Quinta da Padrela, vino y enoturismo en el alto Douro

Francisco, Pedro, Teresa y el presidente de la Cámara Municipal de Tabuaço, Carlos Carvalho, en Quinta da Padrela. .

Francisco, Pedro, Teresa y el presidente de la Cámara Municipal de Tabuaço, Carlos Carvalho, en Quinta da Padrela. .

Las 12 hectáreas de Quinta da Padrela fue el sueño del suegro de Pedro. Cuando se retiró de una gran multinacional buscó una finca y se enamoró de esta quinta y la compró. Su ilusión era plantar cepas, cosechar vino de O Douro y vender su producción. El calendario entonces estaba en 1985. Trabajó mucho y hubo de limpiar, plantar y reestructurar la finca. Llegó a vender la uva pero no a hacer su propio vino.

Entonces, Pedro Francisco se casa con su hija, Teresa. El enólogo y ella, técnico en agricultura, deciden a partir de 2000 hacerse cargo de la explotación junto a su amigo José.

Inicialmente viven en la Quinta da Galería, una casa que ahora dedican al enoturismo, que se puede alquilar entera o por habitaciones. Más tarde construyen su propia casa dentro de la Quinta y nace su hijo.

Pedro repite que se trata de “un proyecto familiar”. Y que para vivir de este trabajo y en este lugar se precisa “pasión” no solo conocimientos técnicos. Él lo aprendió de su familia materna, también de O Douro. Pasó muchos veranos en el campo con su abuelo y eso le hizo amar la agricultura y la viña.

En el 2000 inició la producción de vino que tanto había anhelado su suegro sin llegar a conseguirlo. Hasta 2002, toda la producción de Quinta da Padrela se destinaba a la bodegas de vino de Oporto.

Quinta da Padrela, en Tabuaço, O Douro, a 500 metros de altitud, prepara hoy en día 7 elaboraciones entre tintos, blancos y rosados. Y su producción está destinada a la exportación a 15 países. Además de tener producción de aceite de sus olivos.

La quinta cuenta con tierras fértiles, explica Pedro. La maduración de los vinos no es tan larga como en otras partes de O Douro. “Son vinos más frescos y más ácidos y, por tanto, más equilibrados. Recuerdan a la fruta fresca, son ‘picantes’ y con unos taninos más vivos”, describe el propietario-gerente y enólogo Pedro Francisco.

En el futuro Pedro anuncia que van a elaborar vinos de Oporto, tawnies y espumosos. Se percibe que está lleno de ilusión.

Pedro también está comprometido con el enoturismo. Dice que el turismo es “un complemento” para el vino. Y explica cómo a la gente le gustar saber quién y dónde se hace el vino. Y cuando lo pueden ver, se identifican con el proyecto y con el producto.

Además, dice que en Quinta da Padrela se recibe a las personas de manera diferente. “Hay un trato personalizado”. Y lo comprueban aquellos que se alojan en la Quinta da Galería.

En el centro histórico de Tabuaço, Pedro posee un hotel urbano para turistas que tienen estancias más breves, Casa dos Rui’s.

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