España, clave para el ahorro de la alianza PSA y Opel

PSA Como único país europeo en el que la producción del fabricante de coches PSA se solapa con la de Opel, España podría poner en práctica el ahorro rápido en costes que busca el jefe de PSA, Carlos Tavares, para convencer a los inversores de que apoyen sus planes de adquisición de la marca rival.

PSA, que fabrica coches Peugeot y Citroen, y Opel -propiedad de General Motors-, operan entre ambos tres fábricas que dan trabajo a un total de 13.000 personas en España.

La producción en la más pequeña de ellas, la planta de PSA en el barrio madrileño de Villaverde, que data de la década de los cincuenta del siglo pasado, está muy por debajo de su capacidad.

Su dependencia de un único modelo de coche ha alimentado los miedos entre los trabajadores de que su producción pueda ser absorbida por una fábrica más grande de la compañía francesa en Vigo o las instalaciones de Opel en Zaragoza como resultado de la creación de un grupo combinado, dijeron a Reuters fuentes sindicales.

“Hay preocupación en Villaverde”, dijo una fuente. “Se trata de un espacio que está infrautilizado”, añadió.

Sin embargo, las fuentes sindicales advirtieron de que no había nada claro, puesto que la productividad por trabajador es alta en comparación con otros lugares en Europa, mientras que los costes laborales son bajos.

Al ser preguntada por un posible cierre de la planta tras la propuesta de adquisición de Opel, una fuente de PSA en España dijo que es demasiado pronto para evaluar el impacto de este potencial acuerdo.

La fábrica de Villaverde logró escapar por los pelos del cierre en los últimos años gracias a un contrato para producir exclusivamente el modelo Citroen C4 Cactus. Previsiblemente producirá la nueva generación del C4 desde finales de este año o principios de 2018.

No obstante, tras la caída de la producción del modelo Cactus como resultado de la disminución de la demanda, lo cual ha obligado a 1.300 de sus aproximadamente 1.700 trabajadores a aceptar reducciones de su jornada laboral, Villaverde opera solo al 40 por ciento de su capacidad, según estimaciones de analistas.

Si el acuerdo PSA-Opel sigue adelante, la desviación de la producción de Villaverde a Zaragoza o Vigo aumentaría el uso de la capacidad en las fábricas españolas del grupo combinado hasta un 85 por ciento desde el actual 70 por ciento, de acuerdo con los cálculos de Reuters.

Los cálculos se basaron en las estimaciones de los analistas sobre la utilización de Villaverde y cifras de la utilización de las plantas de Zaragoza y Vigo aportadas por fuentes de PSA y Opel.

PSA y Opel no quisieron hacer declaraciones en relación con ninguna de estas cifras.

REAGRUPACIÓN AUTOMOVILÍSTICA

Pese a que se prevén despidos europeos como consecuencia de un acuerdo entre PSA y Opel, la mayoría del ahorro vendría de la reagrupación de plataformas de vehículos y motores, dijeron el miércoles fuentes a Reuters.

Esto podría convertir a las plantas en Zaragoza y Vigo en modelos de cómo el grupo PSA y Opel buscará operar en toda Europa, pues en ambas está ya en marcha una alianza de las dos compañías.

La planta de Opel en Zaragoza, Figueruelas, empezará a producir el último modelo del C3 Picasso de PSA después del verano. Será el primero de tres coches que se producirán mediante una plataforma de producción compartida. Vigo se hará cargo de la producción del coche utilitario Opel Combo el año próximo.

La única otra planta en Europa que acogerá esta alianza se halla en Sochaux, Francia.

Ni PSA ni Opel quisieron revelar ninguna cifra sobre los resultados de la alianza en estas dos plantas españolas, incluyendo el ahorro de costes que se haya podido lograr.

Si bien otras capitales europeas han mostrado su preocupación respecto del acuerdo, el Gobierno español ha guardado silencio, manteniéndose en una senda de conciliación que ha permitido al país atraer un gran número de nuevos modelos, proteger empleos en plena recesión y convertirse en el segundo mayor fabricante de coches de Europa, después de Alemania.

Una fuente del Ministerio de Industria español dijo que el impacto de la adquisición potencial de Opel por parte de PSA no se había abordado aún, pero añadió que las relaciones de Madrid con las dos empresas son “fluidas y buenas”.

Las reformas laborales emprendidas desde 2012 en España, país en el que la industria automovilística supone un 10 por ciento del PIB, han facilitado los despidos en comparación con muchos otros países europeos y erosionado el poder de los sindicatos.

En términos políticos, el cierre de plantas sería muy delicado en Francia, país de origen de PSA -firma de la cual participa el Ejecutivo francés en un 14 por ciento-, y en Alemania, donde trabajan aproximadamente la mitad de los 38.000 trabajadores de Opel.

Alemania ha conseguido que PSA asegure que respetará los acuerdos laborales ya existentes de cara a los próximos años.

En Reino Unido, mientras tanto, la primera ministra, Theresa May, ya ha hablado de esta cuestión con Tavares ante la preocupación por el empleo y un posible cierre de las plantas. Está previsto que Tavares se reúna el viernes con los sindicatos británicos y el ministro de Empresa del país.

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