Cesarea, ciudad multicultural y multiétnica, que construyó el rey Herodes se excava y estudia que parte reconstruir

Israel poco a poco desentierra Cesarea, la ciudad romana que construyó el rey Herodes junto al Mediterráneo, y excava ahora en el corazón de la urbe las ruinas del templo y el altar, donde levantará un centro de visitantes.

Israel poco a poco desentierra Cesarea, la ciudad romana que construyó el rey Herodes junto al Mediterráneo, y excava ahora en el corazón de la urbe las ruinas del templo y el altar, donde levantará un centro de visitantes.

Israel poco a poco desentierra Cesarea, la ciudad romana que construyó el rey Herodes junto al Mediterráneo, y excava ahora en el corazón de la urbe las ruinas del templo y el altar, donde levantará un centro de visitantes.

La inmensa ciudad que fundó Herodes hace 2030 años en honor al emperador César Augusto, entre las actuales Haifa y Tel Aviv, es un hervidero de turistas que hasta ahora paseaban ajenos a la historia del templo pagano, núcleo de la que llegó a ser capital regional después de Jerusalén.

“Hasta ahora no se había excavado por motivos económicos; es un proyecto muy costoso que ha necesitado de una gran financiación para recuperar una de las partes más importantes de la ciudad”, explica Shaul Goldstein, director de la Autoridad de Parques y Reservas Naturales de Israel.

El proyecto de 27 millones de dólares (24 millones de euros), que ha financiado la Fundación filantrópica de Edmond de Rothschild, comenzó hace dos años con una excavación arqueológica a la que sigue ahora la conservación y restauración del recinto sagrado en el que las sucesivas civilizaciones construyeron sus santuarios.

Todavía no está decidido qué parte será reconstruida, un viejo debate en Israel que con cada descubrimiento se divide entre preservar o reedificar, recuerda Daniel Abuchatsira que destaca el simbolismo del lugar para las diferentes comunidades.

“El templo estaba frente al mar, abierto al puerto, y en las sucesivas conquistas cada uno levantó su santuario en esta zona, como la Iglesia de la época Bizantina y el minarete durante el Imperio Otomano”, señala los entornos del recinto sagrado frente al Mediterráneo.

Herodes, que reinó del 37 a.C. hasta su muerte, fue uno de los principales arquitectos de la región que proyectó palacios como el de Masada y el segundo templo de Jerusalén, ampliado y embellecido para ganarse el favor de los locales de Judea que lo veían como un extranjero por su pleitesía a Roma.

La Cesarea Marítima que diseñó, con uno de los puertos más importantes de la región, fue residencia de Poncio Pilato – responsable de la condena de Jesucristo según los evangelios -, como prefecto romano entre el 26 y 36, y su anfiteatro se utilizó como escenario de ejecuciones de los cautivos judíos que escapaban de Jerusalén tras la revuelta del 66.

Conquistada por los árabes en el año 649 y por los Cruzados en 1101, cada dominio dejó su importa y contribuyó al desarrollo de esta ciudad hasta su destrucción por los Mamelucos en el siglo XIII.

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Israel poco a poco desentierra Cesarea, la ciudad romana que construyó el rey Herodes junto al Mediterráneo, y excava ahora en el corazón de la urbe las ruinas del templo y el altar, donde levantará un centro de visitantes.

Sus ruinas también acogieron a refugiados musulmanes bosnios en 1878 hasta la guerra árabe israelí de 1948 y ha necesitado de varias décadas para volver a emerger como uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Israel.

“Cesarea fue una ciudad multicultural y multiétnica desde el principio. La comunidad judía fue parte de ella como los cristianos, los paganos y los samaritanos y muchos otros que pasaron y todavía no conocemos”, asegura Peter Genolelman, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Genolelman muestra la placa de perla que han encontrado recientemente en los trabajos de excavación con el dibujo de una menorá (candelabro de siete brazos y símbolo judío más antiguo) de hace más de 1500 años.

“Todos estos objetos que vamos encontrando y estamos datando nos permiten rehacer la historia de la ciudad y documentar las comunidades que pasaron por aquí”, argumenta.

También han descubierto la fachada y las bóvedas del templo de Herodes que en pocos meses acogerá un centro de visitantes donde se mostrarán todos los hallazgos acompañados de explicaciones que permitan entender el significado de Cesarea.

A través de unas gafas multimedia, los visitantes podrán visualizar con un salto en el tiempo las fastuosas edificaciones tal y como eran hace más de dos mil años mientras dirigen la mirada a las diferentes partes del complejo arqueológico.

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