Fernando Gallego, joyero artesano: “La prueba del éxito es cuando un amigo te coge la mano para ver qué llevas”

Paula y Feranando Gallego en su joyería-taller de Outes, A Coruña.

Paula y Feranando Gallego en su joyería-taller de Outes, A Coruña.

Su infancia y adolescencia transcurrió jugando y, más tarde, ayudando a su padre, también joyero en su taller. Entonces, cuando necesitaba dinero, su padre le pedía que hiciese un pequeño trabajo y se lo remuneraba. Así nació y creció su pasión por la joyería que convive con su pasión por la historia y las antigüedades. Ahora lo cuenta a Grupo ES.

Este pontevedrés estudió Ciencias Químicas en la Universidad de Santiago. Conoció a Paula, su mujer, hija de emigrantes gallegos en la Argentina que volvieron a su pueblo natal de Outes, A Coruña.

Todo hacía pensar que Fernando y Paula abrirían una joyería en Santiago de Compostela, a 25 minutos de Outes. Pero no fue así. En 2001, abrieron el negocio en Outes.

“Nos gusta la zona. Aquí hay calidad de vida”. Y razonan que tardan 5 minutos en llegar al trabajo; tienen a la vista la ría de Noia; hay monte y playa cerca; y sin problemas para aparcar.

Además, la experiencia de estos últimos años confirma su intuición.  Aunque sus vecinos son sus principales clientes, Paula y Fernando han comprobado que “si tu producto interesa, la gente está dispuesta a desplazarse”.  Y así llegan clientes a la pequeña población de Outes desde Ourense, Vigo… de Santiago, por supuesto.

Y para vender al resto del mundo, Internet y las redes sociales, dice Fernando. Así reciben encargos de todo el mundo.

Hace algo más de un año descubrieron el sello de Galicia Calidade. “Lo conocíamos, pero nos faltaba información”. Los mismos colegas de su sector les animaron a presentar colecciones que pasasen las auditorías estéticas, de remate …  para Galicia Calidade. Y fue de esta forma cómo entraron dos colecciones en este sello de garantía.

‘Apilables’ es una de ellas. Una idea que gusta, explica el joyero gallego, y que permite combinar hasta tres anillos de diferentes formas y colores diferentes. La prueba del “éxito” es “cuando un amigo te coge la mano para ver qué llevas”. Y esto le sucede a muchos de sus clientes que los llevan.

La pasión de Fernando es la historia y las antigüedades. Esto ha dado lugar a otra colección incluida en Galicia Calidade, ‘Antiques’. Fernando compra a anticuarios  de solvencia y prestigio piezas como monedas antiguas, flechas… para hacer joyas con ellas. Él las llama “cápsulas del tiempo”. Y mientras las trabaja –esto es, adapta, nunca las transforma, con lo cual en cualquier momento la pieza puede volver al mercado-, se pregunta cosas como en qué batalla estaría esta flecha, qué se compraría con esta moneda…

Además tiene joyas de proveedores nacionales e internacionales que Paula selecciona cuidadosamente para ofrecer otros productos a su clientela.

La pieza más cara que vendió últimamente ha sido un solitario con una gran piedra al aire, un diamante, que le costó al cliente 12.000 euros. Pero los precios son asequibles y van desde los 200 o 400 euros en adelante. Sus clientes son de todos los poderes adquisitivos.

Ahora que la gente valora lo que es llevar una pieza única, Fernando Gallego está vendiendo muchos anillos de boda exclusivos. Con independencia de la cantidad de metal precioso que lleven, son únicos en su diseño y forma. Esta exclusividad está al alcance de todos por unos 400 euros.

Para este joyero asentado en Outes con 20 años ya de profesión, la joyería gallega está en un buen momento. ”Si las cuestiones económicas siguen mejorando  y contando con los creadores y buenas infraestructuras existentes en Galicia -vaticina-,  podemos ser una potencia”.  Solo reprocha que hasta ahora, con los buenos joyeros y talleres que han existido, sin embargo no se ha sabido ‘vender’ esto fuera como, en cambio, lo han hecho otros. Éste es el reto actual que señala para los empresarios de su sector.

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