La cobertura desigual

telefono movilUn teléfono móvil funciona en casi toda España, pero que funcione bien depende de dónde se esté. En Castilla y León es fácil que sea más lento que en Madrid, y en provincias como Soria o Teruel, ambas despoblándose paulatinamente, hay zonas en las que no se puede ni hablar.

El informe “Cobertura de banda ancha en España a mediados de 2016″, publicado por la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, del Ministerio de Energía, señala que prácticamente todo el territorio se encuentra bajo el manto de las nuevas tecnologías de comunicación, al menos de las más básicas.

Pero quedan lugares “en blanco”. El informe los pinta así para decir que, en ellos, hablar por el móvil es difícil y tratar de navegar por Internet, poco más que una osadía.

Esas pocas manchitas blancas en los mapas de ADSL a velocidad 2Mbps (internet de banda ancha) o de telefonía móvil 3,5G (las plataformas más elementales y más lentas) se localizan en los mismos sitios: en demarcaciones muy concretas de Salamanca, Zamora, Teruel o Soria.

Sin embargo, el “blanco” abunda un poco más en el mapa del formato que ha evolucionado el 3,5G de los móviles, el 4G, el que ya tienen casi todos los usuarios: se propaga por Castilla y León, en especial por Salamanca, Zamora, Soria y Burgos; también por Teruel, Guadalajara y Cuenca.

Las zonas blancas en el mapa del ADSL a 10Mbps, más rápido, predominan también en Castilla y León y en el sur de Aragón, y casi conquistan el país entero en el mapa de la fibra óptica hasta el hogar (FTTH), la plataforma que permite telefonía, internet y televisión en el mismo pack.

De hecho, se acaba antes enumerando las manchas “marrones” de máxima cobertura: son las grandes ciudades y sus alrededores, son los lugares donde se ven mejor los partidos de Liga del Real Madrid o del Barcelona.

EL ESTADO DE LA CUESTIÓN

Los lugares mencionados son los que presentan más complicaciones para comunicarse, pero el estado de la cuestión en España no es tan negativo. No es tan “blanco”.

Gracias a la información que facilitan los operadores, el 99 por ciento de la población española se encuentra conectada, esencialmente por el ADSL básico (velocidad 2Mbps) y por el 3,5G.

La cobertura poblacional de las plataformas más avanzadas es menor: del 72 por ciento en el ADSL a 10Mbps y del 94 por ciento en 4G.

Esta última plataforma, junto a la fibra óptica hasta el hogar, que llega al 63 por ciento de los españoles, es la que más se ha expandido durante los últimos tres años.

El informe también describe las situaciones de otras plataformas de nueva generación, las inalámbricas por ejemplo, pero su calado territorial es mucho menor.

Las tecnologías citadas antes son, por tanto, las más extendidas y ramificadas.

Y justo en su ramificación se aprecia la “brecha digital” entre la ciudad y el campo, entre las zonas que ganan población y las que la pierden.

O por seguir con los colores de los mapas del informe: entre las zonas “blancas” que no están conectadas y las zonas “marrones” que sí lo están.

EL GOBIERNO Y EL PSOE TOMAN NOTA

El pasado 22 de marzo, el PSOE registró una proposición no de ley en el Congreso con la que pedía al Gobierno favorecer la llegada de la banda ancha de Internet al ámbito rural. Es decir, para estrechar la brecha digital.

Antes de que llegue el debate al Parlamento, el Gobierno se ha puesto a invertir. El pasado 21 de abril aprobó dos planes de ayudas de 180 millones de euros para llevar la banda ancha de nueva generación a los lugares a los que no ha llegado todavía, y así, impulsar nuevas oportunidades de negocio.

Una de sus bases documentales es precisamente el informe del Ministerio de Energía en el que también se basa esta información.

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