Feijóo aboga por uno nuevo sistema de financiación que cuente con una pieza separada sobre el gasto sanitario, que supone el 42% del presupuesto de cada comunidad

Insiste en la idea de que no se financian territorios por el número de hectáreas, sino por el coste efectivo de la prestación de los servicios públicos

“Un pacto en financiación de las comunidades que no tenga una pieza separada sobre la financiación del gasto sanitario será un pacto cojo, que en pocos años quedará inservible”, asevera

“Un pacto en financiación de las comunidades que no tenga una pieza separada sobre la financiación del gasto sanitario será un pacto cojo, que en pocos años quedará inservible”, asevera

El presidente del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, abogó hoy por uno nuevo sistema de financiación que cuente con una pieza separada sobre el gasto sanitario. “Un pacto en financiación de las comunidades que no tenga una pieza separada sobre la financiación del gasto sanitario será un pacto cojo, que en pocos años quedará inservible”, aseveró, incidiendo en que la financiación sanitaria supone, en la actualidad, el 42% del presupuesto de cada autonomía, con la previsión de que en dos o tres años llegue al 50% del gasto.

Durante la inauguración de la jornada Galicia: una economía que avanza, organizada por el diario Expansión, Feijóo afirmó que, si para financiar el gasto sanitario se emplean los mismos parámetros que para financiar el gasto educativo o el gasto social, “simplemente, no estaremos hablando de financiación autonómica sino de otra cosa”. E hizo hincapié en que la sanidad tiene una evolución distinta la del resto de los servicios públicos, ya que no es lo mismo un gasto sanitario para la edad pediátrica que para una persona mayor de 70 años, ni tener un porcentaje de población sobre el total de cada comunidad más elevado de personas de 70, de 80 o de 85 años.

El titular de la Xunta precisó, de este modo, que la nueva financiación tendría que esquivar tres errores que se cometieron en procesos anteriores: el acuerdo bilateral, la confusión entre lo debate identitario y el estrictamente económico, y la idea de que se financian ‘territorios’.

El presidente del Gobierno gallego reiteró que el sistema vigente, -consecuencia de una negociación bilateral con la Generalitat catalana que, ni resuelve los problemas planteados ni contenta el propio nacionalismo catalán-, mezcló cuestiones que no tienen nada que ver con la financiación de la sanidad, de la educación y de los servicios sociales; “que es justamente lo que tenemos que debatir, reflexionar y acordar para el nuevo sistema de financiación de las comunidades”.

Sobre este punto, insistió en la idea de que no se financian territorios por el número de hectáreas, sino por el coste efectivo de la prestación de los servicios públicos. “Yo creo que el que queremos las comunidades es financiar nuestra sanidad, nuestros hospitales, nuestra educación y nuestro sistema social”, abundó.

Por otra parte, el responsable del Ejecutivo gallego afirmó además que Galicia seguirá apostando por un modelo de crecimiento que permita crecer sin reducir ni deteriorar los servicios públicos esenciales, sin dejar debajo de las alfombras malas herencias y manteniendo la cohesión social; un crecimiento además que paga a los proveedores y que no supone un incremento de la deuda.

Al respecto, recordó que durante la recesión Galicia quiso ser una economía semejante a un pelotón ciclista en el que no hay retardados ni descolgados. “Las subidas de gran altitud se hicieron en grupo”, dijo, reconociendo que gracias a eso, la Comunidad es solvente, cumple con el déficit y puede decir que es la autonomía que más invierte con cargo a sus presupuestos.

“Combatimos la incertidumbre económica diciendo la verdad y con certezas políticas. Certezas como una bajada ininterrumpida de impuestos, que consigue en el 2016 el mayor descenso de la fiscalidad. Una política que se verá completada en el 2017 con medidas orientadas al medio rural”, concluyó.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada