José Manuel Núñez Torre, director general de Torre de Núñez: “Estar bajo el sello de Galicia Calidade es un valor añadido para posicionarse en los mercados exteriores”

La foto de la continuidad, en segunda generación de esta empresa familiar, José Manuel Núñez con su padre y Fundador de Torre de Núñez, Manuel José.

La foto de la continuidad, en segunda generación de esta empresa familiar, José Manuel Núñez con su padre y Fundador de Torre de Núñez, Manuel José.

En el principio era el jamón. Y del jamón salió un hotel y de la actividad almacenista se pasó a la actividad fabril. Y siempre con Lugo como origen y referencia. Aquellos embutidos lucenses que llegaban a los almacenes de capitales como Madrid procedentes de grandes matanzas familiares, carnes de un enorme prestigio,  fueron el origen de una empresa que acaba de cumplir cincuenta años.

Antes de presentar a nuestro entrevistado conviene, para situarse, conocer a los fundadores de Torre de Núñez,  Manuel José Núñez Aldegunde y María Asunción Torre Penelas. Son los empresarios por antonomasia del jamón gallego. Manuel comprendió la excelencia de los elaborados porcinos de la sierra de Lugo y entrevió el negocio de su comercialización fuera de Galicia. Cuando hacía el servicio militar, con 21 años, en Zaragoza, comprobó que allí también se consumían los embutidos lucenses. Por otra parte, su abuelo había tenido almacén de embutidos y algo debía de haber quedado en su retina –dice su hijo- o incluso, pensamos, en su ADN. Visto lo cual, se lanzó a la comercialización. Estableció una red de ventas en el Norte de España con un trasporte de 34 camiones que distribuían el producto. Se valía de personal a su cargo en régimen de autónomos.  Hasta que unos años más adelante –otra vez su anticipadora visión empresarial-, se dio cuenta del declive de aquel formato de negocio y decidió volver a su tierra y seguir con su actividad almacenista distribuyendo desde Lugo, animado también por la idea de tener condiciones de vida adecuadas para criar a sus hijos.

Fue entonces cuando decidió comprar una propiedad para levantar un secadero de jamones en Conturiz, en la entrada de Lugo, Nacional VI. Pero finalmente lo que se construyó fue un hotel. Lo inauguró en 1982, Hotel Torre de Núñez, con 90 habitaciones que ahora, tras un reciente reforma de 4 millones de euros, luce con orgullo sus cuatro estrellas. Lugo, en aquel entonces, sólo contaba con el Gran Hotel y una constelación de pensiones para alojarse. Manuel José Núñez se había vuelto a adelantar con su visión empresarial. Ciertamente el proyecto del hotel frenó la actividad cárnica familiar que se retomaría en los años 90. Para retomar este fin, se acondicionaron los bajos del hotel como almacén de sus jamones y embutidos, con la novedad de comenzar una incipiente industria transformadora de embutidos.

Hoy Manuel José Núñez, a sus 83 años, sigue viviendo, ya como jubilado, las peripecias de su empresa familiar que su hijo José Manuel pilota desde 2002 en este mercado de las cárnicas donde, sólo en España, hay unas 3.600 empresas que elaboran productos análogos, muchas de ellas son pequeñas pero dominan pequeños mercados locales. Y tan solo, unos 15 operadores, de los grandes, manejan el 80% de la distribución.

Seguimos con la familia. Montserrat, la hija de Manuel José Núñez,  es la directora del hotel y su otra hija Ana con su esposa, Asunción, ayudan en este negocio turístico. Más recientemente  fue la compra de un pazo –con aires de cortijo de un arquitecto andaluz, define el Fundador- frente al hotel para organizar eventos.

Volviendo al negocio de los elaborados porcinos, llegó un momento en que ya no podían crecer en los 18.000 metros cuadrados construídos en Conturiz,  saturados con la nave que construyeron –a unos metros del hotel-, Torre de Núñez compró parcelas en el polígono industrial de O Corgo y levantó –¡por fin!- un gran secadero de jamones (2013) y en la otra parcela una nave de loncheado (2016).  Ahora la empresa cuenta ya con un centenar de trabajadores y factura unos 23/24 millones de euros netos anuales.


Manuel José Núñez, el Fundador, ha hecho muchos servicios a la empresa Torre de Núñez y los sigue haciendo. Por eso, en 2016, al cumplirse los 50 años de vida de Torre de Núñez se prestó a hacer un spot televisivo cuya filosofía era ese “Lo volveríamos a hacer”. Esto es, a vivir ese compromiso con la tradición y con el consumidor final de sus jamones y embutidos Torre de Núñez, cuyo lema es “por saber y por sabor”.

Volvamos al actual director general, José Manuel Núñez Torre. Él confirma que ha absorbido estos valores de sus padres, “a quienes no les ha venido dado nada y todo lo han conseguido con esfuerzo”. Por eso de ellos ha aprendido la tenacidad, el esfuerzo, el compromiso, la entrega, la disposición a sacrificarse por un proyecto, por un ideal. Además de “aprender a ser humilde, cuando se adquiere cierta posición”. Junto a la honradez y esa visión anticipadora de lo que puede demandar el mercado o el consumidor.

José Manuel rige los destinos de la compañía familiar desde 2002. Estudió en la Universidad de Santiago Administración y Dirección de Empresas, ADE. Y en 2006 un Máster Executive MBA en la extinta Caixanova durante dos años.

En el mundo Torre de Núñez hay otro mito, la raza porcina Duroc. Fue la elegida por sus características “como su rusticidad, sus piezas nobles, su jugosa carne, su buen sabor y su idónea proporción músculo/grasa que le confiere mayor calidad a la carne y la convierte en perfecta para el transformado de jamón”, describen en una de sus publicaciones.

Muchos de los elaborados porcinos de Torre de Núñez están bajo el sello de Galicia Calidade y progresivamente irán incorporando más conforme constituyan sus pliegos de condiciones y las respectivas auditorias. José Manuel Núñez explica que “querer amparar sus productos bajo la certificación de Galicia Calidade –sello muy apreciado en Galicia y fuera de ella- ayuda a que, sobre todo, la gente de fuera de la Comunidad Autónoma te sitúe como fabricante gallego. Y esto es un valor añadido para posicionarse en los mercados exteriores”.

Los retos de Torre de Núñez para los próximos años son por una parte “seguir creciendo”, señala su director general, “posicionar la marca en el mercado de origen, Galicia, como líder y ocupar un territorio similar en la Nación, en España. Esto es complejo, trabajoso y lento pero tenemos que luchar por ello”, señala.

El otro desafío es aumentar la capacidad para seguir incorporando nuevos productos. “Productos en charcutería que puedan aportar valor, que puedan aumentar nuestro catálogo y aportar valor al cliente de forma que podamos ampliar nuestra mancha en distribución”. Además, “pensar en entrar en alguna otra categoría en la que no estemos: elaborados frescos o potenciar nuestro peso en productos cocidos. Que es otra de las tendencias claras de mercado, la tendencia saludable”.

Núñez Torre, como empresario, cree que “los empresarios tenemos una labor social de contribución a lo que es la sociedad civil que precisa de una gran responsabilidad, trabajando con la máxima ilusión y honradez, porque estamos contribuyendo a mejorar todo”. Especialmente, se refiere “a la creación de riqueza en la zona de origen, es una  de las maneras de contribuir a que los cosas estén mejor”.

José Manuel recuerda que desde Galicia se puede hacer cualquier cosa empresarial. A la vez reconoce que Torre de Nuñez podría estar en otro sitio y da razones para estar donde está. “Si somos gallegos y queremos defender el producto gallego, la cultura gallega, la sociedad civil gallega, el trabajar desde aquí es una manera de contribuir a todo eso”.

En la más de media hora de conversación grabada en vídeo con el director general de Torre de Núñez nos ha permitido conocer la filosofía de esta empresa certificada por Galicia Calidade. Fuera de entrevista, el almuerzo con su Fundador también ha sido esclarecedor y enriquecedor como conocimiento directo de su trayectoria histórica así como la visita a las instalaciones. Grupo ES. agradece esta deferencia y generosidad del tiempo dedicado para este trabajo.

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