Los portugueses se decantan por brindar con espumosos o ‘espumantes’ lusos

     Lisete Osorio, enóloga portuguesa experta en vinos de España y Portugal, explcia a EFE que cada vez son se elaboran más espumosos en Portugal que se hacen un hueco en las tradicionales comidas de Navidad.


Lisete Osorio, enóloga portuguesa experta en vinos de España y Portugal, explcia que cada vez son se elaboran más espumosos en Portugal que se hacen un hueco en las tradicionales comidas de Navidad.

Al igual que en España, el champán está muy arraigado en el brindis de Navidad de Portugal, aunque son muchas las bodegas lusas que han lanzado en los últimos años sus afamados “espumantes” para competir con la célebre espumoso galo.

La competencia es muy dura, más aún cuando miles de emigrantes portugueses que ahora residen en Francia y que regresan a su país para pasar la Navidad vienen acompañados del champán francés, como reconocen muchos viticultores portugueses.

Tras la típica cena de Nochebuena, Navidad o Nochevieja, a base de bacalao y pulpo cocido, como es tradición en Portugal, las bodegas de diferentes regiones lusas apuestan por unos espumosos reservas, que cada vez tienen más aceptación tanto en Portugal como en el mercado internacional.

La enóloga lusa Lisete Osorio, una de las mayores conocedoras de los caldos de España y Portugal, explicó  que la región de Távora-Varosa -bañada por el Duero- está muy bien posicionada con este tipo de caldos.

Se trata de los espumosos “Terras do Demo”, con vinos muy solicitados como el “Raposeira” o “Murganheira”, ambos pertenecientes a la Denominación de Origen Douro.

Osorio también destaca entre los “espumantes” portugueses más singulares los que se producen en la región de Bairrada, tales como los de “Bageiras” o “Ataide Semedo” o los de “Sao Domingos” o de “Sao Joao”.

Más cerca de la frontera con Salamanca, los vinos de la Denominación de Origen Beira Interior también se han lanzado a la elaboración de caldos espumosos con los que brindar en Navidad.

El espumoso de la Quinta de los Termos o los de Castelo Rodrigo son algunos de los mejores ejemplos que, además de conquistar los paladares portugueses, también se comercializan en Reino Unido, Brasil o antiguas colonias de África.

Joao Carvalho, presidente de la Denominación de Origen Beira Interior, explica a Efe que cada vez son más los que apuestan por esta variedad de espumosos, que también se ha abierto un hueco en el mercado español, especialmente los vinos elaborados en regiones portuguesas próximas a Castilla y León o Extremadura.

Más al sur, en el Alentejo, los blancos espumosos también se abren paso a nivel internacional, como es el caso del vino Monsaraz, que en los últimos años han acaparado numerosas distinciones.

El vino dulce, sobre todo el afamado vino “Porto”, también tiene mucha notoriedad en los manteles navideños de Portugal.

“Este vino se usa para los postres, ya que combina muy bien con todo tipo de dulces”, asegura Lisete Osorio.

El típico caldo de gallina, que es el plato preferido de los portugueses para la comida de Navidad, casa muy bien con los típicos vinos blancos o los vinos verdes del Miño, la mayoría con un cierto dulzor y con un toque de espumoso.

Incluso es habitual que muchos portugueses compartan en su mesa navideña el afamado moscatel de Setúbal, otra de las distinciones de la variada carta de vinos de Portugal.

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