El nuevo Museo de Culturas, un viaje por Asia, África, América y Oceanía

Vista de una figura de una deidad porcedente de Birmania, en el nuevo Museo de las Culturas del mundo, que abrirá sus puertas el próximo 7 febrero en los palacios góticos Nadal y Marques de Llió de Barcelona.

Vista de una figura de una deidad porcedente de Birmania, en el nuevo Museo de las Culturas del mundo, que abrirá sus puertas el próximo 7 febrero en los palacios góticos Nadal y Marques de Llió de Barcelona.

Más de medio millar de piezas arqueológicas procedentes de Asia, África, América y Oceanía se exhiben en el nuevo Museo de Culturas del Mundo, que abrirá sus puertas el próximo 7 de febrero en los palacios góticos Nadal y Marqués de Llió de Barcelona, frente al Museo Picasso.

 

El Museo de Culturas del Mundo muestra la diversidad cultural del mundo mediante la experiencia artística desde una perspectiva pluridisciplinar.

 

El nuevo equipamiento atesora cerca de 2.400 objetos de arte representativo de África, Asia, América y Oceanía de la colección de la Fundación Folch, prestados en comodato durante veinte años al Ayuntamiento de Barcelona, que se complementan con fondos del Museo Etnológico de Barcelona y de destacadas colecciones privadas como la Fundación Arqueológica Clos y la Colección Arqueológica Duran Vall-llosera.

 

La exposición permanente comienza en África con la cultura de los fang de Guinea Ecuatorial y el arte del antiguo reino de Benin, con figuras ceremoniales, figuras relicario, completadas con piezas de los pueblos dogon, yoruba, senufo, baule, bamama o bembe, que continúa con las manifestaciones de arte cristiano de Etiopía, en las que destaca un tríptico con la Virgen y el Niño del siglo XVII.

 

En la primera planta del museo, donde se exponen las piezas de Oceanía y Asia, comienza con las artes de Nueva Guinea, en el que uno de los ejes temáticos es la casa de los hombres del área del río Sepik, aunque por su tamaño destacan los bisj, esculturas de los Asmat de mediados del siglo XX.

 

Completan la visión oceánica las antiguas esculturas de las cuevas del río Karawari, la pintura sobre corteza de los aborígenes australianos, un moai tangata y un pectoral rei miro, ambos del siglo XIX de la isla de Pascua.

 

Según ha explicado el director del museo, Josep Lluís Alay, el acuerdo de préstamo hasta 2018 con la University of Cambridge-Museum of Archaeology and Anthropology ha permitido incorporar a la exposición permanente quince objetos procedentes de la Polinesia, entre ellos “una maza apa’apai de Tonga, adquirida por el capitán James Cook y utilizada en danzas, luchas y como símbolo de estatus”.

 

El área asiática está representada por dos salas dedicadas a Filipinas e Indonesia, respectivamente, y otras dos centradas en la India, que sirven para introducir el hinduismo y sus artes, con la mirada en las representaciones escultóricas de Visnu y Siva, desde el siglo V hasta el siglo XVI, como también en esculturas y elementos arquitectónicos de los siglos XVII al XIX.

 

La India da acceso a un espacio específico dedicado al arte de Gandhara, que permite aproximar al visitante tanto a la expansión del budismo por el Asia Central, como al arte indogriego de los siglos I-IV.

 

Las colecciones asiáticas continúan en la segunda planta del museo con un ámbito específico formado por las salas de Japón, China y Corea: cerámica del período Kofun hasta el arte de ukiyo-e de Japón, seguidos de una aproximación al arte chino -imágenes de lokapala, guardianes protectores de la ley budista- y de la evolución de la cerámica coreana, desde la edad de los metales hasta la dinastía Joseon.

 

La visita al museo se cierra con un recorrido por seis salas dedicadas a la América precolombina, partiendo de las figuras funerarias de cerámica procedentes de tumbas de Jalisco, Colima y Nayarit, elementos de la cultura del centro de Veracruz y las máscaras de Mezcala.

 

El espacio mesoamericano incluye a su vez un ámbito sobre la cultura maya y otro sobre el juego de la pelota, mientras que la América Central queda representada a través de una sala con cerámicas de la Gran Nicoya y de la vertiente atlántica-tierras altas de Costa Rica.

 

El itinerario concluye con una aproximación a las artes del área andina, que comienza con las figuritas de Valdivia de 3000-2000 aC y acaba con el imperio inca.

 

En el espacio americano destacan piezas como un cuchimilco, una figura masculina de Chancay (costa central del Perú) de los años 1000-1450; una camisa ceremonial de la cultura chimú (norte peruano) de los años 1000-1470.

 

Además de las obras originales, la exposición permanente se refuerza con un conjunto de recursos museográficos, interactivos y audiovisuales basado en el fondo gráfico, fílmico y documental del Museo Etnológico y de la Fundación Folch.

 

A partir de mayo, el museo, ha anunciado Alay, iniciará su programa de exposiciones temporales con “Escrituras. Símbolos, palabras, poderes”, que propondrá un recorrido a través de las culturas del mundo para presentar las variedades, usos y múltiples desarrollos de este medio de comunicación, sin el cual las sociedad contemporáneas serían impensables.

 

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