PSA cree que comprar Opel sería complementaria e incrementaría base clientes

El presidente de PSA Peugeot Citroen, Carlos Tavares.

El presidente de PSA Peugeot Citroen, Carlos Tavares.

El presidente PSA Peugeot Citroen, Carlos Tavares, afirmó hoy que sus planes para comprar Opel se justifican por la complementariedad que daría al grupo francés, para ampliar su base de clientes, una marca alemana que mantendría su identidad como tal.

“Nuestro interés es que (Opel) siga siendo alemana”, subrayó Tavares en la conferencia de prensa de presentación de los resultados de 2016, a diversas preguntas sobre el proyecto para adquirir la filial europea de General Motors (GM), una operación que insistió en que no se ha cerrado por el momento.

Argumentó que en muchos mercados por todo el mundo hay clientes que no están interesados en comprar un vehículo de una marca francesa, pero sí uno alemán y por eso “hay una fuerte complementariedad”.

Igualmente aludió a las sinergias que se podrían conseguir teniendo en cuenta las similitudes de algunos de sus vehículos.

Tavares hizo hincapié en que Opel se encuentra en una mala situación financiera -la comparó con la que tenía la propia PSA cuando él tomó las riendas hace algo más de tres años-, y en que después de una decena de años de pérdidas “necesita ayuda”.

Pero a continuación puntualizó que más allá de la experiencia y de los consejos que le puede aportar el fabricante francés, si se lleva a cabo la fusión de los dos grupos, será la dirección y los empleados de Opel los que tendrán que diseñar y ejecutar el plan para salir a flote.

“Será su plan, no será algo impuesto por PSA”, aunque “con nuestra experiencia les podemos ayudar”, subrayó.

En cualquier caso, defendió la compra de Opel porque “hay una oportunidad de crear un campeón automovilístico europeo”.

Tavares afirmó que si se plantea esta oportunidad es porque ahora su grupo “está bien de salud”, es rentable, genera flujo de caja, y en esa línea dijo que “si no generamos resultados a corto plazo, no sirve de nada mirar el largo plazo”.

El pasado año, PSA tuvo 1.730 millones de euros de beneficio, lo que significó casi duplicar los 899 millones obtenidos en 2015.

Preguntado sobre cómo se explica que esté prometiendo en las conversaciones de los últimos días mantener los empleos y las implantaciones industriales teniendo en cuenta la caída de ventas de Opel y el riesgo de un exceso de capacidades, respondió que el punto de partida para que las cosas puedan ir mejor es dar confianza a los empleados.

Señaló que en sus conversaciones sobre este proyecto con la canciller alemana, Angela Merkel, y con los primeros ministros de Francia, Bernard Cazeneuve, y Reino Unido, Theresa May, su mensaje ha sido que se van a respetar los acuerdos existentes con los sindicatos, condición a su juicio para que la operación se pueda llevar a cabo con confianza y tener éxito.

El ministro francés de Economía y Finanzas, Michel Sapin, almuerza hoy en París con la titular alemana de Economía, Birgit Zypries, para discutir en particular de la posible fusión PSA-Opel.

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