La UE registró en 2015 su consumo bruto de energía más bajo desde 1990

cuuadro_energiaEl consumo energético bruto en la Unión Europea, que refleja la cantidad de energía necesaria para satisfacer la demanda interna de la UE, registró en 2015 su nivel más bajo desde 1990, aunque los combustibles fósiles siguen siendo “de lejos” su principal fuente de abastecimiento.

Según los datos publicados hoy por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, la UE consumió en 2015 el equivalente a 1.626 millones de toneladas de petróleo, un descenso del 2,5 % respecto a 1990 y una caída del 11,6 % respecto al pico anotado en 2016.

Sin embargo, casi tres cuartas partes de esa energía proviene todavía de los combustibles fósiles (73 %), si bien ese capítulo también se redujo frente al 83 % de 1990, precisó Eurostat.

En el mismo período, las importaciones de ese tipo de energía se incrementaron notablemente, pasando del 53 al 73 %.

“En otros términos, mientras que en 1990 se importaba una tonelada de combustibles fósiles por cada tonelada producida en la UE, en 2015 se importaron tres toneladas por cada una producida”, indicó Eurostat.

Por países, Alemania fue el mayor consumidor de energía en 2015, con un 19 % del total, seguida por Francia (16 %), el Reino Unido (12 %), Italia (10%), España (7 %) y Polonia (6 %).

Respecto a 1990, el consumo energético se redujo notablemente en Lituania (-57 %), Letonia (-45 %), Estonia (-37 %), Rumanía (-44 %) y Bulgaria (-44 %), mientras que avanzó significativamente en Chipre (41 %), Irlanda (38 %), España (35 %) y Austria (33 %).

En cuanto a los combustibles fósiles, su consumo se redujo entre 1990 y 2015 especialmente en Dinamarca (del 91 al 69 %), Letonia (del 83 al 61 %) y Rumanía (del 96 al 74 %).

Solo en tres Estados miembros el consumo de combustibles fósiles se situó por debajo del 50 % del total requerido, en Suecia (30 %), Finlandia (46 %) y Francia (49 %), países en los que tiene un gran peso la energía nuclear.

Respecto a las importaciones fósiles, esa partida registró un destacable incremento en el Reino Unido (del 2 % en 1990 al 43 % en 2015), Holanda (del 22 al 56 %), Polonia (del 1 al 32 %) y en la República checa (del 17 al 46 %).

Los países de la UE con menor dependencia de las importaciones de combustibles fósiles en 2015 fueron Dinamarca (4 %), Estonia (17 %), Rumanía (25 %) y Polonia (32 %).

En el caso de España, su consumo de energía proveniente de fuentes fósiles pasó del 78 % en 1990 al 74 % en 2015, pero las importaciones aumentaron del 81 al 98 %, en un período en el que se redujo drásticamente la producción interna de carbón.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada