Convertir aromas en sabores, un fruto de la Gastrociencia

El cocinero Andoni Luis Aduriz, del restaurante Mugaritz, durante su ponencia "Los mecanismos de la creatividad" que ha impartido hoy en la decimotercera cumbre internacional gastronómica Madrid Fusión que se celebra en el recinto ferial IFEMA de la capital.

El cocinero Andoni Luis Aduriz, del restaurante Mugaritz, durante su ponencia “Los mecanismos de la creatividad” que ha impartido hoy en la decimotercera cumbre internacional gastronómica Madrid Fusión que se celebra en el recinto ferial IFEMA de la capital.

Convertir aromas en sabores no es fruto de un milagro sino de la alianza entre ciencia y gastronomía, como han demostrado hoy en Madrid Fusión el cocinero Mario Sandoval y dos científicas del CSIC, que han presentado este innovador logro con múltiples aplicaciones en la cocina.

 

Se trata de una técnica respetuosa con el medioambiente para el que se utilizan los fluidos supercríticos, que combinan las ventajas de los gases y los líquidos y con los que se consigue obtener la esencia de los productos para convertir el aroma en sabor, ha explicado Marta Miguel, del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación del CSIC.

 

Es la última aportación de la Gastrociencia, un movimiento que abandera el Premio Nacional de Gastronomía Mario Sandoval y cuyas aplicaciones prácticas ya aplica en su restaurante, Coque (Humanes, Madrid), con una estrella Michelin y tres soles Repsol.

 

“Hemos atrapado el aroma de la mágica trufa y lo hemos convertido en sabor” para el plato “gastrogenómica”, que tiene como protagonistas las verduras de Madrid y que resulta delicado e intenso en su combinación de sabores, ha detallado el chef.

 

Este hallazgo podría suponer el fin de los criticados aceites sintéticos, como el de trufa, que no usan ingredientes naturales sino saborizantes y aromas artificiales.

 

Los sabores obtenidos a partir de aromas también se pueden transferir a bebidas, por lo que tiene aplicaciones en coctelería, como ha demostrado Sandoval con un vodka con sabor a trufa.

 

Todo ello bajo el lema “In taste we trust” (en el sabor confiamos) que guía su cocina, unido al respeto por la naturaleza, la sostenibilidad y la tierra como inspiración.

 

La doctora Marta Miguel, que junto con su colega Elena Ibáñez y Sandoval ha desarrollado esta investigación durante meses, ha destacado que los fluidos supercríticos apenas son usados en gastronomía, pero pueden aportar “grandes avances en el sector”.

 

En su instituto llevan años trabajando en la obtención de nuevos ingredientes y alimentos que “además de nutrirnos nos aporten otros efectos beneficiosos en el organismo”, y también en mejorar las condiciones organolépticas de los alimentos.

 

Además de con el CSIC, Mario Sandoval ha trabajado con otras instituciones científicas para ganar “libertad” en su cocina gracias a la técnica, logrando avances como la hidrólisis de la clara de huevo, los aromas que aportan los ahumados con maderas del entorno, los polifenoles del vino como ingrediente y la elaboración de embutidos con carne de toro de lidia.

 

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