios (mbd), hasta 32,5 mbd.

El pacto entra en vigor el 1 de enero de 2017 pero está supeditado a que los países “No-OPEP” también bajen su oferta, en al menos 0,6 mbd.

Sobre todo Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de “oro negro”, exige la participación del principal productor, Rusia, cabeza de serie de los “No-OPEP”.

En rueda de prensa tras la conferencia del 30 de noviembre, el presidente de turno de la OPEP, el catarí Bin Saleh Al-Sada, aseguró que Moscú había prometido que contribuiría con 300.000 bd a la reducción, por lo que al respecto se espera tan solo la confirmación oficial de este compromiso.

También Kazajistán y Azerbaiyán han mostrado en intensas negociaciones durante las semanas y meses pasados su disposición a participar, ya sea reduciendo o congelando su bombeo.

Otros aportes menores podrían provenir de Omán, México o Sudán.

Así las cosas, la OPEP espera que se logre al final una reducción total de la oferta mundial de crudo de al menos 1,8 mbd, un volumen que supera en un 50 % al crecimiento del consumo de “oro negro” del planeta que espera en 2017.

Pretende con ello reducir el exceso de suministros que ha causado un desplome de los precios del barril desde mediados de 2014, cuando se situaban a más de 100 dólares, hasta menos de 30 dólares en enero pasado.

Parte de esa abundante oferta se ha acumulado en las reservas almacenadas de los principales países consumidores.

La OPEP calcula que actualmente esos inventarios superan en 300 millones de barriles el nivel medio de los últimos cinco años.

El anuncio del recorte anunciado por la OPEP ha impulsado al alza a los “petroprecios” hasta niveles que no se veían en año y medio, por encima de la barrera psicológica de los 50 dólares.

La reunión de mañana es poco habitual, aunque tiene sus precedentes.

En 2008, cuando los “petroprecios” habían caído por la crisis financiera mundial y la OPEP acordó un recorte de 4,2 mbd, Rusia y Azerbaiyán, que no pertenecen a la organización, se comprometieron a retirar 320.000 y 300.000 bd, respectivamente.

También a fines de 2001 -el barril se había desplomado hasta los 17 dólares tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y Washington-, los independientes Rusia, México, Noruega, Omán y Angola (entonces no miembro de la OPEP y ahora sí) añadieron 0,46 mbd al recorte de 1,5 mbd que pactó la organización.

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